"Nunca rodaría una serie de televisión."
Una conmovedora historia de amor en el marco de los difíciles años de la Guerra Civil, y de los más difíciles tiempos que vinieron después, cuando el final de la guerra condenó a los vencidos a un trágico destino marcado por el exilio es "La mujer del anarquista". Se trata de un magnífico ejercicio de su guionista y directora, Marie Noëlle, de ir encajando las piezas del puzzle que conforma la historia familiar, durante muchos años silenciada por abuelos y padres que sólo pensaban en sobrevivir a la pesadilla. Noëlle dirige junto a Peter Sehr, su pareja, a Juan Diego Botto y a María Valverde en los papeles protagonistas. La buena noticia: "La mujer del anarquista" aterrizará en las salas de nuestro país a partir del próximo viernes, 23 de enero.PETER SEHR (director y productor)
1- ¿Cuáles fueron los títulos que marcaron tu infancia?
A decir verdad, no puedo hablar de películas que me marcaran cuando era un niño porque prácticamente no pude ver cine hasta que cumplí los dieciocho. Vivía en el campo y allí no tenía acceso al cine, parece una locura pero es la verdad.
2- ¿Un director de cine al que admires?
Wim Wenders, Ken Loach, Juan Antonio Bardem, Luchino Visconti… Muchos. No obstante, hay directores a los que les entusiasma la obra de otros directores y que intentan imitarlos haciendo algo parecido; eso no funciona nunca.
Charlie Chaplin también me encantaba.
3- ¿Una película que querrías haber firmado? También puede ser un futuro proyecto…
Es una buena pregunta: seguramente mi próxima película, sobre un famoso rey bávaro, Ludwig II, un rey que odiaba la guerra y adoraba el arte. Se trata del siguiente proyecto que iniciaremos conjuntamente con Marie Noëlle.
Creo que el resultado final de una película depende en gran medida del trabajo de los actores; me gustan muchísimo los actores de mi película (“La mujer del anarquista”). Con Adrien Brody, que aquí todo el mundo conoce por ser el marido de Elsa Pataky, trabajamos en “Love the Hard Way” justo antes de que él iniciara el rodaje de “El pianista” a las órdenes de Polanski. Salió de nuestro set de rodaje para ir directamente al de “El pianista”, como quien dice, por cuya interpretación obtuvo después un Oscar. Marie Noëlle y yo dirigimos a Daniel Craig, el actual agente 007, en su primera incursión cinematográfica: nuestra película “Obsession”. Me siento muy orgulloso de haber trabajado con todos ellos, soy de los que piensan que la calidad final de la obra depende de los actores.
En España hay muchísimo talento, actores y actrices fantásticos, muchos de los cuales se van a EEUU, como ha ocurrido con Ivana Baquero (interpreta a Paloma en “La mujer de la anarquista”). Ivana acaba de terminar un *rodaje en EEUU donde aparece en un papel principal, secundada por Kevin Costner. ¿No es maravilloso? Y eso, ¿sabes por qué lo ha podido hacer? Porque estudia en una escuela norteamericana y habla un inglés con acento americano.
*La película se llama “The New Daughter” y su director es Luiso Berdejo, autor del multipremiado cortometraje “La guerra”.
4- ¿Un plano que siempre recuerdes?
Hay miles. A veces cuando duermo esas imágenes del cine me vienen a la cabeza, soy capaz de revivirlas en sueños. Hay algo que me gusta especialmente del arte cinematográfico, y es que te permite entrar en un mundo en el que de otra manera no podrías entrar, te permite vivir realidades que te resultan ajenas y que de otra manera no podrías vivir; pero haciendo cine sí puedes. Y si, además, eres tú quien escribes el guión, al mismo tiempo te conviertes en el creador de ese mundo… En todas las películas que hemos hecho Marie Noëlle y yo el amor ha sido un elemento muy importante.
5- ¿...y un personaje secundario?
Nina Hoss, que se está convirtiendo en una gran actriz a pesar de que en “La mujer de un anarquista” interpreta a un personaje secundario. Ella no habla nada de español, pero por las frases que dice, por ejemplo aquella en la que se declara comunista, parece que lo hablara perfectamente. También estoy enamorado de Biel Duran, es un actor con muchísimo talento, bajito, pequeño, pero todo un actorazo.
6- Recomiéndanos cinco películas recientes
Preferiría no tener que hablar de eso, luego otros directores dirán “y porqué no mencionaste esta o aquella”; los directores son todos compañeros de profesión, no puedo decir nada. De todas maneras, “La vida de los otros”, que creo que fue una obra que tuvo una muy buena acogida aquí, me pareció una gran película y es un poco como la nuestra: la vida en la Alemania del Este fue terrible, no era fascismo pero con el comunismo pasaron cosas horribles también. No podías abandonar el país y si lo hacías podías pagarlo incluso con tu vida…
“Good Bye Lenin!” me gustó mucho y tiene una temática similar.
7- ¿Rodarías alguna vez una serie de tv?
Nunca, no me gustaría hacerlo. Si hago un largometraje yo decido lo que quiero contar. Es cierto que a veces no encuentras financiación, pero ese es otro problema. En televisión, en cambio, te dicen “tienes que hacer esto, aquello y lo de más allá”, y yo no estoy dispuesto a pasar por eso.
Si necesitas dinero es mejor la televisión que el cine, y la verdad que hay veces en las que ves cosas en televisión que están muy bien…
Pero yo tengo otras dedicaciones: dirijo un cine, no soy su propietario, pero coordino la programación y a veces incluso recojo las entradas para ver qué tipo de público tiene cada película. También creé una escuela para productores cinematográficos europeos con sede en Alemania, París y Londres. Actualmente tenemos 18 estudiantes, 4 de ellos españoles. Es interesante porque en España cada vez hay un interés mayor porque las películas se abran a Europa, circulen por un mercado europeo. Creo que es interesante que nuestros estudiantes realicen una próxima estada en España porque la financiación aquí es muy diferente a la del resto de Europa; aquí es automática, mientras que en Europa tiene que superar varios concursos con el tiempo que eso conlleva. En Alemania, por ejemplo, existe una comisión que ofrece una ayuda, pero de 40 películas se la dan a 4.
8- ¿Hay alguna novela que querrías adaptar?
No. En realidad, ya tengo en mente las siguientes tres películas.
Hemos trabajado con adaptaciones literarias, por ejemplo en “Love the Hard Way”, basada en una novela china. La rodamos en Nueva York con Adrien Brody y no fue nada fácil, pero con él funcionó.
9- ¿35mm o rodaje digital?
Para nosotros 35mm es mejor que digital hoy por hoy, pero el digital está mejorando muchísimo y es mucho más barato. Te permite hacer una película por 100.000€.
“La mujer del anarquista” está rodada en 35mm y costó seis millones y medio. Es la <
10- En el rodaje, ¿improvisas o te ciñes al guión?
Nuestra manera de trabajar es poco común: cuatro semanas antes de que comience el rodaje nosotros empezamos a trabajar con los actores. En ese tiempo dedicamos medio día a ensayar. Gracias a eso descubres que una escena tenía que cambiar. Siempre decido con antelación cómo vamos a rodar cada escena, a veces acaba siendo otra cosa… Lo peor que puede ocurrir en un rodaje es que no sepas qué decirle exactamente a los actores o dónde tienes que poner la cámara. Lo más importante de todo es que los actores encuentren en sí mismos a sus personajes, porque ellos no son los que salen en pantalla. Sólo si ensayas mucho el actor se va identificando, se convierte en el personaje. Luego es el mismo actor quien te dice “en una situación así, el personaje no haría o diría eso”. Con Adrien Brody, hasta tal punto fue el proceso de identificación con el personaje que cuando no rodaba no podía volver a ser él, ya era el personaje y le resultaba más fácil que fuera así hasta que terminamos la película. Era más incómodo tener que poner y quitarse el personaje como si fuera un traje. Con María Valverde y con Juan Diego Botto fue lo mismo. En el caso de Juan Diego, él se identificaba mucho con su papel desde un principio por su historia familiar (su padre fue uno de los desaparecidos de la dictadura argentina); para interpretar a Justo después de su paso por Argelès y Matthausen tuvo que dejar de comer durante seis semanas y adelgazó nueve kilos. Es un excelente actor que ahora también dirige teatro.
11- ¿Cuál es la escena de tu filmografía que más te ha costado filmar?
Técnicamente, en “La mujer de la anarquista”, cuando la casa de los protagonistas queda destruida. Y hubo una secuencia que sólo pudimos rodar una vez: la escena en la que están en el hospital y Manuela (el personaje que interpreta María Valverde) tenía que pegar una bofetada al médico. María dijo “no puedo pegarle una bofetada”. Lo hizo una vez y lo hizo bien, por suerte, porque a continuación dijo “no lo puedo volver a hacer”.
12- ¿Un consejo para alguien que quiere dirigir o que está a punto de hacerlo?
A nuestro cine cada semana vienen alumnos de la escuela y también invitamos a directores que les explican cómo se puede hacer una película con una cámara digital, con los medios que tienen a su alcance.
Hoy en día, incluso los niños empiezan a tener cámaras digitales y hacen con ellas lo que pueden, van experimentando... En el oficio de director uno descubre su propia identidad dirigiendo a otros.
Yo soy físico, me dediqué a eso hace muchos años y para mí no fue fácil convertirme en director. Pero si a uno le entusiasma la dirección va a tener éxito, lo va a conseguir.
Tengo varios amigos que en un momento dado me dijeron “yo quiero dirigir”. Y todos lo lograron, y lo lograron porque sentían pasión por eso.
13- ¿Crees que hay alguna solución para que el cine independiente sea visto por más gente?
Nuestro problema es y ha sido Hollywood. Allí tienes un presupuesto de cien millones de euros para hacer una película, cincuenta de los cuales van destinados a marketing, distribución y a todo lo que tenga que ver con la promoción de la obra; aquí está claro que no podemos dedicar ese dinero, tenemos que trabajar mucho para mejorar en lo que respecta a saber presentar una película, a saber venderla. El intercambio de películas en Europa debe mejorar muchísimo; el problema no es la calidad de las películas, sino que no hay dinero suficiente para publicitarlas. Por eso nuestra escuela, donde precisamente estudiamos los procesos que conlleva la producción y la distribución de una obra cinematográfica, las claves para la creación de un espacio europeo de difusión, también cómo gestionar un cine, etc.
14- ¿La revolución digital nos permitirá ver más y mejores películas o simplemente nos dejará aturdidos?
No es una revolución: si vas a un cine y ves una película, no sabes si está rodada en 35, en 16mm o en digital. Te llega o no te llega.
Las ventajas del digital se resumen en que puedes rodar por poco dinero, y en que puedes montar y hacer tus proyecciones en casa.
15- Cómo director de una, ¿en que te basas para afirmar que las escuelas de cine son útiles?
Tienen que ser necesariamente útiles porque hay que aprender el oficio. A mí no me aceptaron en una porque ya era muy viejo; cuando quise estudiar cine tenía 32 años y ya no me admitieron.
Es necesario formarse para escribir un guión, para saber cómo dirigir a tus actores, para resolver aspectos técnicos… Y esos estudios pueden requerir perfectamente cinco años de tu vida. Aquí en Barcelona tenéis varias escuelas con una excelente reputación en el resto de Europa, una de ellas es la ESCAC.
MARIE NOËLLE (guionista, directora y productora)
16- ¿Cómo surge la idea para el proyecto de “La mujer del anarquista”? Tengo entendido que la historia que se narra es la de tu propia familia.
Sí, bueno, lo que ocurría en mi casa es que no se hablaba mucho del pasado y yo quería saber porqué, cuáles fueron los hechos verídicos que vivieron durante la Guerra Civil. Empecé a documentarme por un interés privado, porque de alguna manera quería acercarme a una verdad que desconocía.
La vida de mi abuela (Manuela, María Valverde en la película) fue terrible, pero tenía un componente romántico muy grande porque se mantuvo en una espera que duró cerca de diez años: esperaba el regreso de su marido, un hombre que luchó en el frente por sus ideales, y que después de tanto tiempo ya ni siquiera se sabía si continuaba con vida. Ella sospechaba que se habría convertido en uno de los tantos españoles que tuvieron que huir y exiliarse en Francia, y nunca perdió la esperanza de que siguiera con vida.
Peter y yo nos conocimos cuando estudiábamos en Inglaterra y los dos empezamos a hablar de nuestras propias familias. Él me dijo “mi padre estuvo en el ejército alemán, en la invasión de Francia”, yo le expliqué “Mi abuelo fue uno de los primeros que inició el movimiento de la Resistencia allí, donde estuvo defendiendo el país”. Porque la Resistencia en Francia fue iniciada sobre todo por españoles, pero muchas veces no sabes y te preguntas qué pasó con esos 500.000 españoles que fueron desplazados a Francia después de la derrota del ejército republicano durante la Guerra Civil. Nunca antes se había presentado esta mirada: entre dos y tres millones de españoles viven hoy en Francia, y son segundas y terceras generaciones de esos hombres y mujeres que se vieron obligados a exiliarse. El trato que recibieron en Francia fue totalmente indigno, fueron tratados como delincuentes y no como excombatientes, los enviaron a campos de concentración…
17- ¿La Guerra Civil puede tener un interés fuera de nuestras fronteras?
Claro que sí, y el ejemplo más claro es el que proporciona la financiación de la película. Cuando iniciamos el proyecto estábamos en Alemania y allí nos dijeron, “lo que hizo Hitler con España fue tan horroroso que os vamos a apoyar”. Casi el 50% de la financiación procede de Alemania y eso nos alegró mucho. Nuestra película consiguió ser proyectada en Sundance, el festival más importante de EEUU, y mucha gente que la vio dijo “es fantástico que hayáis hecho esta película, es también lo que le pasó a mi familia, a mi abuelo…”. Había mucha gente de América Latina, también de México, adonde fueron muchos exiliados.
Nos conmovió que nos dieran las gracias, que nos estrecharan la mano por contar lo que había ocurrido en el ’38 y en el ’39. Si en Alemania también fue tan importante y el proyecto tuvo tan buena acogida es porque tiene valores universales, habla de familias rotas, de sentimientos y de la durísima experiencia del exilio. Son las mismas heridas que tienen todos los países que han vivido conflictos grandes de este tipo; ocurre en la actualidad.
18- ¿Qué parte hay de verdad y qué parte de ficción en la película?
Todo es bastante real, es una posibilidad de verdad en la historia de mi familia. Los personajes principales son mi abuelo y mi abuela. Es verdad, como se ve en una escena, que mi abuelo encontró a mi abuelo después de tantos años en una imagen de un campo de concentración que salía en un periódico, por casualidad, también es verdadera la carta que recibió de la Cruz Roja. La película es como un puzzle que he reconstruido.
No es una película sobre la guerra porque está centrada en una historia de amor.
19- Se dice que la memoria histórica es un movimiento bastante de nietos, ¿os sentís de alguna manera parte de este movimiento?
Sí, se han hecho muchos estudios al respecto. La gente que ha vivido traumas tan grandes necesita tiempo para hablar de eso. Por otro lado, los nietos necesitan saber de dónde vienen, cuáles son sus raíces, cuál es la historia de su familia para poder formar su propia identidad. Eso influye mucho en nuestra personalidad, por eso es tan importante rehacer este camino, reconstruirlo.
PETER SEHR: En Alemania las primeras reflexiones sobre Hitler no empezaron hasta la década de los ’60, se necesitaron 25 años para empezar a hablar sobre eso. Yo estaba horrorizado pensando en lo que había participado mi padre. Por eso me fui a los 18 años de Alemania, con la intención de no volver jamás. Luego conocía a Marie Noëlle en Gran Bretaña y ella me dijo, “puedes volver a Alemania si haces películas sobre lo que te pasa”. Y así fue.
20- ¿Cómo fue la elección de los actores?
Juan Diego Botto quedó muy conmocionado al leer el guión por la historia de su propia familia; se sintió muy reflejado y enseguida quiso hacerlo. María Valverde fue entrevistada para hacer de Paloma en la ficción (la madre de Marie Noëlle en la realidad), pero ella ya había leído el guión y nos propuso hacer el papel principal, el de Manuela. Yo le dije “pero eres demasiado joven para hacer este papel”, y ella contestó, “bueno, yo estoy acostumbrada a disfrazarme desde los cuatro años”. La película tiene un aspecto muy romántico: si tienes esa pasión, ese amor, hay una cosa muy juvenil que queda en ti. Eso es lo que pasa con el personaje de Manuela, mi abuela a lo 78 años te hacía reír como si fuera una niña pequeña.
Estoy muy agradecida porque este guión ha encontrado en España el reparto que tenía que ser. No he tenido que hacer casi nada.
Hay un magnífico trabajo de Emilio Ruíz, quien murió hace poco. Él quería hacer este trabajo, y era el mejor maquetista del mundo, pero también le emocionó muchísimo el guión, nos dijo que le recordó mucho a su juventud y retrasó una intervención quirúrgica a la que tenía que ser sometido para hacerlo.
21- ¿Estás de acuerdo en que las guerras en Europa han dejado muchas heridas abiertas en las generaciones posteriores?
Claro que sí. Incluso entre la gente que se empecina en decir que eso es pasado, que ahora todo está bien y se escudan en eso para no querer hablar. No serían tan tajantes y tan violentos en afirmar que todo está bien…
22- ¿Qué se debería hacer para cerrar esas heridas, en qué debería consistir para vosotros ese proceso de cicatrización?
Lo único que se puede hacer es hablarlo, es comunicar, la base de nuestra sociedad tiene que ser esa comunicación y si es necesario hay que pelearse, porque las opiniones son diferentes pero deben ser respetadas.
23- ¿Puedes hablarnos del uso que hacéis del material de archivo y de las reconstrucciones en la película?
He querido hacer una reflexión en esta película sobre la memoria histórica. ¿Qué es más real, las imágenes del ’37 o las que he reconstruido yo? Recuerdas las imágenes de la guerra de Iraq, totalmente abstractas, esas imágenes de los misiles eran una forma tan absurda y tan cínica de representar lo que estaba pasando… Ahora tenemos las imágenes de los medios de comunicación que filman la sangre y la muerte en Gaza, habría que hacer un cuestionamiento moral sobre esto. ¿Dónde está la verdad? Las imágenes están para cuestionarlas, yo soy libre de interpretar las imágenes.
La reconstrucción puede ser mucho más verídica que las imágenes de archivo. Para mí no es tan importante reconstruir los hechos del pasado como mostrar la verdad subjetiva sobre algo, por eso es importante reconstruir esa percepción. Yo quería mostrar el miedo que mi madre había tenido a los cuatro años viviendo los bombardeos en Madrid, cómo le influye en su vida hoy, y que efectos tiene en mi propia identidad.
24- A Justo, el protagonista ¿se le critica de alguna manera por anteponer sus ideales a su familia? El mismo personaje se tortura con esto…
No, porque la gente que lucha por sus ideales lo hace precisamente porque ama a sus familias, porque quiere que la vida de las personas a las que ama sea mejor. Para hacer eso tienes que sacrificar muchas cosas, es una paradoja muy grande, pero es un acto de amor. También es algo muy masculino: Justo escoge la lucha sabiendo que se está amputando su lado emocional. Una mujer mira más hacia su interior, intenta conciliar las dos cosas.
25- ¿Por qué crees que las experiencias de los exiliados españoles en Francia forman parte de un pasaje bastante desconocido de la historia en general?
Muy sencillo, porque la burguesía francesa, los franceses en el poder son muy hipócritas y hacen posible que no se hable de estas cosas. Francia tiene que hacer un trabajo de recuperación de la memoria. La Resistencia en ese país fue mínima, y muchos fueron denunciados. Los soldados españoles en el ejército francés fueron tratados muy mal, eran la casta más baja.
En la playa de Argelès no hay nada, ni siquiera una placa que recuerde el horror que vivieron las personas que fueron trasladadas allí.