Las 560 formas de morir en el cine de Tarantino

Autor: Filmin Fuente: Vanity Fair y Miramax

560 muertes son las que se ha cobrado el cine del bueno (el feo y el malo) de Tarantino contando con hachazos, bates de béisbol, dinamita, perros, serpientes, portazos o colisiones, como genuinos (y sanguinarios) verdugos. Y todo ello sin desvelaros quién sale vivo de "Los Odiosos Ocho", su octavo largometraje que llegará este mismo viernes a Filmin. Una obra minimalista en decorados y exuberante en diálogos que habría hecho sonreír a la mismísima Agatha Christie y de la que poco podemos desvelar si no queremos caer en el spoiler. Pero, sin duda, podréis intuir que es sangrienta gracias a este detallado artwork que pone número a la masacre Tarantiniana de sus anteriores películas.

Responder a las múltiples críticas por sus excesos plasmados en un ultraestilizado uso de la violencia o su socarrón lenguaje racista se ha convertido en el pan de cada día de Quentin Tarantino. Y claro, fiel a su cine, cuando no tiene el día, corre la sangre en el momento que se le pregunta acerca de la relación entre disfrutar la violencia ficticia o la violencia real.

"Todas las críticas al respecto han acabado resultando positivas para lograr uno de los principales objetivos de "Django Desencadenado". Y este no era otro que abrir un debate actual acerca de la esclavitud, del papel que América jugó en ello trasladando a la audiencia del siglo XX al Sur de aquella América para que se haga una idea de lo que entonces era nuestro país. Así que puedo entender que haya gente que la critique o que no le haya gustado igual que hay un público a quien le ha encantado. Y ese público es el que verdaderamente me importa, el que alcanza el objetivo que me he propuesto y que espero, siga alcanzando en los próximos años".

Debate que ha continuado en "Los Odiosos Ocho", donde la Guerra de Secesión Americana se esconde tras telón de fondo sobre el que se construye la película y consigue estar presente en poso y diálogos, canalizados a través del personaje de Samuel L. Jackson y una gloriosa escena que llega en su ecuador cinemático. Tarantino utiliza la violencia ficticia para denunciar la real, y al hablar del pasado en clave western nos habla también de una norteamérica que sigue penalizando por el color de piel y la clase social.

Y es que cada año, sin importar que estrene peli o no, Tarantino sigue con la misma rutina. He aquí lo que respondía a CBS News en 2009 hablando sobre "Pulp Fiction".

"Trabajo en películas criminales, films de artes marciales...así que Ias peleas y la violencia son inevitables. Puede haber una o dos peleas y tratarse la violencia en ellas de una forma cool. Me especializo en hacer reír con cosas que normalmente no resultan tan divertidas. El hecho de que John Travolta le vuele involuntariamente la tapa de los sesos dentro de un coche a un chico puede resultar divertido...¿por qué no? Es cuestión de mezclar luces con sombras. Cierto es que estamos ante un guión oscuro, pero si cuentas con actores como Bruce Willis, John Travolta o Uma Thurman y mezclas su luz con la oscuridad que envuelve el guión, logras el humor".

Sea cual sea la posición de cada uno al respecto, no hay duda de que Tarantino se divierte divirtiéndonos con películas entretenidas y extremadamente violentas. Es lo que nos cerciora el artwork que Philip Rhie creó en su momento para Vanity Fair con las escritoras Alexandra Briggs y Tarik Fayad.

CLICKAR PARA AGRANDAR LA IMAGEN

Publica un comentario

unnamed

Sin comentarios