"Me interesa concienciar, estimular al espectador, no idiotizarlo"

Fuente: Cineuropa

Una nueva lección de cine, ésta en forma de entrevista, de parte director de "La soledad", una de las películas españolas más aclamadas de 2007. Tras presentarse en el Festival de Cannes, 3 Premios Goya, así como el Premio Sant Jordi y el Fotogramas de Plata a la Mejor Película, lo demuestran.1- ¿Cuándo decidiste dedicarte a la dirección?
Decidí dedicarme a la dirección cuando estaba en tercer año de carrera de Ciencias Empresariales en Esade. Siempre me interesó mucho el arte y la creación pero después de intentar con la música, la pintura y la literatura decidí probar con el cine. Empecé con la fotografía y luego continué con el cine. La fotografía enseguida se me dio bien y escribir guiones me resultó fácil pues tengo oído para los diálogos mientras que las descripciones literarias se me dan muy mal. Como en el cine las descripciones son innecesarias me encontré en mi medio perfecto. Diálogos e imágenes, las dos cosas que se me daban mejor.

2- ¿Cuáles fueron los títulos que marcaron tu infancia?
De niño veía muchas películas norteamericanas en Televisión Española, en sesión de tarde y sesión de noche. Eran sobretodo westerns, cine negro, de suspense y comedias románticas. Las películas de Wilder, Hawks, Hitchkock y Ford; aunque para mi eran las películas de John Wayne, Marilyn Monroe, Cary Grant y Errol Flynn. Luego llegó el video y en mi familia abandonamos la televisión. Entonces veía cada noche con mis padres una película, generalmente, americana. Películas de acción, bélicas, de misterio y comedias. El video supuso para mi pasar del cine en Blanco y negro al cine en color.

3- ¿Un director de cine al que admires?
Hay muchos directores que admiro y que he admirado. La pregunta es delicada porque nunca he sabido bien porqué los periodistas y la gente en general se interesa por averiguar qué directores son importantes para otros directores. ¿Es para evaluar el cánon actualizado? ¿Es para conocer mejor al director en cuestión? No sé. Los directores que admiro son los grandes directores europeos: Bergman, Dreyer, Rosselini, Tarkovsky, Buñuel, Bresson, Antonioni, Passolini, Godard… y algún americano, aunque más bien pocos: Cassavetes, Welles, Lynch.

4- ¿Una película que querrías haber firmado?
Es muy diferente admirar mucho una película –y admiro muchas, como es lógico, y por diferentes motivos- a pensar en una película tal y como ha sido realizada por otro que me hubiese gustado firmar yo. Realmente no es el caso. No puedo decir que haya ninguna película que me hubiese gustado firmar. Tengo muchas películas que me gustaría firmar, pero son películas que no se han hecho. Son las películas que me gustaría hacer.

5- ¿Una película que no querrías firmar? (tuya o de otro director)
Respuesta parecida a la anterior en lo que se refiere a películas de otros directores. Me imagino que el espíritu de la pregunta no debe ser tomado en sentido literal, sino que va en dirección de apuntar hacia una película que aborrezca. También hay muchas películas que aborrezco y también por muchos motivos. Pero lo peor para mí de una película es que no sea honesta, que sea tramposa, que trate de engañarme como espectador. Una película como “Babel” de Iñarritu caería en esa categoría. Tiene las pretensiones de originalidad y profundidad que persigue, en principio, una gran obra de arte, pero en realidad es un subproducto de entretenimiento como cualquier otro surgido de Hollywood. Por ese motivo prefiero “La jungla 4.0” porque, en ese sentido, es más honesta.

6- ¿Rodarías alguna vez una serie de tv?
Tal y como es la televisión actual, los formatos que baraja, las propuestas que ofrece, el papel que juega en la sociedad, rotundamente, no. La televisión es, hoy por hoy, el dispositivo más importante de control de la sociedad actual. Me interesa concienciar, estimular al espectador, no idiotizarlo. En tanto y cuanto la televisión esté al servicio de la publicidad comercial y del control político, no es un medio para mí. Si se abriese la posibilidad a realizar otro tipo de televisión, un tipo de televisión más incómoda, más subversiva, más antisistema, entonces, tal vez sí.

7- ¿Una novela que querrías adaptar?
No se me ocurre ningún motivo para adaptar una novela. Una buena novela encuentra su forma adecuada en el formato que le es propio, que es el formato literario. Lo que no entiendo –aunque es algo muy común en la industria del cine- porqué alguien querría cambiar el formato de un medio en el que funciona a la perfección a otro medio diferente. ¿Es por pereza? ¿Por fascinación? Además, de todos los formatos literarios, creo que el de la novela es el que peor se adapta al cine. Es mucho más interesante arrancar a partir de textos poéticos, filosóficos o míticos, por poner unos cuantos ejemplos.

8- ¿Qué opinión te merece el cine norteamericano actual? ¿Y el europeo?
El cine americano está en una profunda crisis. Es una crisis de contenidos ligada a la envergadura industrial de los proyectos. Las películas americanas se han encarecido muchísimo -así como se ha encarecido muchísimo el marketing que conllevan- eso las obliga a tener que abarcar un público demasiado amplio. Y eso es malo. Es malo tener que gustar a todo el mundo. Cuando Scorsesse hacía películas independientes para adultos con mucho menos presupuesto como “Taxi Driver” o “Raging Bull” estaba abriendo nuevos caminos y entregaba grandes películas para la posteridad; cuando hace “ Gangs Of New York” o “The Departed” son películas perfectamente prescindibles. Los contenidos tienen que adecuarse a un público demasiado amplio, incluso cuando nacen con una vocación más minoritaria… acaban en grandes producciones con grandes concesiones, y eso es malo.
Al cine Europeo le pasa otra cosa. Tiene también una crisis de contenidos. Pero la crisis de contenidos del cine europeo no está ligada a factores industriales sino a factores sociales. El cine en general, y en particular el europeo, tiene algo ligado a su esencia algo tiene que ver con contar lo que está pasando en el mundo en el momento presente en el que se produce. Así es como nace el neorrealismo italiano y la Nouvelle Vague francesa, por poner dos ejemplos: como respuesta a los cambios sociales de la época en la que se producen. Y lo que pasa en la actualidad en Europa –con la excepción de los Balcanes- es bastante poco interesante. El cine europeo retrata la sociedad europea y sus conflictos pequeño-burgueses. Y a la gente cada vez le interesa menos. Y los cineastas europeos, a falta de conflictos potentes que contar, cuentan historias pequeño-burguesas en las que gran parte de su propuesta, en el mejor de los casos, es metalenguaje –cine reflexionando sobre el cine- y eso a la gente acaba por aburrirle.

9- ¿Alguna solución para que el cine europeo sea visto por más gente?
No es fácil, y lógicamente nadie tiene la solución, y menos yo. Pienso que los cineastas europeos debemos reflexionar sobre la sociedad actual y debemos identificar los verdaderos problemas importantes –si es que los hay- y debemos abordarlos con fuerza y valentía. Si no los hay, si no damos con ellos, entonces el cine europeo irá perdiendo interés hasta que desaparecerá como tal, es decir, como seña identitaria, política y cultural. Entonces la industria europea podrá entrar en códigos de tipo americano –como es el cine de Amenábar, de Fresnadillo o más recientemente, de Bayona- y al igual que el cine americano entrará más tarde en otra crisis posterior ligada a factores industriales.

10- ¿En Europa qué es más fácil, escribir una película o poder financiarla?
Siempre es más fácil escribirla. De hecho todas las películas que se financian han sido escritas, mientras que no todas las que han sido escritas acaban financiándose. Otra cosa sería si la pregunta fuese: ¿Qué es más fácil escribir una buena película o financiar una mala? Entonces diría que es más difícil escribir una buena película.

11- ¿Un consejo para alguien que quiere dirigir o que está a punto de hacerlo?
Lo mismo que le dijo Franco al Rey Juan Carlos I cuando éste último se lo pidió a aquél: “ No puedo darte ningún consejo porque las circunstancias con las que tú te vas a encontrar no tendrán nada que ver con las que yo me encontré”.

12- ¿Crees en el dicho de: “A menor presupuesto, mayor creatividad”?
Absolutamente, sí. Cuanto menos dinero mejor en todos los sentidos: mayor libertad, mayor necesidad de encontrar soluciones creativas, mejor disposición en la gente –es mucho mejor trabajar con gente a la que no se le paga y que trabaja por otros motivos que a gente que se le paga y que lo hace por dinero-, menos presión en la difusión… todo son ventajas. Ocurre no obstante que hay películas cuyos elementos de partida pueden ser más costosos unos que otros. No cuesta lo mismo rodar en cinco países diferentes que en un apartamento de una casa. Lo que yo digo es que tanto en un caso como en otro hay que hacerlo con el mínimo dinero posible. Si una película que costaría 1 millón puede hacerse con medio, mejor; si una película que costaría 10 millones puede hacerse con 5, mejor también.

13- En el rodaje,  ¿improvisas o te ciñes al guión? ¿más importancia a la composición del plano o a los actores?

En el rodaje improviso dentro de unos límites. Los actores no me parecen una buena fuente de texto ni de dramaturgia. La estructura dramática y el conflicto de la escena deben estar cuidadosamente diseñados. De lo contrario los actores se pierden y la escena naufraga en todos los sentidos, por ritmo inadecuado y por intensidad inadecuada. Pero dentro de una estructura dramática adecuadamente definida, yo creo mucho en la improvisación del diálogo a partir de las propias palabras de los actores.

14- ¿La revolución digital nos permitirá ver más y mejores películas o simplemente nos dejará aturdidos?

La calidad de las obras de arte no tiene nada que ver con la tecnología que les sirve de soporte sino con el talento de sus creadores. Los ordenadores actuales por mucho que mejoren los procesadores internos que los regulan no han permitido escribir mejor literatura de lo que lo hicieron Cervantes o Shakespeare en su tiempo. Tampoco es cierto que el abaratamiento de costes que permite el digital nos vaya a traer necesariamente mayor calidad en las obras resultantes. Desde mi punto de vista, el digital tiene una serie de ventajas y una serie inconvenientes. Además, nos va a requerir un tiempo aprender a utilizarlo adecuadamente para separar las ventajas de los inconvenientes. Tengo la sensación que no hay que filmar de la misma manera en digital que en analógico. No hay que plantear el rodaje de la misma manera. No hay que buscar el mismo tipo de imagen. Todavía no sabría decir bien cómo tiene que organizar la captura de imágenes digitales para películas de ficción, pero siento que debe ser de otra forma. Por otro lado creo que pueden ser muy interesante procesos de trabajo mixtos. Por ejemplo, mi última película LA SOLEDAD la rodé en 35mm para luego realizar una serie de efectos digitales en post-producción. Es una película mixta o bastarda si se prefiere: no es del todo analógica ni del todo digital. Creo que en mi siguiente película procederé de la misma manera: trabajando con material rodado en analógico -que me ofrece una dinámica de trabajo adecuada y una óptima calidad visual- para luego trabajar esas imágenes mediante herramientas del cine digital.

15- ¿Qué opinas de la manera que tenemos de ver cine en casa gracias al DVD?
El DVD en casa me parece una posibilidad adicional, nunca sustitutiva de la sala de cine oscura. Una película que me interese de verdad –salvo condicionantes externos como puede ser la no explotación en salas españolas junto a la imposibilidad de viajar- procuro verla en cine. Luego hay películas que no me interesan tanto pero que puedo querer ver en formato más reducido. Para esos casos el DVD me parece una buena alternativa. Pero por muy bien adecuada que esté un espacio de Home Cinema me parece muy difícil que llegue a producir en mí la misma emoción de una gran película en pantalla grande.

16- Y por último, ¿son útiles las escuelas de cine?
Las buenas, sí; las malas, no. Y como ocurre en casi todo hay muchas más escuelas malas que buenas. Yo tuve la suerte de poder estudiar en dos de las mejores del mundo: la Escuela de San Antonio de Los Baños en Cuba y la AFTRS en Sydney. Ambas experiencias fueron excelentes desde el punto de vista del aprendizaje y la motivación. Pero tengo la sensación de que, desgraciadamente, en muchas escuelas se aburre y desmotiva al estudiante.

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