Crónica DocsBarcelona 2020: "Songs of Repression" olvido sin perdón

Autor: Filmin

Crónica DocsBarcelona 2020: "Songs of Repression" olvido sin perdón

El DOCSBarcelona 2020 continúa sus estrenos diarios en Filmin con uno de los platos fuertes del festival, "Songs of Repression", la reciente ganadora del prestigioso festival de cine documental CPH Dox. La historia de los habitantes de la Colonia Dignidad, un tranquilo asentamiento de alemanes en los bellos paisajes chilenos que esconde un pasado macabro bajo un máscara surrealista.

¿Qué ocurre?

Tras la Segunda Guerra Mundial y la caída del nazismo, el simpatizante de Hitler Paul Schäfer decide huir a Chile y fundar allí su propio paraíso con grupo de exiliados que también buscan escapar de su pasado en Europa. Para sorpresa de nadie, sale mal. Pronto, lo que ellos creían que sería una tranquila colonia de religiosos mutó a secta y los primeros casos de abusos sexuales y físicos entre los seguidores de Schäfer, convertido en un su despiadado líder, empezaron a aflorar. Tras años de escándalos y coqueteos con la dictadura de Pinochet, finalmente Paul Schäfer cayó en desgracia y fue arrestado. Pero esta no es la historia de Schäfer ni los crímenes que cometió, si no la de aquellos seguidores que decidieron quedarse en Dignidad.

¿Dónde? 

La Colonia Dignidad, un tranquilo asentamiento de alemanes transformado en una fructífera destinación turística en Chile. Y no es para menos, sus idílicos paisajes, acompañados de grandes espacios abiertos y extensos valles la convierten en una Edén irrepetible en el que perderse. Una ilusión que pronto queda rota por los escalofriantes testimonios de los habitantes de la colonia. Como apunte, recordar que Dignidad es la misma colonia en la que se inspiraron los directores de "La Casa Lobo", que bien podría ser un cuento ideado por Schäfer para mantener a raya a los niños.

¿Quién?

Marianne Hougen-Moraga y Estephan Wagner debutan en el largometraje documental después de hacerse un nombre en su Dinamarca natal, donde sus cortometrajes han estado presentes en los Premios Robert, los equivalente a nuestros Goyas. Una carrera prometedora que se confirma con la buena acogida de "Songs of Repression", nombrada Mejor Documental de la última edición del CPH Doc, uno de los festivales de cine documental más relevantes de Europa.

¿Cuándo?

Nos plantamos en el presente, en la vida de la decadente colonia en la actualidad. Apenas un centenar de individuos continuan habitándola, y son los hijos de los antiguos líderes al mando de Schäfer quien aún se encargan de la gestión de la colonia. El resto, se debaten entre marcharse o resistir a la inopia que allí parece haberse establecido.

¿Cómo?

Uno de los mayores aciertos de "Songs of Repression" es no dejarse llevar por su macabro pasado y centrar su mirada en el presente. De esta forma, muy inteligentemente, los directores han decidido obviar el uso del material de archivo, uno que nos abriría las puertas a los estremecedores recuerdos de la Era Schäfer, para centrarse únicamente en las víctimas y verdugos que aún conviven en la colonia en la actualidad. La trama se debate entre aquellos que han decidido olvidar el pasado y perdonar, a su hipócrita manera, los actos violentos en los que se vieron relacionados, y los que, presa del remordimiento, se cuestionan cómo es posible que nadie hable de lo ocurrido ni tome causa ni consciencia. El trauma colectivo y la memoria histórica son los elementos centrales de "Songs of Repression" que explora, a partir de esta pequeña comunidad, cómo las sociedades convivimos con las heridas del pasado y aceptamos un simbólico perdón para continuar con nuestras vidas. El legado del nazismo y de las torturas que llegaron después son un recuerdo molesto para muchos, uno que se puede sacudir con un simple rezo o una canción coral cara al Sol en los bellos paisajes chilenos. Pero no es así para todos. Escondidos en su propia tierra, aquellos habitantes de la Colonia que no se conforman con pasar página deben esconderse, temerosos de compartir sus pensamientos con personas cercanas, o peor, ser descubiertos por el resto de la colonia. Poco a poco, los directores nos van desvelando que, tras la sonrisa hierática de muchos de los personajes que allí habitan se esconde un pasado de violencia, perpetrada por ellos mismos, que ahora puja por ser olvidado ante la futil resistencia de unos pocos. El peso del colectivo frente al individuo parece que siempre acaba por imponerse, algo que en nuestro país hemos podido experimentar en nuestras propias carnes, donde condecorados torturadores mueren sin haber pedido perdón por sus crímenes y con todas las medallas colgadas. Y es que la gran mayoría de residentes de la Colonia Dignidad también creen que es más fácil olvidar el pasado que confrontarlo.


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