Venecia 2010: Cronenberg y Polanski bailan al son de "El cisne negro"
Así es. Darren Aronofsky, director que hasta la fecha fascinaba a unos y atosigaba a otros, parece que comienza crear unanimidad. Tras alzarse con el León de Oro hace ya dos años revitalizando la figura de Mickey Rourke con "El luchador", ahora encandila de la mano de Natalie Portman con "Black Swan." Tras su pase inaugural en una ruinosa Sala Grande (la construcción del nuevo Palazzo del Cinema se inició el año pasado y, tras el reciente hallazgo de unos paneles subterráneos de amianto tóxico, no finalizará hasta el 2012) los principales medios internacionales no tardaron en ensalzar su particular "cisne negro" con el cine del mejor Cronenberg, el mejor Polanski o el mejor De Palma. El otro gran protagonista del día fue el esperado "Machete" de Robert Rodríguez, un sanguinario, descerebrado y paródico divertimento muy divertido para unos pero repetitivo y previsible para otros...
La enfermiza, áspera y agonizante rivalidad entre dos bailarinas de ballet es el sugerente punto de partida de la última película de Aronofsky, un film, que, al igual que ya pasara con "el luchador" Rourke, promete devolver a Natalie Portman, su incontestable musa, a la primera plana de la actualidad hollywoodiense. Así es, del bizarro luchador Rourke a la delicada bailarina Portman. Dos polos totalmente opuestos, cortados sin embargo por el mismo patrón: Darren Aronofsky. ¿Los Oscar? Tiempo al tiempo. De momento, ambos han fascinado en Venecia.
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Los principales medios españoles presentes en Venecia han coincidido en alabar esta sutil, bella y perturbadora obra. Luis Martínez afirma en El Mundo "¿Se acuerdan de 'Repulsión' de Polanski? Pues, por ahí. La realidad se transforma, vibra, cambia y se pudre ante los ojos del espectador. Se ve a la carne sangrar y, en realidad, sangra otra cosa. Léase el alma.
Por su parte Sergi Sánchez cae rendido ante los encantos de Portman y declara en La Razón que "En su insistencia en meternos en la piel de su heroína, también en su angustia y en sus pies de barro, donde la película coge un vuelo sorprendente: pegados al rostro de Natalie Portman, tan pendiente de sus reflejos, de la construcción de una imagen que necesita la de los demás para estabilizarse, tan proclive a herirse y a pensar que está hiriendo a los que la rodean, tan paranoica, nos es posible comprender el drama de una identidad que se quiebra".
Finalmente Nando Salvá (El Periódico) emparenta directmente "Black Swan" al cine de los grandes maestros "Una obra bella, esplendorosa y definitivamente sexi. (...). Black swan penetra de cabeza en el mismo territorio terrorífico que transitaron Cronenberg y el primer Polanski. Y, mientras tanto, mantiene una vocación bizarra que la convierte en una valientísima forma de dar inicio a la Mostra. Ojalá sea premonitoria".
Los principales medios internacionales tampoco han tardado en proponer, en su gran mayoría, "Black Swan" como la mejor película de Darren Aronofsky. Aquí está su tráiler.
La otra gran protagonista del día era el "Machete" de Robert Rodríguez. Un divertimento, violento, gratuito y bizarro llamado a crear franquicia y encaminado a crear su particular club de fans. Un club de fans entre los que seguro se encuentra el presidente del jurado, Quentin Tarantino.Mientras parte de la prensa estadounidense como es el caso de Hollywood Reporter defiende el film como un homenaje al cine de serie B de los años 70, la opinión generalizada de los principales medios desplazados a Venecia discrepan y desmerecen el estilo bizarro, desmedido, descerebrado y caricaturesco por injustificado. Eso si, "Machete" es un film destinado a un público muy concreto. Todos aquellos asiduos al Midnight Extreme de Sitges la gozarán viendo a Danny Trejo desplazrse colgado de unos intestinos humanos en forma de liana.