Crónica Berlinale 2012: “Tabú” evocadora pasión cinéfila

Fuente: Joan Sala (filmin)

Crónica Berlinale 2012: “Tabú” evocadora pasión cinéfila

Además de significar la nueva película del responsable de la magistral "Aquele Querido Mes de Agosto", "Tabú" significa también la primera vez desde la presentación de "Gloria" de Manuela Viegas, en 1999, que un largometraje portugués se presenta a concurso en el prestigioso certamen alemán. Y sí, una historia de amor y crimen ambientada en una África que podría haber salido de una película de aventuras debería tener todos los boletos para llevarse el Oso de Oro. ¿Sus virtudes? infinitas.

¿De qué va?

Su primera parte nos cuenta la historia de una vieja señora temperamental adicta al juego, de su criada caboverdiana y de su vecina entregada a las causas sociales, que es lo único que le queda. Tras la muerte de la primera, las otras dos se enterarán de un episodio amoroso de su pasado que se erige en la segunda parte, tomando la forma de una evocadora historia de amor y crimen ambientada en una África que podría haber salido de una película clásica de aventuras. 

¿Quién está detrás?

Miguel Gomes, inclasificable cineasta portugués cuyo cine es capaz de subirse al corazón de Rivette, al tren (de sueños) del penúltimo Godard o a la noche americana de Truffaut. Ha dirigido varios cortometrajes que han sido seleccionados en festivales como Locarno, Rotterdam, Buenos Aires y Viena. El paso al largometraje lo hizo en 2004 con "A cara que mereces". En 2008 estrenó "Aquele querido mês de agosto" en la Quincena de Realizadores de Cannes y de ahí fue exhibida en más de 40 festivales obteniendo varios galardones.

¿Quién sale?

Teresa Madruga, Laura Soveral, Ana Moreira, Carloto Cotta, Isabel Cardoso, Ivo Müller y Manuel Mesquita encabezan el reparto.

¿Qué es?

El Tabú de Murnau + las Memorias de África de Miguel Gomes

¿Qué ofrece?

Todo lo bueno que esperábamos de ella e incluso mucho más. No es coincidencia que el título sea el mismo que el de la mítica película de Murnau, tampoco que esté rodada en un nostálgico blanco y negro ni que coquetee con el cine mudo. Bajo estás sugerentes premisas, el director de la magistral “Aquele Querido Mes de Agosto” despliega nuevamente su inconfundible  y desatado dispositivo cinematográfico, en el que da cabida incluso a un cocodrilo deprimido o a un bizarro guiño dedicado a "Las Nieves del Kilimanjaro", recordándonos que para él no es posible rodar cine sin incidir en su propia historia, al igual que para los extravagantes y nostágicos personajes que protagonizan la primera parte de la película en el Lisboa de nuestros días, su único motor de vida sea la segunda parte del film situada en un África 50 años atrás, que no es otro que el recuerdo de una exótica vida pasada que funciona como una apasionante mirada poética al colonialismo y un inmejorable homenaje al cine primitivo y al cine clásico de amor y aventuras que nos viene narrado con ese aire de aventurero de otros tiempos, reuniendo a los niños alrededor de una fogata para contarles historias extraordinarias.

Y yo mismo podría ser uno de esos niños, dejándome llevar presa de la más absoluta devoción tras ser vorazmente cautivado por este entrañable torrente cinematográfico y acabar concluyendo en dos básicas reflexiones. La primera, que gane o no, posiblemente sea la mejor película vista en sección oficial de esta Berlinale, la segunda, que con tan solo tres películas en su haber, Miguel Gomes ya es, por derecho propio, uno de los grandes nombres del cine de autor contemporáneo.

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