Crónica Berlinale 2012: "Marley" icónica catarsis reggae

Fuente: Joan Sala (filmin)

Crónica Berlinale 2012: "Marley" icónica catarsis reggae

La imagen de Bob Marley a 30 años de su muerte sigue sonriendo hoy en camisetas, banderas y carteles en todo el mundo, facturando lo que muchas cuentas multinacionales podrían aspirar mientras sus canciones siguen siendo un éxito póstumo de ventas solo comparable al de Michael Jackson, los Rolling Stones, los Beatles o Elvis Presley. Su voz fue un grito omnipresente en nuestro mundo electrónico y su forma de moverse se ha grabado intensamente en el paisaje de nuestra mente, convirtiendo el reggae de su natal Jamaica en un fenómeno musical mundial. Pues bien, comenzamos destacando  que por fin ha llegado su definitivo testamento cinematográfico, y también, que la larga espera ha merecido sobradamente la pena. Por fin llega a nuestros ojos "Marley".

¿De qué va?

Su música y mensaje de amor y redención ha llegado a todo el mundo. Su alcance universal e impacto en la historia de la música y su rol como profeta social y político es único y sin precedentes, trascendiendo la cultura y el lenguaje, resonando hoy día en todo el mundo tanto como cuando aún estaba con vida. Sobres sus orígenes, su vida y su verdaddera influencia global nos habla "Marley".

¿Quién está detrás?

Nombres como los de Martin Scorsese y Jonathan Demme han sobrevolado la realización de este documental hasta acabar finalmente en manos del director de "El último rey de Escocia", quien a pesar de no tener su misma experiencia en el terreno de la música, la pasión que ha mostrado en el proyecto le entró por el ojo al mismísimo Ziggy Marley, hijo de Bob y productor ejecutivo del documental. Él es, junto al resto de la familia Marley, Chris Blackwell y Steve Big, el principal responsable de este monumental documento de casi tres horas de duración sobre la eterna figura icónica del reggae (y de la marihuana).

¿Quién sale?

"Marley" significa la primera vez en la historia que la familia de Bob autoriza a utilizar sus propios archivos. La evocadora llluvia de fotografías e imágenes icónicas vienen acompañadas de todos y cada uno de quienes han participado en su vida (desde los difrentes componentes de The Wailers a sus familiares e incluso una Miss. Mundo). Tampoco faltan a la cita inolvidables  himnos como “I Shot the Sheriff”, “No Woman, No Cry”, “Jamming” o “Redemption Song”.

¿Qué es?

El definitivo testamento cinematográfico sobre una de las figuras más icónicas y mundialmente amadas del siglo XX.

¿Qué ofrece?

Un maravilloso documental, no falto de humor y lleno de carisma, que hace justicia a la vida de un eterno mito, logrando que de sus dos horas y media de duración, dos y cuarto me las pase con la piel de gallina, y esta vez no precisamente de frío, si no presa de la más absoluta emoción. Así es como he sido abducido por este minucioso repaso por los orígenes y la vida de Bob Marley, de su pasión por la música (y el fútbol), pero también por el desubrimiento de las verdaderas raíces del movimiento rastafari o la histórica trayectoria socio-política de una Jamaica que Kevin Macdonald nos traslada mediante un abrumador despliegue de archivo fotográfico y de cautivadoras grabaciones que me entran a un ritmo tan vertiginoso como espiritualmente profundo, quizá porque Bob Marley nunca fue visto, fue una experiencia que dejó una huella indeleble en cada encuentro, en cada concierto o en cada entrevista, algo que también ha logrado un sorprendente MacDonald con "Marley" (quien lo diría, de Demme o Scorsese ya ni nos acordamos). Ahora solo queda que los millones de personas que de una u otra forma se han rascado el bolsillo en comprar su imagen, también se lo gasten en el cine viendo un documental merecidamente llamado hacer historia. A España llegará de la mano de Avalon, seguro, previo paso por una nueva edición de un In-Edit que promete abanderar.

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