Crónica Docs Barcelona 2020: “Advocate” fuerzas de ocupación

Autor: Manel Domínguez Fuente: Filmin

Crónica Docs Barcelona 2020: “Advocate” fuerzas de ocupación

Gracias a su comprometida programación, el DocsBarcelona nos recuerda las numerosas luchas que nos están quedando pendientes mientras nos quedamos en casa. Causas que quizás para algunos, no sean asuntos pendientes, sino que, por desgracia forman parte de su día a día. “Advocate”, la película firmada por Rachel Leah Jones y Philippe Bellaiche nos sumerge de lleno en los descalificativos e inhumanos procedimientos judiciales israelís hacia los prisioneros políticos palestinos a través de los ojos de la abogada Lea Tsemel. Un singular retrato que causó furor en el pasado Festival de Sundance, uno de los contados festivales en los que se ha podido proyectar.

¿Qué ocurre?

Un seguimiento exhaustivo durante la preparación de las defensas de dos casos concretos de la carrera de Lea Tsemel, el de Ahmed, un niño de 13 años, acusado de participar en un apuñalamiento de un chico israelí, y el de Israa Jaabis, acusada por los oficiales israelíes de un intento frustrado de atentado suicida. Ante todo, “Advocate” nos acerca a la inclasificable y excepcional personalidad de la protagonista. Con una energía inagotable, lleva más de cinco décadas intentando cambiar y haciendo entender a la opinión pública que el estado de ocupación y represión que sufren los palestinos por parte del gobierno de Israel, son también culpables de esta violencia. Defensora de los derechos humanos, afirma que los israelíes son cómplices y que no tienen ningún derecho a decir a los palestinos cómo deben luchar… Una historia indispensable donde Lea Tsemel nos envía una petición y un mensaje poderoso: “Deberíais intentar entenderme, porqué soy el futuro”.

¿Dónde?

El conflicto entre el estado israelí y Palestina es una de las heridas abiertas más profundas en el marco de la diplomacia internacional a la par que una crisis humanitaria gravísima. A partir del gran éxodo de judíos al estado de Israel en 1948, los territorios habitados por ciudadanos palestinos fueron menguando, hasta ser ocupados por completo. Lo que ha llevado al territorio a acoger una serie de conflictos armados que se extienden hasta la actualidad. Desde entonces, Israel ha sido denunciado y tildado por clamorosas voces de la comunidad internacional como un estado de ocupación y opresor contra el pueblo palestino.

¿Cuándo?

Por desgracia, la historia que cuenta “Advocate” es de rigurosa actualidad. El film relata una serie de procesos judiciales a ciudadanos palestinos que tuvieron lugar durante el año 2015. Lamentablemente, los sucesos salpican a nuestra actualidad, ya que uno de los abogados protagonistas se encuentra bajo custodia del estado israelí bajo graves acusaciones. 

¿Quién?

De Rachel Leah Jones y Philippe Bellaiche retratan la ardua labor que ejerce Lea Tsemel. Judía y abogada, Tsemel es un terremoto de la abogacía en Israel, especializada en la defensa de prisioneros políticos palestinos, se considera una “optimista mujer enfadada”. Sin pelos en la lengua, acepta representar a acusados palestinos hayan o no cometido delitos bajo la revolucionaria idea y fuerte convicción que la represión que sufren justifica su lucha para liberarse. 

¿Cómo?

La cuestión de la ética en el cine documental es una riña que ha llenado innumerables foros de debate y sobre la que se han escrito ríos de tinta. Al final, las conclusiones de dicha discusión residen en la responsabilidad -o irresponsabilidad- de cada uno, cada documentalista será poseedor de su propia ética respecto a lo que filma. No andaría uno errado en sacar a colación el caso de “Advocate”, como uno de los ejemplos más auténticos y vivaces de los últimos años en lo que viene siendo el trabajo de una representación dignificada y filtrada por un meditado formalismo moral. Ante el reto mayúsculo de tener que enfrentar la lente a presos políticos que están siendo procesados in situ, los autores abogan por dignificar el rostro por la omisión del mismo, apuntando a un fuera de campo imaginado incorporando unas texturas animadas extremadamente detallistas y vivaces que les arrebatan el rostro, pero que nos acercan a su realidad.

Este tipo de dilemas también orbitan alrededor de la protagonista, la abogada por los derechos civiles palestinos Lea Tsemel, una mujer que resulta ser toda una fuerza de la naturaleza. Y es que la dimensión ampliamente reflexiva y dialéctica fortalece las virtudes de un retrato veraz y poderoso de un personaje en perpétuo conflicto contra cualquier clase de sistema y contra sí misma. Un seguimiento -no huidizo al revisionismo- que matiza a una personalidad mediática cargada de luces y sombras, en otras palabras, humana, pero que en todo momento pone en primer plano la honorabilidad de su contienda.


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