"Para todos los gustos", notas de la directora Angès Jaoui
Pienso que la que corresponde al inicio del rodaje. Empecé a sentirme un poco más tranquila con respecto a lo que había rodado y, al mismo tiempo, podía reconstruir, como en la escritura y con un material ya existente. Al final del rodaje me sentí de nuevo angustiada porque ya se trataba de algo definitivo. ¡En la vida, no me gustan las opciones ni tampoco las decisiones definitivas!
¿Desde cuándo tenía usted ganas de dirigir una película?
AGNÈS JAOUI - Creo que desde Cuisine y Dépendance ("Cocina y Dependencia") pero no me sentía aún preparada. Aunque ahora tampoco pero pensé que era el momento de dar ese paso. Tenía ganas de comprobar si funcionaban las imágenes que había ido interiorizando. Igualmente, me apetecía hacerme cargo, por primera vez, de un trabajo que abarcara todo el proceso desde la escritura a la dirección.
¿Ha descubierto usted aspectos inherentes al trabajo de directora con los que no había contado?
AGNÈS JAOUI - Sí, por ejemplo, era consciente de que tenía que tomar unas determinadas decisiones pero no hasta este extremo. Y además, pese a tener junto a mí a Jean-Pierre, nunca me había sentido tan sola. En realidad, todo resultó ser mucho más complejo de lo que me había imaginado. El incalculable número de opciones y la soledad frente a éstas.
¿Y en la vida, le cuesta tomar decisiones?
AGNÈS JAOUI - Sí.
¡Me imagino entonces que para usted este trabajo habrá sido terrible!
AGNÈS JAOUI - ¡Sí! Lo viví siempre con angustia e incertidumbre pero pese a todo hubo momentos en que me sentí a gusto. También es cierto que los demás actores, a los que observaba, y que sólo eran actores, me producían envidia.
¿Se arrepiente del hecho de haber tenido que pasar por esta prueba?
AGNÈS JAOUI - En absoluto. Me atrae la dificultad, el asumir riesgos, la aventura de lo nuevo. Si no nunca hubiera realizado este trabajo.
¿Cuáles son sus referentes cinematográficos?
AGNÈS JAOUI - Al iniciar el trabajo de localización de los distintos planos y secuencias del guión, mi mirada con respecto a las películas - y con respecto a todo - empezó a cambiar y volví a ver todas las películas de Woody Allen, lo que me permitió aprender mucho. Por otra parte, como era consciente del carácter limitado de mis conocimientos técnicos quería ser lo más sencilla posible. Todo mi afán consistía fundamentalmente en ponerme al servicio del texto y los actores en los que confiaba. Esto es lo que explica, en parte, el hecho de que en la película haya tantos planos secuencia. Pensaba que de este modo el trabajo de los actores y la realización de la película resultarían más sencillos.
¿Como directora novel nos puede decir si tiene usted algún método de trabajo?
AGNÈS JAOUI - Mi método consiste en comportarme con los demás como siempre quise que se comportaran conmigo, haciéndome sentirme a gusto y confiando en mí. Durante más de un mes, no he parado de ensayar con los actores, primero por separado, y luego en grupo, en un gran número de escenas. Para mí además esta fase de preparación era muy importante. Rodábamos con vídeocámara, con el operador jefe (Laurent Dailland) e incluso con el ingeniero de sonido (Jean-Pierre Duret).
¿Hasta dónde llega el trabajo de colaboración con Jean-Pierre Bacri? No habrá sido fácil para él mantenerse al margen de las decisiones tras haber llevado a cabo con usted todo el trabajo de escritura.
AGNÈS JAOUI - Lo consultaba constantemente. Siempre era él el primero al que me dirigía a la hora de pedir una opinión, un consejo...Me dirigía en mis escenas y me daba su opinión en las de los demás. Lo tenía casi siempre junto a mí. Necesitaba tenerlo a mi lado.
¿Le resultaba difícil dirigir a Jean-Pierre?
AGNÈS JAOUI - No, puesto que ya hemos actuado juntos en varias ocasiones a partir de textos escritos por los dos. Empezamos a hablar de ello desde ese momento. No obstante, tenía que esforzarme por no mostrarme demasiado familiar con él, cuidar el trato, no seguir un ritmo más rápido con el pretexto de que él ya conocía las cuestiones de las que le hablaba.
¿Cómo ha elegido usted los distintos tipos de música?
AGNÈS JAOUI - Algunas las tenía en la cabeza durante la elaboración del guión. Otras se me ocurrieron en el momento del rodaje. Nada más iniciarse el montaje, las inserté en las imágenes para ver qué daban. Hervé De Luze (jefe de montaje) y yo llegamos a la misma conclusión: se trata de músicas muy distintas, en armonía total con el tema de la película.
¿No ha tenido reparos en actuar en su ópera prima?
AGNÈS JAOUI - Me gusta actuar y no puedo renunciar a ello. Era consciente del trabajo que se me venía encima pero a la vez me resultaba imposible no actuar. Nos organizamos de tal modo que en el transcurso de las dos primeras semanas no tuviera que rodar. Tenía ganas de que ese momento llegara, era como una necesidad.