"Los presupuestos creativos en los que se mueven las series en España no son muy estimulantes, pero mi casero sí, así que, si fuera necesario para mi subsistencia, rodaría una serie de televisión"
El director de "El último justo", presentada en el Festival de Sitges se entrega en este apasionante filmtest. 1- ¿Cuáles fueron los títulos que marcaron tu infancia?
Muchísimos. Evidentemente, ver la Guerra de las Galaxias con cinco años te teletransporta a otra dimensión, aunque por aquella época ya era fan de John Wayne, más que nada por mimetismo paterno. En busca del arca perdida, Terminator, y Tiburón también suponían un hito para un niño de menos de diez años, pero gracias a la televisión también pude alucinar con Espartaco, muchos westerns clásicos, las películas de gangsters, las de Clint Eastwood, La mosca, las pelis de Hitchcock, el Drácula de la Hammer, alguna de zombies… en fin, supongo que las mismas con las que fliparon muchos niños de mi generación…
2- ¿Un director de cine al que admires?
No sabría decirte. Por la magnitud y el alcance de su obra voy a decir a John Ford, y por su promiscuidad creativa a Orson Welles. Pero también admiro a Ray, a Peckimpah, a Scorsese, a Lubitsch, a Chaplin, a Lang, en fin, pregunta de examen…
3- ¿Una película que querrías haber firmado?
Rumble fish de F.F.Coppola o Retorno al pasado de Tourneur.
4- ¿Un plano que siempre recuerdes?
El gorro de la viuda Tillane ondeando al viento sobre una estaca en la orilla del mar en El hombre tranquilo; el plano de la muerte-desconexión del replicante Hauer en Blade Runner, el plano final de Avaricia…. También el último plano de la filmografía de Dreyer, el plano final de Gertrud, muy a tono con toda su obra.
5- ¿...y una línea de diálogo?
Los tiempos cambian pero yo no… Réplica de Billy the Kid a su amigo el sheriff Pat Garret en la peli de Peckimpah.
6- ¿...y un personaje secundario?
Cualquiera interpretado por Edward Everett Horton, el Menzies de Sed de Mal, Warren Oates y Ernst Borgnine en Grupo Salvaje, el chupóptero de El Buscavidas interpretado por George. C. Scott, el teniente Kilgore de Apocalipsis Now…
7- ¿Rodarías alguna vez una serie de tv?
Los presupuestos creativos en los que se mueven las series en España no son muy estimulantes, pero mi casero sí, así que, si fuera necesario para mi subsistencia, lo haría.
8- ¿Hay alguna novela que querrías adaptar?
El Bartleby de Melville o algún relato macabro de Ambrose Bierce, aunque adaptar La piedra lunar de Wilkie Collins también sería muy divertido.
9- ¿35mm o rodaje digital?
En principio, soy partidario del fotoquímico, pero nunca se sabe.
10- En el rodaje, ¿improvisas o te ciñes al guión?
Una mezcla de ambas cosas. Parto de un guión bastante preciso pero dejo que las cosas evolucionen de forma natural, siempre que ayuden a conseguir el objetivo final de la historia.
11- ¿Cuál es la escena de tu filmografía que más te ha costado filmar?
Sin duda, la escena final de El último Justo. Por las condiciones del rodaje, las circunstancias en las que se llevó a cabo y por la trascendencia de la secuencia en sí.
12- ¿Un consejo para alguien que quiere dirigir o que está a punto de hacerlo?
Que sea inasequible al desaliento.
13- ¿Crees que hay alguna solución para que el cine independiente sea visto por más gente?
Creo que es algo que va más allá del cine y que tiene que ver con la formación y el criterio artístico de la gente. De forma análoga, podría buscarse también una solución para que la gente escuchase más a Frank Zappa, o a Miles Davis, o para que De Quincey vendiera más libros que Dan Brown. La verdad es que la situación tiene mal arreglo y el enfermo hace cada vez peor cara.
14- ¿La revolución digital nos permitirá ver más y mejores películas o simplemente nos dejará aturdidos?
En cuanto a la calidad artística, creo que en última instancia la técnica afecta poco a las películas. Cumbres como Amanecer viven por encima de la tecnología y, por encima de la cantidad de información por centímetro cuadrado, el cine es un rectángulo plano dentro del cual evoluciona gente a la que le pasan cosas que resultan emocionantes. En cambio, sí creo que la tecnología provocará un cambio en la forma y en la cantidad de obras audiovisuales que consumiremos en el futuro, lo que llevará a la saturación del espectador poco selectivo.
15- Y por último, ¿son útiles las escuelas de cine?
Bueno, creo que son un buen comienzo, para aprender el lenguaje, conocer gente, currículum, etc… pero la mejor escuela de cine siguen siendo las butacas (sobre todo las de la filmoteca).