"Me encantaría haber filmado "Ludwig" de Visconti y "Fanny&Alexander" de Bergman."

Fuente: Cineuropa

Director y guionista francés de gran talento. Presentó en la 56 edición del festival de San Sebastián el film "Las horas del verano".1- ¿Cuáles fueron los títulos que marcaron tu infancia?
La mayoría las vi en televisión y normalmente eran películas de miedo.
Supongo que cuando eres un niño te impresionan las historias que te asustan.
En concreto, hay dos películas que recuerdo muy bien de esos tiempos: “Night and the City” (1950) y “Rififi” (1955), ambas dirigidas por Jules Dassin. Dos films aterradores.
También recuerdo “Los olvidados” (1950) de Luis Buñuel, que también vi en televisión cuando era un chaval.
“Bay Face Nelson” (1957) de Don Siegel.
Luego hay las típicas películas que me llevaba a ver al cine mi madre como “Ben Hur” o “West Side Story”.

2- ¿Un director de cine al que admires?

Muy fácil, Robert Bresson.
¿Cuántos puedo enumerar?
Mayoritariamente son los directores de los años 70: Bresson, Jean Renoir, François Truffaut, Andrei Tarkovsky, Carl Dreyer, Pasolini, Visconti.
Seguro que me dejo varios más, pero todos estos los puedo señalar por haber influido en mi vida de forma importante.

3- ¿Una película que querrías haber firmado?

“Ludwig” de Visconti. Por su alcance, ambición, belleza, profundidad, etc.
Como segunda elección quizás “Fanny and Alexander” de Bergman.
Son películas que “captan” todo el mundo, que son más grandes que el cine.

4- ¿Un plano que siempre recuerdes?

Interesante pregunta… aunque un poco difícil.
Creo que en términos de planos me gusta la complejidad coreografiada.
Así que ciertamente, una de las influencias más importantes en mí, es cualquier plano de la película “Red Psalm” (1972) de Miklós Jancsó.
Se trata de planos muy complejos donde van ocurriendo cosas y más cosas, hasta un nivel increíble: un helicóptero despegando, aterrizando, caballos, etc.
También la vi cuando era un adolescente y me quedé impresionado por la belleza de su continuidad dentro del plano.
Sin duda influyó en mi predilección por el plano secuencia.

5- ¿...y una línea de diálogo?

(Risas) No tengo muy buena memoria para los diálogos.
No es una manera de escaparme de la pregunta, pero más que una línea en concreto si recuerdo una textura de voz, la del actor que interpreta el papel de Johannes en la película “Ordet” de Dreyer.
Es una voz de gran belleza que siempre puedo evocar. Me gusta mucho.

6- ¿...y un personaje secundario?

Esa es más difícil todavía, porque para mí no existen papeles secundarios.
Veo películas igual que hago películas. Quiero decir que cuando en el plano aparece un actor, ese es el papel principal, es el que lidera la acción. Aunque sólo aparezca en un plano.

Pero entiendo que para mucha gente es necesario poner etiquetas y dividir las cosas en tal o cual categoría.
Contestando a tu pregunta, seguramente elegiría a Jean Renoir en su papel de Octavio en “La regla del juego” (1939).

7- Recomiéndanos cinco películas recientes.
“35 ruhms” de Claire Denis.
“Che, el argentino” de Steven Soderbergh, me gusta mucho.
“La Frontière de l’aube” de Philippe Garrel.
“Hunger” de Steve McQueen.
“La Belle personne” de Christophe Honoré.

8- ¿Rodarías alguna vez una serie de tv?

Esa es una buena pregunta, porque precisamente, ese es mi próximo proyecto.
Bueno en realidad, no se trata exactamente de una serie de televisión, es algo un poco más complicado.
Comencé escribir un film que estaba basado en la historia de Carlos, el terrorista. Así que me animé, escribí y escribí, con lo que acabé con una película de 5 horas de metraje.
De manera que se me ocurrieron dos opciones para sacar el proyecto adelante:
Por un lado, dividir las 5 horas en tres actos, formando cada uno un capítulo de una miniserie de tv.
Por otra parte, voy a adaptar la historia para lograr una película de 3 horas que pueda ser proyectada en los cines.

9- ¿Hay alguna novela que querrías adaptar?

No.
La verdad es que lo hice con “Les Destinées sentimentales” (2000), porque estaba leyendo la novela y me dije que eso podía ser una buena película.
Actualmente no me interesa demasiado el tema.
Sería feliz haciéndolo, si encontrara “esa novela francesa” del siglo XVII. Es un periodo que me interesa mucho. Pero de momento no la he encontrado y digamos que el tema no me quita el sueño.

10- ¿35mm o rodaje digital?

35 sin dudarlo.
Me encanta su textura, su riqueza, creo que es un medio mucho más sutil y flexible, que además en la actualidad, puede utilizarse con equipos muy ligeros.
La actual sensibilidad del celuloide es tan alta, que puedes llegar a rodar con menos luz que con una cámara DV corriente. Hoy puedes fotografiar prácticamente sin luz.
Incluso si vas a realizar posproducción digital, las posibilidades que te da el partir de un negativo analógico son bastante superiores que venir del digital.

11- En el rodaje, ¿improvisas o te ciñes al guión?

Improviso.
Para mí, todo el proceso para hacer una película está basado en el cambio constante, la evolución de todo.
Quiero decir que, tú tienes unas ideas, tomas notas, las escribes, las preparas, las ruedas y las editas.
Pero en algún punto tienes que “congelar” cada parte del proceso.
Por ejemplo, con un guión que, evidentemente necesitas, para poder conseguir el dinero para poder rodar la historia.
Pero en mi caso, se trata de un solo momento que evoluciona, que nunca para y varía constantemente: cambio cosas en preparación, en escritura, en rodaje, en edición.
Y por su puesto, dejo que mis actores cambien cosas durante el rodaje.
Se trata de una evolución que debe enriquecer la obra final. Es algo totalmente orgánico.

12- ¿Cuál es la escena de tu filmografía que más te ha costado filmar?

Seguramente, la escena del baile de “Les Destinées sentimentales”.
Todo sucede en los inicios del siglo XX, en un pequeño castillo del sur de Francia.
Se trata de una secuencia que rodamos de noche durante una semana, y que luego ocuparía, como 20 minutos del metraje final de la película, así que tenía mucha importancia para la historia.
Había que saber transmitir todo lo que estaba sucediendo a la vez en la escena, su contenido, para que así el espectador nos siguiera y no perdiera el hilo.
Debíamos dominar los bailes de la época, el maquillaje, sus costumbres, las reglas de esa sociedad: qué se podía hacer y lo que no estaba permitido, etc.
Fue algo realmente duro y muy complejo.
Cuando terminamos de rodar la secuencia, me mire con mi director de fotografía, Eric Gautier, y le dije: “Oh Dios mío, no puedo creer que lo hayamos logrado” (risas).

13- ¿Un consejo para alguien que quiere dirigir o que está a punto de hacerlo?

No escuches lo que te digan otros directores de cine.

14- ¿Qué o quienes te hicieron descubrir tu pasión por dirigir, hasta el punto de elegirla como tu profesión?

Es una larga historia.
Mi padre era guionista y novelista, y no sé, el mundo del cine estaba, de alguna manera, presente en el ambiente.
Mi padre me tuvo cuando él tenía unos 40 años, es decir, que cuando me convertí en adolescente, él era un hombre mayor.
Sus amigos eran gente de la industria, la gente que hizo los clásicos franceses de los años 50.
Para mí, el cine no se trataba de algo de otro planeta, y aunque yo no tenía ni idea de cómo se hacía una película, sabía que ese mundo era accesible. Desde que tengo memoria, recuerdo que siempre he querido hacer películas.
Así que, más que saber si quería dirigir, me interesaba mucho más saber en que consistía el trabajo de un director, que es un proceso mucho más complicado. En algún punto de toda esa búsqueda interior, te das cuenta de que ya estás preparado para dirigir.

15- ¿Crees que hay alguna solución para que el cine independiente sea visto por más gente?

Sí.
Creo que es muy importante el soporte por parte del estado.
Allí donde hay una comunidad cinematográfica sana y fructífera, como en Taiwán, donde existe un sistema de cuota de pantalla muy interesante, suele ser por una implicación del gobierno.
Y no me refiero sólo a las subvenciones, sino también a que obliguen de verdad a las televisiones a invertir en el cine del país, también la ley del mecenazgo, etc.
Se tiene que conseguir una mayor circulación de dinero por el circuito indie, de otra manera, acaba ganando siempre el cine más comercial. Algo que está sucediendo cada vez más en Francia.
Si a la persona/empresa que tiene que invertir en el cine indie no se le demuestra que éste puede ser rentable, acaba pasando que se producen dos tipos de producciones.
Por un lado, películas cada vez más comerciales y por el otro, películas de bajo presupuesto, baratas, con pocos días de rodaje, cuya imagen es muy amateur y pobre, etc. El resultado es que nadie las quiere distribuir ni exhibir y claro, es un círculo vicioso.

Pero eso no es suficiente para tener espectadores en las salas.
Para lograrlo, primero se debe aspirar a ofrecer cines que proyecten dichas películas con los mismos estándares de calidad que lo hacen las salas de cine comercial.
También se debe entender y atraer a la audiencia para que les apetezca ver ese cine.
Un ejemplo claro para mí es Pedro Almodóvar, que ha sabido como hacer que su cine independiente sea sexy, atractivo, seductor y moderno. Él es una prueba de que se puede hacer buen cine y a la vez conseguir espectadores que lo respalden.
La actual audiencia es muy abierta de mente y sofisticada, está totalmente preparada para entrar en todo esto.

Evidentemente, también puedes rodar películas fuera del sistema establecido, pero yo creo que, sobre todo para un equipo novel, el estado debería facilitar las cosas, porque no olvidemos que estamos hablando de cultura y la cultura de un país debería ser mucho más respetada.

16- ¿La revolución digital nos permitirá ver más y mejores películas o simplemente nos dejará aturdidos?

No entiendo muy bien esta pregunta.
¿Quieres decir que ahora se puede rodar con equipos muy ligeros?
Ya se podía hacer desde que aparecieron los 16mm.
¿Rodar sin luces?
Ya lo inventó la Nouvelle Vague hace muchos años.
¿Rodar sin actores?
Sucede desde que el cine existe.

De acuerdo, ahora es incluso más barato y fácil rodar.
Todo el mundo tiene un talento. Cualquiera puede ser director de cine, pintor, cantante, etc.
Es cuando deja de ser sólo tu hobby cuando se convierte en arte.
Es ese individuo con esa fuerza, convicción, fe… ceguera (risas).
Y son muy pocos los que dan ese paso.
Supongo que es la lógica del mundo. No tendría mucho sentido que hubiera 1.000 millones de pintores, por ejemplo.

17-¿Son útiles las escuelas de cine?

No fui a una escuela de cine, estudié literatura.
Tuve mucha suerte, podía pasearme por los sets de rodaje, aprender, hacer de meritorio, etc. Todo eso era posible por haber nacido en este tipo de familia, está claro que fui un privilegiado.

Pensé que no necesitaba acudir a una escuela de cine.
Además en Francia, para entrar en una escuela de cine tienes que tener unos 21 años y ya tener estudios universitarios. Una vez aceptado, te quedan 3 años de estudios en la facultad.
A esa edad lo último que quería hacer era volver a estudiar. Quería hacer películas.
También estaba convencido de que la técnica cinematográfica era sencilla, fácil de aprender. Del mismo modo que sabía que, para poder explicar cosas en mis películas, debía vivir experiencias interesantes y no las cosas que te pueden ocurrir en una escuela de cine.

Resumiendo, creo que cada persona debe tener más o menos claro lo que busca y lo que necesita para ser director. Entiendo que haya gente que no ha tenido las posibilidades de conocer nada de este mundo y que necesite acudir a una escuela.
En la escuela encontrarán buenos profesores que les enseñarán técnica, les descubrirán films que ellos desconocen, pero lo más importante de todo, es los alumnos que compartirán todas esas horas con ellos, y que en un futuro cercano, se convertirán en sus camaradas de profesión con los que unir fuerzas y energías.

18- ¿Crees que el cortometraje es un buen camino para comenzar en el cine?

Sí, porque en el corto haces casi todos los trabajos por lo menos una vez: intentas conseguir dinero, productor, escribes o coescribes, guionista, buscas las localizaciones, location manager, etc.
Yo he aprendido mucho haciendo cortos. Eran como cortos de escuela pero hechos fuera, en el mundo real.

19-¿Puedes hablarnos de tu relación con el productor?

Necesito tener un productor. Esa persona con la que tener un diálogo.
Si no le tengo le echo mucho a faltar.
Hablamos de cosas de la película, mientras yo le escucho muy atento, absorbiendo todo lo que él me comenta.
Después le doy vueltas a lo que me ha dicho y me va bien como ayuda para clarificar algún tema en el que estoy atascado. Tanto para hacer lo que él dice como todo lo contrario.
Mi productor es la persona que, de alguna forma, me valida lo que yo hago.

En mi carrera me he encontrado con buenos productores y con algunos no tan buenos.

No obstante debo aclarar que la figura del productor en Francia, dista bastante del típico productor americano que participa en la creatividad, tiene derecho al corte final, etc.

En mi país, el productor es el responsable de realizar el presupuesto del film y lograr que se ejecute dentro del calendario establecido. Es decir, que transforma en números la historia que tu quieres explicar.
También, y esto es muy importante, te hace ser consciente de cual es la verdadera situación del mercado. Cosas tipo: con este presupuesto podemos contar con este nivel de actores o, a este actor sé que le podemos ajustar un poco el caché si le gusta el guión, etc.

El productor es el que mejor conoce la brutalidad de la industria e intenta protegerte de ella.
Tengo un gran respeto por los productores. Es un trabajo duro.

20-¿Ves alguna serie de tv?

No. Y a veces me siento algo culpable, porque tengo amigos que me dicen que tengo que ver ésta o aquella serie, que son de gran calidad. Realmente mucha gente está de acuerdo en que en la actualidad existen grandes shows en televisión.
No sé.
Escucho mucha música, leo, veo películas, hago películas, uso mi mac. La verdad es que últimamente dispongo de poco tiempo para hacer muchas cosas.
Por ejemplo, no escucho música clásica, no leo poesía contemporánea, no hablo chino (risas).

21- Y por último, ¿conoces el cine español?
No veo todo cine español que me gustaría.
También debo decir que no se proyecta el suficiente cine español en Francia. Muchas de sus películas las “engancho” en festivales de cine.
Todo y esas circunstancias, creo que tengo una buena idea de cómo es la industria cinematográfica española.

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