Primer tráiler de "Howl", James Franco icono gay
Uno de los jóvenes talentos más impactantes del cine actual (James Franco), el protagonista de la mejor serie de televisión de nuestros días (John Hamm, el Don Draper de "Mad Men"), dos directores ganadores del Oscar por su documental sobre Harvey Milk, una película sobre uno de los poetas más populares del siglo XX, "Howl" lo tenía todo para triunfar, bueno, quizás aún pueda hacerlo, pero lo cierto es que su paso por los festivales de Sundance y Berlín fue algo decepcionante. No obtuvo ningún premio y pocos distribuidores internacionales se interesaron por el film. ¿Por qué? La mezcla de animación y personajes reales no fue bien recibida por nadie. No debe extrañar que en el tráiler oficial de la película apenas se omita toda la parte animada, apenas hay un fotograma justo al final del mismo. Es posible que así, renunciando a publicitar el aspecto más problemático de "Howl", su estreno norteamericano, previsto para el próximo otoño, sea más triunfal que su paseo por festivales a principios de año.
"Howl" tiene muchísimas virtudes (un protagonista en estado de gracia, una fotografía impecable, un material literario de primer nivel) pero todo queda ensombrecido por un único problema: sus directores (oscarizados documentalistas) decidieron crear un escenas de animación para que acompañasen la impecable lectura del poema "Howl" por parte de James Franco. La idea sorprende (¿por qué los oscarizados documentalistas no utilizaron imágenes documentales para cubrir esa escena?) pero sobretodo decepciona pues en los dibujos, de bajísima calidad, aparecen imágenes más propias de porno malo que de cine bueno.
"Howl" dura una hora y media, quizás una cuarta parte del metraje contenga estas imágenes grotescas de penes gigantes y confeti de esperma; si se pasa por alto esta parte, el resto es un film encomiable que acaba en alto gracias al recuerdo de Ginsberg cantando su magistral poema "Father death blues".