Crónica Cannes 2018: "The House that Jack built" crónica del ocaso de un artista en serie

Autor: Joan Sala Fuente: Filmin

Crónica Cannes 2018: "The House that Jack built" crónica del ocaso de un artista en serie

Hoy hemos amanecido con titulares de los principales medios de industria cinematográfica americanos como bien puede ser el caso de Variety o The Hollywood Reporter, haciéndose eco del impacto que ha tenido su pase de gala previo. "Desagradable" o "Tortuoso" son algunos de los adjetivos que acompañan sus titulares. De hecho, el propio festival acompaña el anuncio de la proyección con una leyenda que reza: "la película contiene escenas de violencia explícita que puede herir la sensibilidad del espectador". Una carta de presentación que se antoja totalmente injusta y exagerada, que no hacen justicia a la verdadera esencia de "The House that Jack Built", una película que nos habla del arte de matar, sí, pero ante todo del arte de morir artísticamente del propio Lars von Trier.

¿De qué va?

Estados Unidos, década de 1970. Seguimos al brillante Jack durante un período de 12 años, descubriendo los asesinatos que marcarán su evolución como asesino en serie. A medida que la inevitable intervención policial se acerca, debe correr cada vez más riesgos para crear la obra de arte suprema. Poco a poco, a través de una conversación recurrente con un extraño, Verge, nos sumergimos en las descripciones de Jack.

¿Quién está detrás?

Ha supuesto, el que es, sin duda, el regreso más sonado del año. Lars von Trier, ganador de la Palma de Oro en 2000 por "Bailar en la oscuridad" y del Gran Premio del Jurado por "Rompiendo las olas" (1996) y "Europa" (1991), vuelve a ser invitado a Cannes tras ser declarado persona non grata por el festival debido a sus polémicas declaraciones en las que se declaraba "nazi" durante el estreno de "Melancolía" en 2011. Y lo hace con una nueva propuesta muy coherente respecto a la línea transgresora y rompedora que ha tomado su cine desde "Anticristo" (2008), precisamente desde que Lars von Trier fuera tratado de una profunda depresión.

¿Quién sale?

Lars von Trier ha confiado el papel principal al actor Matt Dillon, acostumbrando a interpretar a personajes perturbados (un peligroso psicópata en "Bésame antes de morir", un policía racista en "Crash") y cuyo trabajo ha destacado también en comedias como "Algo pasa con Mary" o "In & Out". Frente a él, su confesor Bruno Ganz. En cuanto a las víctimas del asesino en serie, el casting no se queda atrás, empezando por Uma Thurman, gran figura en Cannes desde "La chica del gángster" (1993) y "Pulp Fiction" (Palma de Oro 1994), y continuando por Riley Keough, nieta de Elvis Presley, extraordinaria en" Mad Max: Furia en la carretera", "American Honey" (Premio del jurado, 2016), y que este año presenta en Competición "Under the Silver Lake", de David Robert Mitchell.

¿Qué es?

El posible canto del cisne de Lars von Trier.

¿Qué ofrece?

Articulada a través de una estructura dividida por cinco episodios que respectivamente son cinco asesinatos y las consecuentes reflexiones sobre los mismos (tal y como ya fuera el caso de "Nymphomaniac"), "The House that Jack Built" nos habla del arte de matar, pero ante todo del arte de morir artísticamente del propio Lars. 

Por un lado tenemos a Jack, suerte de alter ego de von Trier, un serial killer martirizado quien concibe que cada uno de sus asesinatos es una obra de arte en sí misma y presenta los crímenes que definen su desarrollo como asesino en serie desde su propia perspectiva, a su vez que experimenta en primera persona cómo se enorgullece de cada uno de ellos como si fueran obras de arte. Por el otro tenemos a Verge, suerte de confesor, la persona que no solo escucha todos los argumentos supuestamente artísticos con los que Jack excusa sus atroces crímenes, sino que se encarga de rebatirlos y en última instancia, tumbarlos. Y sí, en la nueva película del controvertido director danés evidentemente yace una reflexión filosófica y metafísica sobre el mal y el sadismo, a través de la cual nos invita a adentrarnos en la cabeza de un asesino en serie. Una lectura superficial que, si profundizamos en ella, nos hará encontrarnos con un autobiopic confesional a través del cual el atormentado director danés reniega de su propia obra: Jack vendría a ser el propio Lars von Trier.  Es decir, el asesino como artista. Sus películas, los crímenes que comete. La forma que ha tenido de crearlas, los mecanismos que Jack emplea en cada uno de sus asesinatos. Las víctimas, los propios actores a que en muchos casos a sobrexplotado (que se lo pregunten Björk). Y, en definitiva, la propia casa que Jack quiere construir a base de muertes, la propia obra artística del director de "Los Idiotas". 

Es por ello que "The House that Jack built" es una propuesta insólita en lo que al cine de autor se refiere, que más allá de provocar o de caer en el mero narcisismo, ante todo cumple la función de confesión y reconocimiento, de exhortación de los propios y múltiples demonios que acucian a su depresivo director. Como no podía ser de otra forma, haciendo acto de presencia el Holocausto junto a muchos otros. De hecho, la verdadera víctima ante la cual atenta su nueva película es precisamente su propia persona, su inherente idiosincrasia como artista. Y es que aquí no hay lugar para la autocompasión. Es la escenificación del martirio al que le ha llevado su evolución como creador. Una obra técnicamente tan dotada como arriesgada que asimismo no da la espalda al autoconsicente humor. Uno de los grandes totems del cine de autor modernos se abre en canal y arremete contra su propia obra a corazón abierto. Histórico, cuanto menos. ¿Su adiós al cine? Veremos. Que los títulos de crédito finales vengan acompañados por el mítico tema Hit the road Jack!, mucho dice de ello.





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