Sundance: El efecto "Hesher"
Hoy toca cuento con final feliz, el cuento de Spencer Susser. Año pasado presenta y encandila en Sundance con su cortometraje "I love Sarah Jane". Logra prestigio, confianza y la posibilidad de financiación para "Hesher", o lo que es lo mismo, su primer largometraje. Un debut para el que puede contar nada más y nada menos que con la estrella de "500 días juntos", Joseph Gordon Levitt, con la confianza de una Natalie Portman que además de interpretar, produce, y con la sobriedad de un pletórico Ray Winstone para completar el reparto. Este año vuelve a Sundance con su ópera prima. Aplausos, risas y gran efusividad por parte del público. Acapara excelentes críticas. Se erige en principal favorita al máximo galardón. Vende la película....y fueron felices y comieron perdices.
"Hesher" se centra en un chico de 13 años que tras la muerte de su padre ha acabado viviendo con su padre adicto a a las pastillas y su abuela. Al poco tiempo, conoce a Hesher, un joven marginado que se convertirá en una especie de mentor, aunque le traerá más problemas que otra cosa y que terminará viviendo con ellos. También aparecerá en su vida Nicole, una dependienta de supermercado a la que recurrirá el niño tras salvarlo de una pelea. Para complicar aún más las cosas, Nicole se convertirá en la fantasía amorosa del pequeño.

Según afirman los principales medios estadounidenses, "Hesher" destaca por un tono tragicómico en el que mezcla con sugerencia el drama con ingeniosos toques de humor negro que impregnan la película de una envolvente atmosferá capaz de refrescar y dar aire a un planteamiento tan drámatico como es el de ver a Ray Winstone ingiriendo pastillas sin mesura o ver a Gordon-Hevitt abandonado y descuidado deambulando con titubeante paso por una vida en la que únicamente la marihuana ilumina su existencia.
Hablamos de "Hesher" y en su momento, hablaremos seguro de su estreno en España. Ahora habla sobre ella Spencer Susser, su director:
