Paolo Sorrentino encuentra su "lugar"
En el Festival de Cannes del año pasado se anunciaba el próximo proyecto de Paolo Sorrentino. El responsable de Il Divo (ver online) estaba preparando su primera película en inglés. Su título; "This Must Be the Place", su protagonista; Sean Penn. Parecía una alianza, que seguro, daría una de las mejores películas del año... hasta que empiezan los problemas. Primero de financiación, luego, personales. Penn se veía obligado a dejar el año pasado todos los proyectos que tenía a corto plazo por circunstancias personales, pero, lo que son las cosas, el trabajo que le unía a Sorrentino no se vió afectado gracias a estar pendiente de financiación. Este año en cambio, problema resuelto, tanto los del protagonista de "Mysic River" como los de financiación. Así pues, estamos de enohorabuena, arranca un proyecto al que además se le unen Frances McDormad y Toni Servillo y el que seguro, será protagonista en el próximo mercado de Cannes.
Sean Penn interpretará a una antigua estrella de rock, que se aburre en su retiro, y descubre que su padre es un criminal nazi que se refugió en los Estados Unidos, y decide buscarle. Este es un proyecto en el que Sean Penn está plenamente comprometido, por la admiración que siente hacia Sorrentino, y por la historia que toca. La película comenzará a rodarse en Irlanda el próximo mes de agosto.
La compañía francesa Pathé International se ocupará de las ventas de "This Must Be The Place", una producción de las italianas Indigo Film y Lucky Red, con las francesas ARP Sélection y la irlandesa Element Pictures.
Como pequeño adelanto, aquí va la última pieza rodada por el genio italiano. Hablamos de "La partita lenta" un magistral y sugerente cortometraje rodado el pasado año, escrito también por Sorrentino junto al propio Contarello y del que pudimos disfrutar en el Festival de Las Palmas.
Con un inconfundible estilo formal, el cineasta italiano nos ofrece bajo un poderoso blanco y negro un partido de rugby en los suburbios romanos que se convierte en alegoría de la lucha diaria de una familia italiana contra las adversidades de la vida. Envuelto en una atmósfera a medio camino entre ficción y realidad, en breves pero intensos 10 minutos Sorrentino logra al igual que en sus anteriores películas, absorber todos nuestros sentidos.