Crónica Donosti 2015: "21 jours avec Pattie" con penes en la boca

Autor: Joan Sala Fuente: Filmin

Crónica Donosti 2015: "21 jours avec Pattie" con penes en la boca

Habituales del Zinemaldi (el año pasado también compitieron en Perlas con "El amor es un crimen perfecto"), la pareja de hermanos franceses Arnaud y Jean-Marie Larrieu ha provocado la carcajada constante del respetable que este domingo ha llenado hasta la bandera el Kursaal con "21 jours avec Pattie", un vacilón, libertino y ante todo, jocoso divertimento marcado, más bien propulsado, por la verborrea más explícita e insistente posible en lo que a sexo (principalmente a todo tipo de penes) se refiere. Eso sí, que quede claro de antemano, se habla de ello mucho más de lo que se ve, que es más bien nada.

¿De qué va?

Caroline, parisina de unos 40 años, llega a un aletargado valle en el suroeste de Francia. Ha acortado sus vacaciones familiares para organizar el funeral de su madre, Isabelle, que ha muerto repentinamente. No estaban muy unidas. Caroline es recibida por Pattie, también de unos 40 años, que es quien cuida de la casa de Isabelle. Caroline había planeado marcharse al día siguiente, pero el cuerpo de su madre desaparece misteriosamente.

¿Quién está detrás?

Probablemente la pareja de hermanos directores más pícaros e imprevisibles (nunca sabes por donde te van a salir) del cine contemporáneo. Alternando ficción con documental, drama ("Pintar o hacer el amor") con comedia (la presente "21 jours avec Pattie") o incluso fantástico ("Les Derniers Jours du Monde") con policíaco ("El amor es un crimen perfecto"), Arnaud y Jean-Marie Larrieu han desarrollado juntos tanto en el guión como la dirección de sus películas, asumiendo en ocasiones las labores de directores de fotografía y montaje. Ellos se lo guisan, ellos se lo comen

¿Quién sale?

Genialmente protagonizada por una excepcional Isabelle Carré, que se muestra muy contenida para el delirante contexto que transita. Le acompaña una sueltísima y tronchante Karin Viard, que se lleva la palma revelándose como una gran entendida en todo tipo de penes. Mención aparte merece la hilarante aparición de Denis Lavant o la siempre agradecida participación de un habitual del maestro Resnais, como es el ya mítico André Dussollier. La guinda la pone un fijo de los Larrieu como es el catalán (que no español, tal y como el exige que se le señale una y otra vez en "21 nuits avec Pattie"), Sergi López.

¿Qué ofrece?

En la que probablemente sea la película más accesible hasta la fecha de los hermanos Larrieu, curiosamente tienen cabida todo tipo de irreverentes licencias (o incluso fugas) propias del más grosero y delirante WTF, empezando por el hecho de que la necrofilia hace acto de presencia (incluso asoma la necrofagia), porque abre la puerta a la posibilidad de dar rienda suelta al sexo entre adultos y menores de forma absolutamente libre y desprejuiciada, o incluso por las apariciones fantasmagóricas que se permite. Todo ello al servicio de una desatada comedia rodada con un estilo inequívocamente naturalista, una desbocada rareza que tal y como ya hiciera su anterior "El amor es un crimen perfecto", coquetea singularmente con el género policíaco y detectivesco, aunque en este caso sea desde un tono mucho más paródico y ligero, menos trascendental y complejo (no presenta tantas capas en las que indagar tal y como hiciera con su anterior y enigmático film). Su objetivo con todo ello, tal y como los propios hermanos Larrieu han afirmado en rueda de prensa, no era otro que "indagar en el inconsciente del ser humano" (y claro, casi todo es eso, digamos sexo) y han decidido hacerlo a través de una mirada que evidentemente se siente descaradamente pícara y tremendamente divertida, aunque quizás un tanto reiterativa (uno se queda con la sensación de que no han tenido claro como acabar un desenlace que se dilata en exceso). Tiene lo suyo.

Avatar por defecto de un usuario no logueado
Los comentarios despectivos y los spoilers serán moderados. Si tienes cualquier problema escríbenos a contacto@filmin.es