Sitges 2010 Día # 6: Made in Japan
Y por fin se hizo la luz! Dos bestias pardas del cine oriental retornan con dos magistrales propuestas que logran conjugar y dar a luz todo el virtuosismo de su cine. De los samurais de Miike a los yakuza de Kitano. Dos argumentos marca de la casa elaborados con pasmosa sobriedad, con gran elegancia y con sorprendente moderación...mas aún, si cabe, tratándose de Takeshis. Ver para creer. Ambos dejan de lado su cara más estridente y desbocada para crear dos obras maestras. Son "Outrage" y "13 asesinos". Además, el horror medievo y el terror ochentero completan una jornada, ahora si, de Festival de Sitges. Una jornada 'made in Japan.'
1.- Thirteen Assassins D. Takashi Miike (Sección Oficial)
¿De qué va?
La época de paz del Japón feudal se ve amenazada por la ascendente carrera en el poder de Lord Naritsugu, el despiadado hermano del Shogun. Un oficial del shogunato, harto de sus excesos, pedirá secretamente al samurai Shinzaemon que reúna un grupo de hombres para asesinarle
Conclusiones
Hijo pródigo de Sitges, Takashi Miike es uno de los cineastas más prolíficos del panorama mundial (más de 50 títulos en 10 años) y sin duda, uno de los más extremos. Extremo por sus excesos, unos excesos marcados por un estilo gamberro, muy gamberro, demente, bizarro, depravado, perturbado, enfermizo. Un tipo peligroso, un peligro público, un psicópata cinematográfico, una especie de Tarantino en versión japonesa, pero que todavía va más allá. Un personaje capaz de dar forma a eternos y sanguinarios iconos que coquetean con el gore, ("Ichi the killer", "Dead or alive" o "Audition") o inclasificables bizarradas como "Visitor Q", "Gozu" o "La familia Katakuri".
Pues bien, tras su exitoso paso por Venecia donde obtuvo una gran acogida, el extravagante realizador japonés se presentaba este año en Sitges con "13 asesinos," un estiloso homenaje cuyas referencias van desde los "Siete samuráis" del maestro Kurosawa a los "12 del patíbulo" de Robert Aldrich pero que en realidad es un remake del film homónimo que dirigiera Eichi Kudo en 1963. Una inmersión en el jidaigeki protagonizada por el gran Koji Yakusho que Miike rueda con riguroso clasicismo hasta un tercio final que deviene en puro espectáculo. Un Miike sobrio, contenido, elegante, moderado, nada estridente, nos obsequia con una auténtica joya. Magistral. Huele a premio.
2.- Outrage D. Takashi Kitano (Panorama)
¿De qué va?
Tras un periplo introspectivo en el que ha escudriñado los misterios de la creación artística y de su propia figura, Takeshi Kitano vuelve a los orígenes, al cine de acción, a las violentas historias de yakuzas. En Outrage desnuda por completo la trama y se centra únicamente en la guerra de poder desatada en el corazón de un clan.
Conclusiones
Outrage es en una vuelta al ruedo en toda regla. Una vuelta al rudeo que cabe celebrar. Kitano vuelve a desmenuzar una trama yakuza con su inconfundible sentido del humor y un acertado uso de la violencia donde el mortal enfrentamiento entre tres familias yakuzas acapara la trama de un film que en cierta forma recuerda al "Election" de Johnnie To. Una matanza yakuza mostrada con gran mesura y contención pero con fogonazos de una inconfundible contundencia made in Japan, made in Kitano.
3.- Black Death D. Christopher Smith (Sección Oficial)
¿De qué va?
En medio de la peste que asola la Europa del siglo XIV, un novicio espera una señal del cielo para decidirse entre acompañar a su amada o permanecer en el monasterio. Cuando aparezca un grupo de soldados en busca de un poblado que misteriosamente permanece inmune a la plaga, él se ofrecerá como guía.
Conclusiones
Si el año pasdo fue "Valhalla Rising," este año es "Black Death". La época mediaval también llega este año a Sitges. Tras estimables gamberradas como "Desmembrados" y "Creep", Christopher Smith se pone serio y se adentra ahora en la crudeza del medioevo a través de un viaje descorazonador en el que una mortífera y perturbadora atmósfera impregna el devenir del film en todo momento. Un film que exhala olor a muerte por los cuatro costados. Un film seco, frio, violento, salvaje en el que nadie, absolutamente nadie, se salva de la quema. Aquí no hay buenos ni malos, ni mucho menos héroes.Todos sus personajes desprenden desesperanza, putrefacción, al igual que la peste que les amenaza. Una descorazonadora situación en la que únicamente pueden encontrar supuesto refugio en la fe y la religión. Es una lucha existencial en el que la reflexión religiosa y su alto contenido existencial acapara de tal forma la esencia del film que podríamos incluso llegar hablar de inconfundibles ecos bergmanianos. Christopher Smith ha rodado, sin duda, su mejor película. "Black Death" enriquece así una sección oficial verdaderamente necesitada de contenido cualitativo.
4.- Insidious D. James Wan (Panorama)
¿De qué va?
Josh, su esposa Reani y sus tres hijos acaban de mudarse a una vieja casa. Cuando el hijo pequeño sufra un accidente y caiga en coma, empezarán a producirse extraños fenómenos y la familia se verá acosada por algo que no parece de este mundo.
Conclusiones
Lo reconocemos, "Insidious" no estaba en nuestra agenda. Sin embargo, tras su exitoso pase en el auditori no perdimos la ocasión de comprobar con nuestros propios ojos que justamente se trata de una de las películas que mejor acogida a tenido en lo que llevamos de certamen. Un film que, en efecto, es carne de festival. Una propuesta ejemplar de lo que debería ofrecer un certamen fantástico de las caracterísitcas de Sitges.
Decididos a crear el Poltergeist del nuevo milenio, los archiconocidos creadores de la saga Saw, James Wan y Leigh Whannell, han escrutado el cine de terror a conciencia para lograr combinar ingredientes tan clásicos como la casa encantada y las entidades sobrenaturales creando un producto completamente innovador. Una estimulante propuesta que aúna una novedosa capacidad para converger el terror y la comedia de forma única e inconfundible. Un sello de terror ochentero que sabe jugar con el público haciendo reir y sufrir a partes iguales. Lo que parece una típica película de terror de casa encantada acaba convirtiéndose en un film de popsesiones que aglutina momentos memorables dentro del terror contemporáneo. "Insidious" si, es película para Sitges. Ojalá todas fueran así.