¿Hay vida después del Oscar?
Han pasado tres años, mucho tiempo, proyectos que nunca llegaron a concretarse, meses sin respuestas de agentes y productores. Tres después de sorprender a propios y extraños con su portentosa ópera prima “La vida de los otros”. Hoy estamos de enhorabuena pues se ha anunciado el regreso de un Florian Henckel von Donnersmarck que dará el salto a Hollywood para dirigir a Angelina Jolie en “El Turista”. Vista la situación, varias son las razones para expresar nuestra felicidad:
La primera, sencilla, es que nos tenemos que alegrar por la vuelta de un “genio” del cine, ya que sólo al alcance de un “genio” está la posibilidad de crear una obra mayúscula como “La vida de los otros”. Una película que respiraba cine por los cinco costados y que justamente (algo difícil de ver también) se alzó con el Oscar a la Mejor Película Extranjera en el 2007.
En segundo lugar, debemos alegrarnos porque este largo tiempo de espera significa a su vez, la confirmación de que estamos ante uno de los cineastas más prometedores del momento. En estos tres años, Florian ha intentando realizar todo tipo de proyectos pero, al que se ha dedicado en alma y parte del cuerpo es al que nos ocupa, con un guión de más de 2.000 páginas (para ello se trasladó a Argentina) es un factor que nos demuestra su implicación y autoexigencia a la hora de dar forma a un nuevo proyecto. El ejemplo más claro lo tenemos en directores como Paul Thomas Anderson o, de forma más radical, Terrence Malick. Nos referimos a esos cineastas que se toman el tiempo necesario para plantear y escribir films impecables que acaban convirtiéndose en los acontecimientos cinematográficos del año. El primero tardó cinco años para crear sus insondables "Pozos de ambición” y Terrence Malick se tomó más de 20 años para cruzar “La delgada línea roja”. En el lado opuesto tendríamos el caso del reputado director alemán Oliver Hirschbigel. Tras triunfar con su particular visión sobre “El hundimiento” de Adolf Hitler, Hirschbigel emprendió de forma apresurada la aventura americana para rodar el remake de “La invasión de los ultracuerpos”. Aún y contando con el reclamos de Nicole Kidman y Daniel Craig, “Invasión” (2007) resultó un fracaso tanto de público como de crítica, convirtiéndose así en un producto comercial carente del estilo más personal del cineasta alemán. Parece que éste no será el caso de Henckel.
En tercer y último lugar, tenemos que ser optimistas ante las características de un proyecto, que, al igual que su predecesor, promete emociones fuertes:
El título: “El turista”.
La historia: Henckel vuelve a la trama de espías para contarnos la historia de una agente femenina de la Interpol que involuntariamente atrae a un turista en su intento de localizar un antiguo amante convertido a criminal.
El gancho: La simple presencia de Angelina Jolie en el papel protagonista debería suficiente, pero visto el antecedente de “La vida de los otros”, debemos añadirle las grandes dosis de suspense, romance y reflexión socio-política que la película promete transmitir.
Sin duda alguna, “El turista” se convertirá en una de las películas más esperadas del 2011.