Venecia 2010: 7 samuráis, 12 del patíbulo....13 asesinos
Hijo pródigo de Sitges, Takashi Miike es uno de los cineastas más prolíficos del panorama mundial (más de 50 títulos en 10 años) y sin duda, uno de los más extremos. Extremo por sus excesos, unos excesos marcados por un estilo gamberro, muy gamberro, demente, bizarro, depravado, perturbado, enfermizo. Un tipo peligroso, un peligro público, un psicópata cinematográfico, una especie de Tarantino en versión japonesa, pero que todavía va más allá. Un personaje capaz de dar forma a eternos y sanguinarios iconos que coquetean con el gore, ("Ichi the killer", "Dead or alive" o "Audition") o inclasificables bizarradas como "Visitor Q", "Gozu" o "La familia Katakuri". Pues bien, el extravagante realizador japonés se presentaba este año en Venecia por partida triple con el delirante díptico "Zebraman" y "13 Asesinos", este último incluído en Sección Oficial. Un estiloso homenaje cuyas referencias van desde los "Siete samuráis" del maestro Kurosawa a los "12 del patíbulo" de Robert Aldrich. Un film que se acogía con gran excepticismo, es desde ayer, nuevo candidato a recoger algún galardón (¿León de plata Mejor Director?). Próxima parada, Sitges.
El film nos lleva hasta la era Shogun, donde un joven Lord viola y asesina resguardado por la impunidad ante la ley. Pero no contaba con los 13 asesinos, una fuerza secreta y temida, cada uno de ellos con una habilidad mortal que emprenderán la suicida misión de matarlo.
Una sinopsis breve y reducida pero más que suficiente para ubicarla en nuestro imaginario cinematográfico. Una película que entre otros alicientes ofrece el de asistir en sus últmos 45 minutos a una encarnizada batalla que enfrenta a "13 asesinos" con un ejército de más de 200 hombres en un poblado repleto de trampas.
Tras su pase ayer en la mostra los principales medios nacionales e internacionales la han encumbrado en su mayoría como una de las mejores películas de Miike de los últimos años. Un fascinante y nostálgico divertimento del que muchos de nostros podremos disfrutar en la Sección Oficial de Sitges.

Así opina la crítica::
Nando Salvá la define con efusividad en El Periódico como "puro cine de samuráis muy al gusto de Tarantino. (...) De hecho, 13 assassins puede describirse como una obra clásica que, sin embargo, destila cierta sensibilidad contemporánea, en tanto que medita sobre el código samurái que proclama la obediencia incondicional al maestro incluso en contra de los intereses de la nación.
Luis Martínez la califica de forma más comedida en El Mundo "Desesperada, irreverente, gozosa y, forzoso en reconocerlo, menor. Eso sí, sin una triste y cargante metáfora que echarse a la boca. Y se agradece."
La disonancia la pone, como siempre, Carlos Boyero en El País "A diferencia de Los siete samuráis, en esta no nos ofrecen explicaciones sobre la personalidad y las razones de los justicieros. Supondría restar tiempo para las batallas, que es lo que más preocupa al director. Todo suena a visto y oído.
Por esta vez, Salvador Llopart coincide con el polémico crítico de El País afirmando en La Vanguardia que "13 asesinos narra el enfrentamiento de esos trece de marras con un ejercito de 200 soldados al servicio del Shogun de turno, y estos últimos no ganan, no. Un delirio que acaba por aburrir.
En cuanto a la prensa internacional, consenso absoluto. Tanto Variety como Screen o Hollywood Reporter alaban el fillm de Miike y todos coinciden en catalogarla como un fascinante homenaje a refrentes clásicos del cine de acción. Una obra que, en definitiva, hace honor y justicia a sus mentores.