Médem viaja de la Roma del XXI a la Grecia Clásica
“Quiero hacer un cine más directo para el espectador, salirme un poco de mí. Hasta ahora he contado lo que me ocurría dentro y me quiero distanciar". Cabizbajo asumía Médem hace más de dos años el fracaso estrepitoso de su manierista “Caótica Ana”. Ahora, el realizador de “Los amantes del círculo polar” vuelve a estar en boca de todos por el Premio Retrospectiva que recibirá en el presente Festival de Málaga y por el estreno, en Sección Oficial pero fuera de concurso, de su sugerente comedia sexual “Habitación en Roma”. Y fue en la rueda de prensa de la muestra andaluza donde habló sin tapujos sobre su nuevo proyecto, “Aspasia”, la vida de una prostituta de la Grecia Clásica venida a heroína al contraer nupcias con el mismísimo Pericles. "Es lo más grande que me ha pasado nunca", confesó un Médem entusiasmado. Pero ¿realmente las guerras del Peloponeso lo acercarán de nuevo al gran público?
Morena Films, encumbrada por el éxito rotundo en taquilla y Goyas con su “Celda 211”, será la encargada de la producción internacional de este péplum español con ecos del “Ágora” de Alejandro Amenábar. Esta vez no se trata del Egipto del IV d.C, sino de la Grecia del siglo V antes de Cristo. "Aspasia" es así el nombre provisional con el que lleva Médem ya cuatro años en fase de documentación, aunque sea “probable que me queden dos años más", buscando conseguir una película que resuma la “génesis del mundo occidental, pues así como en Roma se vivieron cinco siglos de esplendor, en Atenas se puede sintetizar todo en cincuenta años".

Según el director vasco, la trama estará “cargada de drama” y contará con la aparición de “nombres del pensamiento como Sócrates o Platón, Sófocles, Eurípides y Esquilo". Médem también cita el nacimiento de la Historia con Heródoto, pues "alguien decidió que había que contar los hechos”, y de artistas como Fidias. Todos ellos hilados a través de una carismática protagonista femenina, Aspasia de Mileto. "Era una prostituta, sí, pero entonces era la única manera que tenía una mujer de ser libre".
Médem, que habló también de las dificultades de exhibición en salas comerciales y de la búsqueda de nuevos soportes y nuevos espacios de difusión, no limita el recorrido de este proyecto a las salas de cine. "Cuando acabe de entender esta época decidiré qué hacer con todo esto, porque da para más que una película", aseguró. En cualquier caso será "un viaje para deleitarse, para aprender y emocionarse", prosiguió. "Es mi gran reto y hay que hacerlo. Y os aseguro que voy a sacar algo maravilloso”. Ahora habrá que esperar un par de años para comprobar el resultado.