Marc Webb prepara un musical
“(500) Días juntos” prometía ser el sleeper del año. Con el entusiasmo del público y una taquilla envidiada, llegó el delirio crítico: renovación y aire fresco, la grandeza de la nueva comedia americana, ¡un hito en la historia del género! Tres nominaciones a los Independent Spirits Awards, dos a los Globos de Oro y… ¿Qué hay de los Oscar? Demasiado humo... Eso sí, innegable es que la comedia romántica protagonizada por Joseph Gordon-Levitt le ha servido a su director, Marc Webb, para conseguir la confianza ciega de los estudios yankis. Si hace unos meses la Sony le ofrecía la cuarta entrega de Spiderman, seguro más indie que la prohibitiva entrega de Sam Raimi, ahora es el turno de la Universal. Webb encabeza la lista de directores propuestos para el remake de “Jesucristo Superstar”, musical rock de los 70 que abandonará sus influencias hippies para darse a la música chicle de los tiempos en los que la MTV se llena de realities y se vacía de unos videoclips que invaden la gran pantalla.
Hace tan sólo un año la Universal facturaba más de 600 millones de dólares con el musical de Abba “Mamma mía”, dirigido por el dramaturgo Phyllida Lloyd. El súmmum del kitch de una Grecia de cartón-piedra, un reparto de altura (con una Meryl Streep que, sin duda, salvaba tal despropósito) y un puñado de canciones más que conocidas eran la fórmula mágica. Ahora su productor, Marc Platt, también responsable del la producción del reciente musical “Nine”, quiere repetir el taquillazo y elige como motor al propio Jesucristo.

Entrañable resulta la secuencia musical de “(500) Días juntos” en la que Thom (Gordon-Levitt) anuncia al mundo la alegría que le invade tras catar por primera vez los encantos de la despiadada Summer (Zooey Deschanel). Y además de ser uno de los mejores momentos del filme, es sin duda una declaración de intenciones de los terrenos que apasionan a Webb, del lenguaje con el que se siente verdaderamente cómodo. Y es que antes de ésta, su ópera prima, el californiano tenía un curtidísimo currículum como director de videoclips de éxito (para My Chemical Romance, The Pussycat Dolls, Green Day o Santana) que lo avalan como experto del género y que lo han situado en el punto de mira del Estudio para este nuevo proyecto.
“Jesucristo Superstar”, como “Mamma Mía”, fue una adaptación de un musical de Broadway que cayó en el año 73 en manos de Norman Jewison, director que anadaba por entonces en la cresta de la ola gracias al éxito de su “El violinista en el tejado”. La historia de los últimos días del Cristo del amor libre, antes de ser crucificado por culpa de la traición de un zumbón Judas que se comunicaba a ritmo de soul, carecía de diálogos y era una película en su totalidad cantada. Habrá que esperar a la confirmación del proyecto para saber si Webb será el encargado de blasfemar el esperpéntico clásico (francamente, la opinión que nos merece la original le pone las cosas fáciles al videoclipero) y para conocer las celebridades que encarnarán a tan apostólicos personajes. Eso sí, nos olemos una cita a la tan de moda política de estrellas del pop venidas a divas del séptimo arte, ya se llamen Jennifer Hudson, Fergie o Beyoncé. Nuestras plegarias serán por una buena dosis de buen gusto.