Sitges 2010: Terrorismo a ritmo de música
Se rompen las barreras. Se rompen los tabús. Años de crisis y alarmante decadencia convierten lo políticamente correcto en políticamente incorrecto, llegando esta subversiva tendencia también a las salas de cine. Si Dani Levy sorprendía hace dos años parodiando el nazismo con un delirante y surrealista Adolf Hitler como principal cabeza visible en su excéntrica y gamberra "Mein Führer", este año es sin duda, el turno del terrorismo. Ya informamos en filmin sobre el éxito de los excéntricos y suicidas "Cuatro leones" de Chris Morris, cuya intención de volar por los aires el Reino Unido para honrar el nombre de Al-Quaeda ha acaparado completamente la taquilla británica. Pues bien, si "Cuatro Leones" puso el toque polémico en el pasado Festival de Sundance, "Sound of Noise" lo hizo en el pasado Festival de Cannes y lo hará seguro, en la Sección Panorama del inminente Festival de Sitges.
Ganadora del Premio Joven de la Semana de la Crítica, el film de los suecos Ola Simonsson y Johannes Stjärne Nilsson triunfó gracias a un original guión en el que un 'particular' grupo de músicos terroristas que pretende imolar Estocolmo, se enfrenta a un oficial de policía "alérgíco" literal a la música. El policía Amadeus Warnebring es hijo de una familia con una larga y famosa trayectoria musical, sin embago, Warnebring odia la música y está a punto de enfrentar su peor caso: un grupo de seis excéntricos especialistas en tocar el tambor, dirigidos por el revolucionario Sanna, han decidido hacer un ataque utilizando la ciudad, sus edificios y su maquinaria como orquesta e instrumento principal. En pocas palabras la ciudad será tomada por un grupo de músicos terroristas.

Calificada por Peter Brunette en Hollywood Reporter como "una divertida y excepcionalmente imaginativa comedia" "Sound of Noise" está destinada a ocupar un lugar privilegiado como descubrimiento cinematográfico del año. Y es que, la premisa básica de esta exquisita comedia sueca es una de las más imaginativas jamás vista. Todo se basa en la música (tanto raw como elemental y percusiva) provocando genuinas risas desde el mismísimo comienzo hasta el sorprendente desenlace del film.
Divertida, gamberra,original, subversiva y ante todo, musical. Así es la ópera prima de esta emergente pareja realizadora sueca, una obra que de la mano de Wild Bunch en breve llegará a carteleras europeas y esperemos, también a españolas. De momento, ahí va un sugerente extracto: