Crónica Donosti 2017: "Sollers Point" Baltimore más allá de The Wire

Autor: Joan Sala Fuente: Filmin

Crónica Donosti 2017: "Sollers Point" Baltimore más allá de The Wire

John Waters y más recientemente David Simon han sido, durante varias décadas, los únicos y principales nombres que le vienen a uno a la cabeza cuando pensamos en Baltimore y el cine. O al menos lo eran hasta que el nombre de Matt Porterfield apareció en escena con la genuina "Putty Hill" (2010), una obra de argumento mínimo combinado hábilmente con técnicas documentales que llevan al espectador a preguntarse si realmente está viendo una ficción. Pues bien, de "Putty Hill" a "Sollers Point" pasando por "I Used to be Darker". Esto es America, esto es Baltimore y esto es ante todo la imposibilidad, de la reinserción.

¿De qué va?

Keith, un joven de 24 años, está en libertad condicional tras haber pasado un año en la cárcel y vive en casa de su padre. Keith recorre su barrio de Baltimore, profundamente dividido en estratos sociales, en busca de trabajo y de algo que dé un nuevo sentido a su vida. Aunque el mundo exterior tiene sus propias amenazas, los grandes enemigos de Keith son los demonios que alberga en su interior.

¿Quién está detrás?

Matt Porterfield (1977) ha escrito y dirigido cuatro largometrajes: "Hamilton" (2006), "Putty Hill" (2011), "I Used to Be Darker" (2013) y "Sollers Point". Su obra está en la colección permanente del Museum of Modern Art y el Harvard Film Archive y se ha proyectado en la Whitney Biennial, el Walker Arts Center, el Centre Pompidou, la Cinémathèque Française y en festivales de cine como Sundance, Berlín o South by Southwest. En 2016 coprodujo y coescribió el primer largometraje de ficción de Gaston Solnicki, Kékszakállú.

¿Quién sale?

Con sus andares, su mirada imperturbable, la que McCaul Lombardi nos brinda es una caracterización voraz, rebosante de fisicidad. Una bomba de relojería apunto de estallar. 

¿Qué es?

Baltimore más allá de The Wire

¿Qué ofrece?

"Baltimore es una ciudad preciosa cuando la visitas y una ciudad violenta si tienes la suficiente mala suerte de nacer pobre o adicto. En todas sus formas es una ciudad mágica, del tipo de magia hecha por (pero no siempre visible para) gente que sabe que es afortunada por tener un poco, gente que quizá quiera más. Antes había buenos empleos para la gente sencilla en Baltimore, gente de ascendencia campesina. Empleos fabricando acero, coches, barcos, paraguas e impermeables. La gente podía comprarse pequeñas casas y, más o menos, sin dejarse llevar mucho, eran felices de poder comer bien y beber cerveza por la noche. Esos trabajos ya no existe y tenemos todavía que encontrar un nuevo camino. Ya no parece haber sitio en el mundo para la gente sencilla".

Son las palabras que Rafael Alvarez, uno de los co-guionistas de The Wire, emplearía para explicar Baltimore a alguien que jamás ha estado allí. Y son, también, las palabras que de la forma más auténtica e insobornable posible traduce en imágenes "Sollers Point", notable película que sigue el trayecto circular y abyecto de su protagonista Keith, alguien que efectivamente, ha tenido la mala suerte de nacer en dicho microcosmos sin capacidad ni posibilidad para encontrar escapatoria alguna. Sus buenas intenciones no tardan en girar hacia una subversiva anarquía que se traduce en el empático reflejo de una juventud a la deriva cuyas imprevisibles e impulsivas acciones emanan una constante sensación de amenaza. Y es que al fin y al cabo, lo que de forma implacable y contundente Matthew Porterfiled nos dibuja, es la imposibilidad de reinserción a la que todos los Keiths de Baltimore se ven abocados. Cuestión del entorno sí, pero sobre todo cuestión de principios sociales e intereses políticos. Y es que seguro, no por casualidad, "Sollers Point" transita una cartografía en el que la violencia y delincuencia constantemente se evidencia mientras que la policía brilla por su ausencia. Marginados y esquinados por una sociedad que lo que provoca no es otra cosa que una bomba a punto de estallar. Lo es Baltimore en general y Keith en particular. 


Avatar por defecto de un usuario no logueado
Los comentarios despectivos y los spoilers serán moderados. Si tienes cualquier problema escríbenos a contacto@filmin.es