Sitges 2010: Una historia de caníbales mexicanos tras los pasos de "Déjame entrar"
Un hombre de mediana edad y gesto adusto aparece muerto en medio de una calle desierta. Es el padre de una familia nada disfuncional formada por mujer y tres hijos cuya vida cobra una nueva y terrible dimensión tras la muerte de su líder natural. Y no, no es que la familia, cuando tan peculiar personaje vivía, fuese de lo más normal pues desde que el tiempo es tiempo unos y otros se habían dedicado a comer carne, pero carne de humano, o, mejor dicho, carne de humano muerto que hacía media secuencia estaba vivo. Así de simple. El problema es que, desaparecido el padre, quienes deberán procurarse el pan (y la carne) de cada día serán los hijos. Así empieza "Somos lo que hay", un drama extraordinario sobre un puñado de caníbales que habitan el México de nuestros días.
Así contado uno puede tener la impresión de que "Somos lo que hay" es poco más que un truculento telefilm basado en hechos reales. En absoluto. El debut de Jorge Miguel Grau es una brillante metáfora de la clase media mexicana. A ratos drama con influencia de Carlos Reygadas, a ratos película de terror, los principales medios internacionales como Hollywood Reporter no han tardado en equipararla a la magistral "Dejáme entrar" encumbrándola como el mayor acontecimiento cinematográfico del género fantástico para este 2010. Al igual que indiscutiblemente fue la pieza de orfebrería sueca creada por Tomas Alfredson.
Oscura, sórdida y sobrecogedoramente real, "Somos lo que hay" vuelve a demostrar este año que el cine de género todavía es capaz de manufacturar obras de calado sin caer en la autocomplacencia. Sus mejores armas: un casting excelente y un guión y una cámara que observan y sugieren, que se adentran desesperanzados pero firmes en la miseria de un ambiente marginal a la espera de la tragedia. Rotunda.
Sea como sea, "Somos lo que hay" fue una de las grandes sorpresas del pasado Festival de Cannes, aclamada por parte de la crítica -detestada por la otra mitad-, tiene todos los números para convertirse en una de las películas de referencia de esta nueva edición del Festival de Sitges. Desde luego, es desde ya, una de las principales estrellas de la Sección Oficial.
De momento, aquí va el tráiler de una película ante la que está prohibida la indiferencia.