"Me gustan los diálogos por cómo se dicen, no porque digan cosas inteligentes."
Un mundo de drogas, soledades compartidas, violencia y desolación proyecta en la música un halo de esperanza en "El truco del manco", la ópera prima de Santiago A. Zannou. Sus protagonistas son personajes que podemos hallar en los extrarradios de cualquier gran ciudad, desencantados con la realidad que les rodea pero con una voluntad inquebrantable por cambiarla. Su sueño, poder vivir de la música que hacen, que llegue a todo el mundo el hip-hop, la voz de la calle, el ritmo que pone el acento en las difíciles situaciones que se viven diariamente si estás en los márgenes. "El truco del manco" ha sido seleccionada para optar a un premio Goya en las siguientes categorías: Mejor Dirección Novel, Mejor Actor Revelación y Mejor Canción original. A los cines llegará el próximo viernes, 16 de enero.1- ¿Cuáles fueron los títulos que marcaron tu infancia?
Todo el cine de Chaplin, y “E.T.”, que fue la primera película que fui a ver al cine; me dejó alucinado.
2- ¿Un director de cine al que admires?
Mi director de cine preferido es Chaplin, pero el director que más admiro es Fassbinder, por cómo trabajaba, porque me gustan muchísimo sus películas y además hizo muchas en poco tiempo. Nos ha dejado un legado maravilloso.
3- ¿Una película que querrías haber firmado?
Muchas: “La strada”, “Las noches de Cabiria”… Normalmente tengo un listado con mis diez películas favoritas que voy modificando ocasionalmente, aunque suene un poco freaky. En este ‘top ten’ también hay títulos como “América, América”, “Cantando bajo la lluvia”, “Tiempos modernos” y “Amanecer”.
4- ¿Un plano que siempre recuerdes?
Una imagen preciosa de “Cantando bajo la lluvia”, en la que la cámara se acerca al protagonista, que está con los brazos abiertos, mirando hacia el cielo, abrazando la lluvia que cae. Para mí es una escena muy emocionante porque refleja a la perfección que cuando estás enamorado no te importa nada, como le ocurre al personaje, que no le importa mojarse.
5- ¿...y una línea de diálogo?
Me gustan los diálogos por cómo se dicen, no porque digan cosas inteligentes. En “Malas calles”, me encanta la larga explicación que Robert de Niro da a Harvey Keitel, todo ese speech, cuando le dice give me a break… En general me emociono muchísimo con las cosas buenas, y en este sentido me llenan de emoción todos los diálogos de “Con faldas y a lo loco”.
6- ¿...y un personaje secundario?
Muchos. Harvey Keitel está especialmente bien en “Malas calles”, me interesa mucho ver cómo escuchan los actores en determinadas situaciones.
7- Recomiéndanos cinco películas recientes.
“Gomorra”
“La ola”
“Estómago”
“El intercambio”
“Al otro lado”
8- ¿Rodarías alguna vez una serie de tv?
Sí, siempre y cuando pueda trabajar desde la honestidad, porque un director tiene que dirigir.
9- ¿Hay alguna novela que querrías adaptar?
Es una posibilidad, pero de momento no me he parado a pensar en ella. Para “El truco del manco” la historia tenía que ser visceral, tenía que sacarla de las entrañas. Uno tiene ideas precisamente para no tener que hacer uso de la literatura, pero no lo descarto en un futuro.
10- ¿35mm o rodaje digital?
35mm siempre. La tensión, el saber que cada segundo que trabajas estás gastando una pasta te genera una responsabilidad terrible. En mi caso, eso hace que lo piense todo mucho antes de hacer algo o de tomar una decisión. Trabajar con 35mm genera otro tipo de tensión.
11- En el rodaje, ¿improvisas o te ciñes al guión?
Nunca improviso. Estoy abierto siempre a lo que pueda suceder, pido, exijo frescura, que las cosas se hagan naturales… Me gusta trabajar mucho en los ensayos, pero también creo que hay que tener los ojos bien abiertos, porque encuentras magia donde pensabas que no la había. En “El truco del manco” la secuencia del coche estaba planteada de una manera, pero después se modificó sobre la marcha.
12- ¿Cuál es la escena de tu película que más te ha costado filmar?
Todas las escenas fueron complicadas técnicamente, hay que tener en cuenta que por los sitios donde ruedas después ya no vuelves a pasar. Pero la más difícil fue, sin duda, aquella en la que Cuajo (El Langui) va a buscar al personaje de Adolfo a la casa del gurú. Nos encallamos un poco con esta escena, técnicamente fue muy difícil.
13- ¿Un consejo para alguien que quiere dirigir o que está a punto de hacerlo?
Que trabaje duro, sobre todo, y que sea muy honesto. Es mentira que haya muchos tipos de películas. Para mí todo se divide en películas honestas y las que no lo son, lo mismo en el caso de los directores.
¿Y cómo estableces esa diferencia?
Me baso en cómo el director mira a sus actores y se acerca a su historia y desde dónde. Hay veces en que los directores queremos mostrarnos demasiado, mostrar lo inteligentes y sensibles que somos. Pero no debería ser así, el director no se tiene que notar nunca.
14- ¿Crees que hay alguna solución para que el cine independiente sea visto por más gente?
El cine independiente llega a la gente, las películas buenas, honestas, la gente las ve. La responsabilidad está en el público, que tiene que buscar las obras que son realmente buenas y que merecen la pena. Como directores nosotros pedimos a su vez que los espectadores busquen la calidad y no apoyen películas que son taquillazos. En este sentido, el público debe brindar su apoyo y al mismo tiempo exigir unos ciertos niveles de calidad.
15- ¿La revolución digital nos permitirá ver más y mejores películas o simplemente nos dejará aturdidos?
Mi opinión es que gracias al digital y a la reducción de costes que implica se van a hacer más películas, pero que el aumento de número no va a implicar un aumento en la calidad.
16- ¿Crees que son útiles las escuelas de cine? Nos interesa saber tu opinión teniendo en cuenta tu experiencia como profesor en el CECC.
Son muy útiles para aprender. Por supuesto son una guía, aprendes cosas que tú mismo tendrás que desarrollar luego. Lo que también es cierto es que son muy caras, y considero que habría que encontrar una solución para esto con la finalidad de que más gente pueda tener acceso. Creo que el cine se tendría que enseñar desde la escuela primaria, en los colegios. Tantas horas invertidas en asignaturas como plástica, cuando el cine nos puede llegar a educar mucho más...
17- ¿Cómo surge el proyecto para rodar “El truco del manco”?
La película se gesta en los últimos cinco años, todo empieza después de ver a El Langui (Juanma Montilla, vocalista del grupo La Excepción) grabar su primer disco "Cata Cheli" en el estudio de mi hermano, Woulfrank Zannou. Tanto Langui, por su minusvalía, como mi hermano, por ser inmigrante, tenían un punto de exclusión social que querían superar. Creí que era una idea muy interesante y poco a poco fui elaborando un personaje, el de Cuajo. Junto a Iván Morales dimos forma al guión, que más tarde llegó a manos de Luis de Val. A Luis le gustó y me llamó para decirme que iba a producir la película.
Los cuatro personajes que protagonizan “El truco del manco” tenían que tener en la realidad la amistad y los enfados que luego se iban a ver en la ficción. Para eso, realizamos una rutina de once horas diarias en las que hacíamos toda una serie de actividades conjuntas, deporte, visionado de películas… Quise que vieran “Contra la pared” y “Sweet Sixteen” entre otras, para que se quedaran con el tono que perseguíamos. Es muy bonito amar tu profesión y quise transmitirles eso a los actores, dándoles a conocer películas que de otra manera hubiera sido difícil que vieran. A Juanma le pasé “Mi pie izquierdo” y me llamó llorando, diciéndome “a mí, para meterme en la bañera, me pasa esto”. Entonces yo le dije que lo mostráramos también en la película.
Con todos los actores he tenido un encuentro previo en un café para que me conozcan, el actor se tiene que abrir, tiene que encontrar al personaje. En estas charlas llegas a acuerdos: les dije, vamos a sacar la rabia, vamos a ser viscerales. Mucha gente comenta que la película tiene un tono documental, y eso es debido a que hemos trabajado mucho, a que ha habido muchísimos ensayos. Lo que se ve no es naturalidad, es trabajo.
Quería hablar de una historia de superación y tenía que buscar a las personas que iban a protagonizar esa historia en el extrarradio. Lo que más me gusta de esta película es cómo la hemos hecho y quiénes la hemos hecho, una mezcla de actores con experiencia y actores sin experiencia, y aquí reivindico el lema del protagonista, “A mí no me digas que no se puede”.
18- ¿Cuál crees que es la causa para que los altos índices de marginación social se den sobre todo en las grandes ciudades?
La gran exclusión social se da sobre todo en los extrarradios, y las razones no tienen que ver con el color de piel, si eres blanco o si eres negro, tienen que ver con la economía directamente. Si eres pobre eres un marginado, yo siempre digo ahora que desde que he dirigido una película todos me ven rubio y con los ojos verdes.
La película es comprometida delante y detrás de la cámara, por cómo he decidido hacerla y con quién he decidido contar, denuncia algunas situaciones y da voz a la gente de la calle; los actores no se interpretan a sí mismos, han construido personajes que existen en la realidad y que yo he ido perfilando un poco haciéndome preguntas del estilo ‘por qué este tío está solo’, ‘por qué está triste’. No enjuicio a los personajes, no hago un juicio moral sobre los extrarradios. Como director no me interesa aleccionar a nadie.
19- ¿La música puede llegar a ser una forma de combatir ese aislamiento?
Claro, se necesitaba combatir ese sentimiento, y de ahí el fenómeno del hip-hop: el hip-hop habla de cómo está Madrid, de cómo están las aceras, es una música comprometida que da voz a lo que pasa en la calle. Este estilo no podría haber nacido en otro sitio que no fuera en los suburbios de las grandes ciudades: tiene que tener su verso y su flow, tiene que dominar la calle.
20- Puedes hablarnos del uso que has hecho de la música en tu película.
He tenido la suerte de hablar mucho con mi hermano sobre esto. Nos basamos en dos cosas: la primera, acercar el hip-hop a la música clásica. Este era uno de los objetivos, el segundo, no hacer de la banda sonora un elemento constante, no queríamos que fuera un recurso que estuviera siempre presente. En la película hay cinco momentos musicales importantes que acompañan a la imagen, yo pienso mucho las películas a modo de partitura. De alguna manera la música sigue siendo el hilo conductor y está presente a través de la trama, ya que los protagonistas unen esfuerzos para construir un estudio de grabación.
21- Después de verla, se podría decir que “El truco del manco” es la historia de un sueño truncado, y que es pesimista en el fondo…
Para mí es una película sobre una idea truncada, no un sueño. Los personajes tienen fuerza, se caen y se levantan, y así una y otra vez. La historia viene a decir que mucho trabajo no es igual a éxito, pero sí es igual a trabajo personal.
22- ¿Cómo recibes la noticia de las tres candidaturas de la película -Mejor Director Novel, Mejor Actor Revelación y Mejor Canción original- a los Goya?
Es una gran alegría pero también te genera una gran responsabilidad. Tu película ha sido reconocida por los Académicos, y tu responsabilidad como director es seguir trabajando. Los directores no hacemos películas para ganar premios.
Yo tengo claro que tengo que estar con los pies en el suelo, porque desde la nube no se trabaja.