"Intenté comprar los derechos de una novela de Juan José Millás titulada “Laura y Julio”

Fuente: Cineuropa

"Estómago" retrata el itinerario ascendente que conduce a su protagonista desde la cocina de una tasca cochambrosa al espacio reservado para la preparación de suculentos manjares en un restaurante italiano. También, del suelo mugriento de la celda que comparte con otros reclusos, a la mejor litera que alguien pueda usufructuar mientras cumple condena en prisión. Y todo, gracias a una increíble habilidad: la cocina. "Estómago" va mucho más allá de la gastronomía para centrarse en las relaciones de poder y en una de sus habituales consecuencias, la corrupción. De otras muchas cosas hemos podido hablar también con su director, Marcos Jorge. "Estómago" está en los cines de todo el país desde el pasado viernes, 19 de diciembre. 1- ¿Cuáles fueron los títulos que marcaron tu infancia?
Yo crecí en la periferia de una gran ciudad, en el cine de periferia se veía de todo, seriales americanos de ínfima calidad, pero también las obras de Fellini. Había una combinación de comidas cinematográficas muy diferentes. De mi infancia recuerdo sobre todo las animaciones de Disney y las películas sobre la 2a Guerra Mundial. Poco después de la adolescencia empecé a frecuentar la cinemateca de mi ciudad, fue entonces cuando entré en contacto con el cine de los años ’30 y ’60, sobre todo con el cine europeo, directores como Fellini, Buñuel y Truffaut fueron para mí los más representativos. En esa época no había DVD así que todo el cine clásico lo vi en pantalla grande. Cuando estuve viviendo en Roma tuve acceso a toda la producción europea; el cine ruso también ha sido para mí una gran influencia.

2- ¿Un director de cine al que admires?
Fellini, Kusturica y Kubrick, para mí los tres son muy representativos de distintos periodos, lo abarcan casi todo. Su cine me provoca placer porque contiene buenas historias y además compone una excelente muestra de cine americano y europeo. “Estómago” tiene mucha influencia del cine italiano, también de Buñuel. Sergei Parajanov es un director georgiano del que también he recibido mucho: sus filmes son simples, muy visuales, su obra forma parte de esa vertiente rusa de influencia a la que me refería antes.

3- ¿Una película que querrías haber firmado?
Hay muchas:
“Barry Lindon”, de Kubrick
“Roma”, de Fellini
“El tiempo de los gitanos”, de Kusturica
“La leyenda de la fortaleza de Suram”, de Parajanov.

4- ¿Un plano que siempre recuerdes?
Una secuencia de “El tiempo de los gitanos”, la del sueño del matrimonio; para mí es una de las mayores secuencias del cine contemporáneo. También del filme “Giù la testa” (“¡Agáchate, maldito!”) de Sergio Leone, recuerdo unas secuencias musicales muy simples pero muy poéticas en forma de flashback a través de las cuales se cuenta la historia del personaje irlandés (la película está ambientada en México). Y cómo no recordar la secuencia del desfile de moda eclesiástica en “Roma”, donde Fellini hace un despliegue de inteligencia increíble.

5- ¿...y una línea de diálogo?
En mi opinión, una de las mejores líneas de diálogo del cine contemporáneo proviene de la cinta de Fernando Meirelles, “Ciudad de Dios”; dice mucho del cine y de la sociedad brasileña, en la película el protagonista en determinado momento se refiere a su nombre (le apodaban ‘pequeño dado’) diciendo “pequeño dado el carajo, mi nombre es Zé Pequeño”, y una voz en off recuerda “Para ser bandido no basta un arma en las manos, hace falta una idea en la cabeza”. Se trata de un guiño muy inteligente a toda una tradición cinematográfica brasileña, la que inauguró el Cinema Novo con la figura del director Glauber Rocha al frente. Está hablando de renovación y lo hace de una manera muy sutil e inteligente.

6- ¿...y un personaje secundario?
El personaje de Bujiú en “Estómago” interpretado por Babu Santana, por el que obtuvo un premio especial del jurado en el festival de Río. Cuando el actor reúne tanta personalidad, tanto carisma como ocurre en este caso, el personaje secundario deja de serlo para convertirse en un personaje importante en el conjunto de la trama.
Marlon Brando en “Apocalipsis now” también tiene una aparición fenomenal.
El carisma no se puede enseñar, tampoco se puede aprender; la relación que se establece entre el actor y la cámara es algo innato.

7- Recomiéndanos cinco películas que hayas visto recientemente
La verdad es que este año he visto poco cine porque he tenido que viajar muchísimo para la promoción de la película. Pero para mí el mejor film del año pasado es “Ratatouille” sin ninguna duda, porque no es para niños solamente, tiene diferentes niveles de lectura. Fui a verla con mi hijo de cinco años y nos divertimos muchísimo los dos. Es una historia original y significativa, me interesan mucho las películas que consiguen tener diferentes niveles de lectura. Como tengo un hijo pequeño veo muchísima animación, y creo sinceramente que el mejor cine norteamericano que se está haciendo en la actualidad es de animación. No me gusta el cine de superhéroes, un cine circense donde predominan las exhibiciones malabaristas, de efectos especiales, de actores, todo eso no me interesa… En el cine norteamericano hay una cierta tendencia hacia eso y paradójicamente considero que el cine de animación es mucho mejor.
Como ya he dicho, también “Ciudad de Dios” me pareció una película extraordinaria.
“Dogville”, por tratarse de una operación muy extraña y particular, muy original dentro del cine.
“El viaje del emperador”, en el campo del documental.
Y “La vida de los otros”.

8- ¿Rodarías alguna vez una serie de tv?
Estamos trabajando en la adaptación de “Estómago” para una serie de televisión y actualmente estamos en negociaciones con una cadena norteamericana. Es posible que yo dirija algunos episodios de la serie, la ficción en televisión me parece un ejercicio muy interesante y en general me estimula muchísimo cualquier desafío dentro del oficio como director.

9- ¿Hay alguna novela que querrías adaptar?
Intenté comprar los derechos de una novela de Juan José Millás titulada “Laura y Julio”, pero llegué tarde: el escritor ya había vendido los derechos. No es simple adaptar un texto literario, pero ahora estoy centrando mis esfuerzos en otro objetivo, la novela de Orhan Pamuk “Mi nombre es Rojo”. Es una obra maestra, una historia muy potente que habla del mundo de la pintura, ambientada en Estambul. Desde luego sería un film muy ambicioso y muy caro, pero sería fantástico rodar en Estambul. Ahora falta saber si podemos adquirir los derechos…

10- ¿35mm o rodaje digital?
Son medios que sirven para contar cosas muy diferentes, vivimos un momento de transición en el que el digital casi se toca con el 35mm. Mi primer cortometraje fue en 35mm, el segundo en digital. El digital va muy bien para reflejar la crudeza de la representación en la imagen.
No tengo prejuicios con el formato, creo que debe estar al servicio de la historia, debe adecuarse a lo que se quiere contar. Hay ciertas películas en las que se hace necesario el uso del 35mm, tienen que ser contadas en este formato porque se precisa esa calidad fotográfica para conseguir emocionar al espectador.
“Estómago” está rodada en 35mm porque era imprescindible para reflejar la visceralidad, la tonalidad que queríamos que tuviera la película.
Personalmente me siento más cómodo trabajando con formato cine: hasta ahora es lo que me proporciona más seguridad, aunque empiezo a conocer los medios digitales, que parecen muy simples pero no lo son.
La imagen tiene que ser adecuada al contenido.

11- En el rodaje, ¿improvisas o te ciñes al guión?
Improviso muchísimo durante los ensayos con los actores, en esas repeticiones sí existe mucha improvisación. Los ensayos son muy importantes, y para mí la improvisación tiene que ver sobre todo con los momentos destinados a esos ensayos previos. En el rodaje todo necesariamente tiene que estar muy medido porque no hay dinero y, por lo tanto, no existe la posibilidad de repetir una toma la cantidad de veces que sería deseable. Yo preparo muchísimo cada toma, aunque también dejo ocasión para que intervenga el azar, estoy abierto a todas las oportunidades que puedan aparecer en el set. Con el director de fotografía, Toca Seabra, trabajamos dejando espacio a los actores; la cámara los sigue en todo momento.

12- ¿Cuál es la escena de tu filmografía que más te ha costado filmar?
La escena más complicada técnicamente fue la penúltima escena de “Estómago”, un plano secuencia muy largo en el que se descubre el crimen del protagonista. Fue extremadamente difícil por los actores, por el maquillaje, porque era necesario mantener la situación estática. Hay un movimiento de cámara desde un punto de vista objetivo (no responde a la mirada de ninguno de los personajes), que tenía que ser perfecto, se hizo con una steady cam y el operador debía subir por una escalera muy difícil; fueron necesarias 12 tomas. Por otro lado, los actores tenían que permanecer en la misma postura durante 8 horas, con el maquillaje, inmóviles en la cama.
Por otro lado, y desde un punto de vista más general se hizo muy difícil trabajar en la cárcel: aunque era enriquecedor para la película porque aportaba realismo, el equipo se contagió de ese ambiente opresor, de esa energía negativa.

13- ¿Un consejo para alguien que quiere dirigir o que está a punto de hacerlo?
Lo que resulta fundamental en este trabajo es la persistencia; realmente es muy difícil llegar a dedicarse a esto y por lo tanto la cualidad más importante es insistir en el objetivo, no rendirse ni desfallecer en el intento jamás.

14- ¿Crees que hay alguna solución para que el cine independiente sea visto por más gente?
Hacer buenos films. “Estómago” es una película de muy bajo presupuesto que se pudo financiar gracias a que venció un concurso en Brasil y a que se pudo acoger a un acuerdo de coproducción con Italia. Y sin embargo, ha conseguido conquistar muchos mercados, y todo eso es mérito de un buen guión. El cine independiente no debe parecer pobre, ¿cómo se consigue eso? Con pasión y con dedicación por parte de todo el equipo que está involucrado en el proyecto, que debe ser en todo momento muy profesional. Y, sobre todo, con el trabajo de los actores, el trabajo actoral es sumamente importante.

Publica un comentario

unnamed

Sin comentarios