Crónica Berlinale 2018: "Transit" adiós Europa

Autor: Joan Sala Fuente: Filmin

Crónica Berlinale 2018: "Transit" adiós Europa

Un colosal melodrama de Douglas Sirk llevado al terreno de las devastadoras consecuencias de la II Guerra Mundial, con excitantes retazos de "Vértigo""Los Ojos sin Rostro" y con aroma al mejor Fassbinder. Así se presentó su anterior y magistral "Phoenix" después de sacudir corazones y conciencias con la estoica "Barbara", una película de difícil acceso, más cercana a Haneke que a Von Donnersmarck. Pues bien, Christian Petzold vuelve a la lucha por el Oso de Oro con su nueva y excepcional película, "Transit".

¿De qué va?

Segunda Guerra Mundial. En Marsella, refugiados de toda Europa embarcan rumbo a América huyendo de la ocupación nazi. Entre ellos, el joven alemán Georg suplanta la identidad de un escritor muerto para utilizar su visado, que le garantiza refugio en México. En Marsella se enamora de Marie, una joven que busca desesperadamente al hombre a quien ama, sin el que no está dispuesta a irse.

¿Quién está detrás?

El reputado director alemán Christian Petzold, conocido por títulos de palabaras mayores como "Phoenix" "Barbara", entre otros, adapta la novela de Anna Seghers escrita en 1942 en Marsella. 

¿Quién sale?

Franz Rogowski ("Shooting Star" europeo 2017) y Paula Beer (Premio Marcello Mastroianni a Mejor Actriz Emergente del Festival de Venecia y nominada a los Premios del Cine Europeo como protagonista de Frantz, dirigida por François Ozon) interpretan los dos papeles principales.

¿Qué es?

Un punto y seguido a "Phoenix". La crisis de refugiados bajo el complejo prisma de Christian Petzold.

¿Qué ofrece?

Sin renunciar en ningún momento a las inconfundibles señas de identidad por las que siempre se ha distinguido su cine, el  prestigioso cineasta alemán Christan Petzold hace suya la novela de Anna Seghers, escrita en 1940, para llevarlo a su hierático, nada maniqueo terreno y dotarle asimismo, de un prisma de rabiosa actualidad. Si con su anterior y excepcional “Phoenix” embarcaba a su protagonista en la búsqueda de una identidad perdida en los campos de concentración, o más bien en la confrontación por recuperarla, el responsable de "Bárbara" aborda en esta ocasión misma misión, pero partiendo del principio del conflicto. Un conflicto que en este caso directamente es comparado con la crisis de refugiados que en la actualidad asola a Europa. “Transit” nos traslada a un futuro cercano y distópico  que más pronto que tarde bien podría volver a ser real teniendo en cuenta como está el mundo a día de hoy y sobre todo, teniendo presente de donde venimos: refugiados alemanes obligados a embarcarse en la búsqueda de un exilio que los salvaguarde y a los que tan solo les queda escudarse en el papel de los políticos y las fuerzas de seguridad, ya que la ciudadanía de a pie nada les puede (¿quiere?) aportar.  Es decir, un reverso de lo que hoy día es la deshumanizada realidad mundial. 

Un punto de partida verdaderamente complejo que sin embargo es capaz de abordar sin dejar de apoyarse en su motivo predilecto: la superposición de identidades, los diferentes niveles de realidad y en este caso también, el desdoblamiento de la narrativa. "Transit" es una suerte de thriller romántico y político situado en Marsella que se articula a través de una doble capa metacinematográfica (así como metaliteraria): la historia nos es contada por la propio voz en off del protagonista, quien precisamente vive aquello que nos lee en una novela que el mismo porta en la propia película. En "Transit" emergen también los mismos ecos de "Vértigo" que encontrábamos en "Phoenix", volviendo así al drama de tintes hitchcockianos marcado por la obsesión hacia la figura fantasmagórica de una musa y su desdoblamiento. Si a todo ello añadimos que un elemento tan característico como la ambientación en una preguerra lo convierte además en un retrato prodigiosamente complejo de las horrendas ramificaciones de la historia socio-política alemana, y también europea en este caso, el combo es ya prácticamente completo. Enmarcada y trasladada por ese inconfundible y calculadísimo sello personal con el que subraya las ambigüedades de cada momento, personaje y elemento, a través de un trabajo de fotografía y dirección soberbio, "Transit" estará sin duda, entre las propuestas más memorables de esta nueva edición de la Berlinale,

Avatar por defecto de un usuario no logueado
Los comentarios despectivos y los spoilers serán moderados. Si tienes cualquier problema escríbenos a contacto@filmin.es