"Yo voy a rodar con los deberes muy hechos, pero también hay que estar preparado para aprovechar las sorpresas"
El director de "La Banyera" vuelve al cine tras un periplo televisivo en el que ha rodado series de diferentes formatos. "Mirant el cel" es su nueva apuesta, un documental recuerdo, un grito a una memoria que sigue empeñada en callar. 1- ¿Cuáles fueron los títulos que marcaron tu infancia?
Me impresionó mucho cuando era muy niño una película de aventuras, “El hidalgo de los mares”, de Raoul Walsh, también “Dos cabalgan juntos”, un western de John Ford. De una manera más adulta, “El séptimo sello” de Bergman me hizo entender que el cine podía ser un arte. Con “La caza”, de Carlos Saura, empecé a ver que el cine podía servir como vehículo para una vocación.
2- ¿Un director de cine al que admires?
Dos muy diversos, que se encuentran en las antípodas el uno del otro: Buñuel y Hitchcock.
3- ¿Una película que querrías haber firmado?
Muchas, por la sola envidia, pero destacaría una: “King Kong”, el clásico de 1933, por esa mezcla tan especial de fantasía y poesía. Jackson es un hombre con talento, la versión que hizo en 2005 es preferible a la anterior, hecha en los años ’70.
4- ¿Un plano que siempre recuerdes?
El plano secuencia que abre “Sed de mal”, de Orson Welles. En el inicio de la película Charlton Heston cruza la frontera en un plano envidiable.
5- ¿...y una línea de diálogo?
Cualquiera de las escritas en las comedias por Billy Wilder y su guionista, I.A.L. Diamond, por ejemplo en “Con faldas y a lo loco”.
6- ¿...y un personaje secundario?
El pistolero malvado de “Raíces profundas”, un hombre que se ponía un guante para disparar. Jack Palance tiene momentos verdaderamente estelares en esta película. En general, los personajes malvados quedan grabados a fuego en la memoria de los espectadores, mucho más que los otros, y es por eso que para un actor resulta mucho más interesante el papel de malo de la película. Cuanto más malo, mejor.
7- Has trabajado mucho dirigiendo para televisión, ¿cuáles han sido tus motivaciones para ello?
A mí me gusta el cine, dentro del gran campo del audiovisual, el cine es donde las emociones alcanzan un punto álgido. La televisión ha sido un poco la consecuencia de una carrera caótica donde a veces tienes que cambiar de soporte, y en esta línea he intentado hacer tv movies, series aproximadas al concepto de cine. La televisión tiene grandes posibilidades, pero no se explotan. Ahora se encuentra en un momento muy degradado. Aunque he trabajado mucho para televisión, sobre todo para TV3, es un medio que no admiro, que me deprime mucho. En la historia de la televisión ha habido grandes series, como “Twin Peaks”; ahora sería impensable hacer un producto así. La televisión puede estar muy bien, pero ahora no lo está. El cine es mucho más complicado que el medio televisivo, la carrera de un director depende de muchos azares. Hay muchas cosas que he querido hacer y que al final no se han podido hacer.
8- ¿Hay alguna novela que querrías adaptar?
Soy muy escéptico sobre la literatura vertida al cine. Existe la teoría de que las grandes novelas llevadas al cine suelen ser un fracaso. Por otro lado, el cine está lleno de relatos insignificantes convertidos en grandes obras, por ejemplo “Psicosis” y “Rebecca”, que parten de historias mínimas. Nunca he tenido muchas ambiciones en este terreno. Las expectativas caen en la versión cinematográfica cuanto más fantásticas sean dada la calidad del material novelístico.
La literatura tiene un tiempo narrativo que no tiene nada que ver con el cine.
9- ¿35mm o rodaje digital?
A mediados de abril empiezo a rodar una nueva película, es una película pequeña pero la rodaré en 35mm. Personalmente creo que me va a costar volver a utilizar este formato, para mí va a ser un reto. Rodar en 35mm tiene un problema, y es el transcurrir del metraje, que tiene un coste elevadísimo. Pero en cuanto a la calidad de la imagen y a las posibilidades que ofrece luego en postproducción, el 35 sigue siendo imbatible.
10- En el rodaje, ¿improvisas o te ciñes al guión?
Yo voy a rodar con los deberes muy hechos, pero también hay que estar preparado para aprovechar las sorpresas. La metodología es mezclar las dos cosas, no se puede ser demasiado rígido. De entrada hay que improvisar lo menos posible, en un rodaje hay que estar pendiente de veinte mil avatares y hay que estar preparado para salvar los imprevistos que se van sucediendo.
11- ¿Cuál es la escena de tu filmografía que más te ha costado filmar?
En la película “La bañera”, todas las secuencias relacionadas con el cuarto fantasmagórico donde había agua, lluvia y había goteras, era un decorado muy complicado…
12- ¿Un consejo para alguien que quiere dirigir o que está a punto de hacerlo?
El primer consejo es que lo deje; no lo hará, y hará muy bien.
Hay que tener mucha paciencia y dejarse llevar por lo que uno quiere hacer. Y aunque haya gente razonable que se oponga, el proyecto acabará siendo lo que él quiera que sea. Mis consejos son paciencia y tenacidad.
13- ¿Crees que hay alguna solución para que el cine independiente sea visto por más gente?
La tecnología se ha simplificado mucho, pero sigue siendo igual de difícil poner un producto en el mercado. No creo que exista ninguna solución, el mercado es muy feroz. El aspecto económico es lo que hace decidir a los canales. De una manera muy alternativa puedes colgar tu película en youtube, pero yo sigo apostando por la liturgia del cine, por el hecho de poder ver una obra cinematográfica en condiciones, en una sala a oscuras… Yo sigo siendo de los que transitan por esas salas, sigo teniendo esa ilusión por experimentar la sensación que sólo te brinda la liturgia del cine, cuando te dejas subyugar por una historia en una sala a oscuras.
14- ¿La revolución digital nos permitirá ver más y mejores películas o simplemente nos dejará aturdidos?
No, yo creo que no nos permitirá ver más y mejores películas, porque que lleguen al mercado seguirá siendo igual de difícil. Para que lleguen deberán salvar las barreras de la distribución, los frenos que opone el mercado.
15- Y por último, ¿son útiles las escuelas de cine?
Yo soy de la rama autodidacta, no tengo una opinión muy concreta. Una escuela de cine permite compartir intereses, inquietudes, y lo que tal vez sea más importante, frustraciones. A nivel de motivación puede ser importante. Pero no sabría decir qué tanto por cierto de utilidad pueden tener…