Crónica DocsBarcelona 2020: "That which does not kill" nosotras te creemos

Autor: Elodie Mellado

Crónica DocsBarcelona 2020: "That which does not kill" nosotras te creemos

Lo que no mata te hace más fuerte. Una afirmación que el titulo internacional de "Sans frapper", sin golpear en castellano, corta intencionadamente para desmitificar ese perverso concepto de superación a través del trauma. Lo que no te mata pero lacera hasta las entrañas, lo que no te mata pero te convierte en víctima cuestionada por la sociedad, lo que no te mata. Un documental formalmente audaz, premiado por su innovación en festivales tales como Visions du Reel, y que ahora llega a DocsBarcelona tras su paso por Sevilla para que no dejemos de debatir y combatir esa lacra llamada violación.

¿De qué va?

Ada, de 19 años, queda para cenar en casa de un conocido. Todo pasa muy rápido, ella no atina a defenderse. Nueve años más tarde coincide con la cineasta Alexe Poukine y comparte con ella su experiencia. Poukine pone en boca de 12 mujeres y dos hombres este texto, que al ser dicho en primera persona, desencadena recuerdos y reacciones en cada uno de ellos. Así de veladamente presente está la violación en nuestro día a día.

¿Quién está detrás?

Con un par de cortos a sus espaldas, uno de ellos enfocado al orgasmo femenino, la joven Alexe Poukine ha logrado un debut inmejorable con su primer película, escogida como el Proyecto Más Innovador en el festival Visions du Reel. De ahí es nada si tenemos en cuenta que es uno de los certámenes más importantes y respetados de cine documental a nivel europeo.

¿Quién sale?

12 mujeres y dos hombres, de orígenes y experiencias muy diversas, toman las palabras de Ada Leiris para hacerlas propias, interpretarlas con sus propios ritmos y pausas y reflexionar sobre sus propias relaciones y su percepción de la violación.

¿Qué es?

"Yours in sisterhood" +"Suc de Sindria"

¿Qué ofrece?

Aunque parezca mentira, y a pesar del auge y consolidación del movimiento feminista en los últimos años, la lacra de la violación y la violencia machista siguen provocando los mismos estigmas y prejuicios del pasado. Mientras en los debates electorales se discute qué es el consentimiento, nuestro código penal sigue permitiendo sentencias donde el castigo queda diluido por definiciones del pasado que para nada se ajustan con la realidad social que vivimos hoy en día. Algo que aún podría seguir enquistado si tenemos en cuenta el panorama político que han dejado las elecciones del 10N. La criminalizacion de la víctima, tal y como apuntaba Virgine Despentes en "La teoría King Kong" sigue siendo un presente muy real para muchas mujeres que deben lidiar con prejuicios y un profundo cuestionamiento de la legitimidad de su confesión, una que muchas veces conlleva una vergüenza social añadida que impide que muchas mujeres hablen por temor a los estigmas que ello puede conllevar.

Es ahí donde "That which does not kill" encuentra su tesis para desmontar una a una preguntas y acusaciones reiterativas que hemos escuchado mil y una veces: ¿Por qué subió con él a su piso? ¿Por qué se dejó besar si después no quería? ¿No será que dijo no pero en realidad era sí? Una de las funestas particularidades que se asocian al deleznable crimen de la violación es que la gran mayoría de estas preguntas siempre se formulan en dirección a la víctima, y no solo por parte de los hombres. Estamos muy mal acostumbrados a que gran parte del tejido social desplace la culpa y exonere al agresor, haciendo responsable a la mujer de su propia violación, y más cuando la narrativa del callejón oscuro y el agresor desconocido no aplican y hablamos de relaciones entre conocidos o incluso dentro la propia pareja, como le pasó a Ada Leiris cuando tenía 19 años. Si aceptas interactuar sexualmente con alguien, lo haces con todas las consecuencias y sin posibilidad a rescindir el contrato, obviando así la primera regla del consentimiento: "Es sí hasta que es no".

Esta es una de las bases sobre las que se apoya el documental de la francesa Alexe Poukine, que a partir del testimonio de Ada Leiris, también guionista, invita a mujeres muy diversas a leer e interpretar su experiencia para cuestionar estas preguntas que nos asaltan cuando afrontamos un caso como este. En la gran mayoría de ocasiones, estas mujeres han ignorado que fueron víctimas de una violación, poniendo por encima el irrefrenable, y socialmente percibido como inevitable, deseo masculino a su propio bienestar. No es hasta ahora que miles de mujeres están expresando su malestar por este sometimiento histórico, que jamás se ha visto como tal, que nos encontramos con esta reformulación de testimonios, con este replanteamiento de las preguntas, tal y como hacen los protagonistas de este documental, ellas deconstruyendo sus recuerdos y ellos haciendo lo propio con su propia masculinidad. Alexe Poukine aprovecha así todas las herramientas formales que tiene a su disposición, tanto a través de una narración fragmentada que combina los testimonios de Ada Leiris con los de los propios entrevistados, convirtiéndolo así en un solo, hasta un dispositivo austero pero certero que les pone en todo momento en el centro de la imagen para hacer un recorrido por todas las fases que deben lidiar las víctimas: desde su propio reconocimiento como tales hasta la superación personal de un trauma que puede provocar secuelas que se extienden a lo largo de los años pero que muchas veces son calladas. Mujeres que están muy lejos de ser una anomalía estadística, como también nos mostraba "Suc de Sindria" de Irene Moray, que hacía bien en recoger un estudio de la ONU que decía así: "Una de cada tres mujeres ha sufrido o sufrirá violencia sexual a lo largo de su vida". Una de cada tres.


Publica un comentario

Sin comentarios