Gijón 2010: "Meek's Cutoff," un western neorrealista
Se le aguardaba en Cannes pero no pudo llegar a tiempo. Venecia se frotaba las manos, "Meek's Cutoff" estaba en el saco, y como no, el cuarto largometraje de Kelly Reichardt resultó un auténtico espladarazo para su sección oficial, un espaldarazo que sin duda lo será también para la sección oficial de Gijón. La directora, una vieja conocida del festival gracias a diamantes en bruto como "Old Joy" y "Wendy & Lucy," (ambas programadas en anteriores ediciones) vuelve a contar con Michelle Williams, quien se une a un sugerente reparto encabezado por Paul Dano, Bruce Greenwood y Shirley Henderson para llevar a la gran pantalla un sobrecogedor y desolador relato de supervivencia en forma de western. En definitiva, como desde hace tiempo ya venimos avisando en filmin, una obra impecable, un western que pone en liza un descorazonador drama que la misma Reichardt emparenta directamente con la guerra de Irak: "Es lo que pasa cuando un grupo humano se ve liderado por un estúpido e ignorante..."
En plenas montañas de Oregón, Reichardt nos traslada a 1845, donde tres familias se unen y contratan a un montañista para que les guíe a traves de las míticas 'Cascade Mountains.' Sin embargo, el guía pierde el norte y acaban completamente desorientados en un desértico paraje. El hambre y la sed se apoderadán así de un grupo que dudará entre seguir confiando en el hombre que les ha llevado a este particular iniferno o, en cambio, considerarlo un enemigo.
Lo hace sin acción, sin sobresalatos, sin ruido, sin disparos ni mucho menos fuegos cruzados. Lo hace con austeridad, sin artificios, con largos silencios, siendo el paisaje el principal protagonista de la función. En definitiva, como es su estilo y como acostumbra a lo largo de toda su obra, una obra que la sitúa, de forma incontestable, como principal referente de un nuevo cine indie norteamericano.

Tras su paso por Venecia, gran parte de la crítica coincidió en calificar el film como una auténtico y carismático western neorrealista directamente emparentado con la filmografía de Terrence Malick o la obra literaria de John Steinbeck.
Nando Salvá afirmaba en El Periódico que "Reichardt expande el foco en esta obra asombrosa, apabullante, que halla su significancia moral y dramática en las pequeñas interacciones humanas y en sonidos como el de un cacharro mientras es lavado en el lago o el de las ruedas de un carromato que crujen al avanzar por la tierra seca. (...) Respaldada por la inmensa interpretación de Michelle Williams, Reichardt dota esos detalles de una relevancia filosófica y existencial que la emparenta con la literatura de Steinbeck, y de una majestuosa belleza que evoca a Terrence Malick".
Por su parte, Sergi Sánchez escribía en La Razón: "La obra de Kelly Reichardt es muy hábil en contar lo que pasa cuando dos personas se miran o se callan. (...) Michelle Williams encabeza sin vanidad un reparto que Reichardt tiende a filmar en plano general, integrándolo en el paisaje, a la vez bello y hostil, de un país que nació sin brújula."
Luis Martínez declaraba en El Mundo que "cada gesto adquiere el valor épico de lo que significa afrontar el destino con la épica de un puñado de piojos. La gracia, por así decirlo, consiste en subvertir el lenguaje grabado a fuego en la retina de cualquier espectador. No en balde, el 'western' hizo al cine. De nuevo, el ruido que genera la mística del horizonte queda mudo. Y todo se oye. Pues eso, el silencio atronador de Venecia."
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Finalmente, Toni García también se rendía ante los encantos de Reichardt en El País: "Un trabajo de cámara de chuparse los dedos y un descomunal póker de actores (Paul Dano, Will Patton, Michelle Williams y Bruce Greenwood) construye la realizadora una película notable, árida y movediza. Un filme interesante que apunta buenas maneras y que podría optar al palmarés si la competición sigue como hasta ahora."
En cuanto a la prensa internacional, más de los mismo, los principales medios como Variety no han tardado en destacar que "el meticuloso sentido del detalle físico ofrecido por Reichardt engrandece un film maravillosamente rodado."
Así pues, Gijón vuelve a recibir con los brazos abiertos a Kelly Reichardt, sin duda, uno de los platos fuertes de esta nueva edición.