Crónica D'A 2020: "Ghost Tropic" after hours

Autor: Filmin Fuente: Filmin

Crónica D'A 2020: "Ghost Tropic" after hours

El camino más largo para volver a casa. Así podría definirse la odisea de Khadija, una mujer musulmana que, al dormirse en el último metro, se pierde en la noche de Bruselas encontrando un modo de regresar al hogar y al descanso. Una noche aparentemente desalmada, pero que oculta en sus sombras un cariz definitvamente humano. El viaje, la noche y una cámara que levita sobre la ciudad y este retorno al hogar, hacen de "Ghost Tropic" una inmejorable elección para celebrar este 1 de Mayo, Día del Trabajador. A new working class hero has born.

¿De qué va?

Después de todo un día de trabajo, una mujer musulmana se queda dormida en el último viaje del metro. Al despertarse, no tendrá más remedio que volver a pie a casa. Por el camino, se encontrará con todo tipo de habitantes de la noche. Bas Devos firma con esta cinta un periplo a ratos surrealista sobre una generación de mujeres inmigrantes poco representada en el cine, con Bruselas como microcosmos de la diversidad europea actual.

¿Quién está detrás?

Cinco años después de ese debut mayor que supuso la extraordinaria "Violet" (2015), Bas Devos  volvía el pasado año a la carga con su segunda y extraordinaria película. "Hellhole" (2019), donde nos dibuja el retrato de una ciudad herida a través de imágenes enigmáticas y formalmente depuradas, una disección clínica y precisa en cuyo centro se encontraba Bruselas y las historias inquietantes de las almas perdidas que la habitan. Pura poesía hanekiana, o lo que bien sería el sci-fi, si el director austríaco lo hubiese transitado. Pues bien, ni corto ni perezoso, el joven realizador belga no ha tardó ni tres meses en presentar su tercera película en el marco de toda una Quincena de Realizadores del Festival de Cannes tras haberlo hecho con su segunda en Panorama de la Berlinale. Efectivamente, hablamos de "Ghost Tropic".

¿Quién sale?

Khadija es interpretada con brillantez por la actriz teatral francesa Saadia Bentaïeb, en su primer rol ante las cámaras. Desde el primer momento, la sencillez y ternura de su interpretación consiguen que queramos recorrer con ella la noche de Bruselas pero también llegar hasta el fin del mundo si fuera posible. Algo nada fácil teniendo en cuenta que su personaje es el que carga a sus espaldas todo el peso narrativo de la película. A destacar la otra gran protagonista inanimada de la película, una vez más, la Bruselas de la noche, que en esta ocasión, deja a un lado su poso más amenazante y nos permite atisbar un rayo de luz entre sus calles. 

¿Qué es?

"¡Jo, qué noche!" + "El viaje de Takara"

¿Qué ofrece?

"Ghost Tropic" nos cuenta cómo después de un largo día de trabajo, Khadija, de cincuenta y ocho años, se queda dormida en el último metro. No hay nada que refleje más las diferencias de clase que nuestro transitar por la ciudad. Ella, empleada nocturna, tan solo tiene una oportunidad para regresar al hogar. Ese último metro. El transporte público como parte indispensable y fundamental de la forma de vida de los trabajadores más humildes. Es aquí donde empieza su viaje, uno que nos va mostrando las diferentes luces y sombras que se ocultan en las grandes ciudades, aquellas que suelen pasar por alto la humanidad que las transita, en esta ocasión personificada en la figura de Khadija, que nos lleva con ella en este particular periplo dotado de una extraña belleza.  De hecho, se vislumbra cierta esperanza, aunque también tristeza, por todo lo que Khadija se deja atrás. Tanto es así que lo que empieza pareciendo un retrato deshumanizado y alienado de la oscuridad que atenaza nuestra lustrosa Europa, si tenemos en cuenta además el anterior trabajo de Devos, acaba por erigirse como una hermosa obra de orfebrería rebosante de humanidad, que cree en la bondad humana, que más allá de profundizar en el individualismo y el capitalismo salvaje, abre una puerta a la esperanza con un microrelato profundamente solidario y empático pero sin olvidar jamás las circunstancias que han llevado a Khadija a transitrar esa noche. Más que nunca lo importante no es la meta, si no el viaje. Y es que, en efecto, hablamos de una suerte de cruce entre "Jo, que noche" y "El viaje de Takara" rodado en 70 mm que es un ejemplo incontestable de que su joven realizador rueda en la noche como nadie, dotando a los edificios y las calles de un aura misteriosa e inabarcable que invita a perderse en ellos. Cine silente en la mejor de sus versiones para la que probablemente sea una de las propuestas formalmente más medidas y cuidadas de todo el festival. Pero ante todo humana. Aprendamos de ella.



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