Gijón 2010: Crónica 9 "The Robber"

Fuente: Joan Sala (filmin)

Adaptación literaria basada en hechos reales, "The Robber" es de todo menos la típica película criminal en la que un obseso policía persigue un peligroso asaltador de bancos que acaba enamorándose de un amor fatídico. En "The Robber," por supuesto, sí, hay ladrón. También policía, aunque en un papel completamente secundario, y, desde luego, también hay amor. Sin embargo, la novedad radica en que lo que menos me interesa es lo que pueda acabar sucediendo a nuestro Johann. El verdero 'quiz' de la cuestión es descubrir por que es así Johann, un tipo que corre sin parar a quien ni tan siquiera el amor, el verdadero amor, es capaz de frenarle en una carrera que no tiene meta ni tampoco ofrece la posibilidad de dar marcha atrás...

Johann Rettenberger fue un ciudadano austriaco que, durante un significativo periodo de tiempo, consiguió poner en jaque a las autoridades de su país y seguir combinando su actividad como corredor de maratón (disciplina en la que logró cierta popularidad) con su dedicación al robo de entidades bancarias.

El tío parece que lo tiene claro, demasiado claro. No responde a nada ni ante nadie, no esboza una sola sonrisa a lo largo de toda la película siendo el acto sexual lo único humano que le vemos hacer durante los más de noventa minutos que dura el film. Por lo demás, ¡toma el dinero y corre! Lo curioso es que en ningún momento le vemos utilizarlo, gastarlo o hacer un mínimo uso de él. Es un tipo que necesita correr y robar bancos como un 'yonki' la heroína. Su cara lo dice todo, la única forma de pararle es  matándole. Así es Johann, suerte de Correcaminos robabancos cuyo misterioso 'background' nunca podremos conocer ni resolver....y este es precisamente el punto fuerte de la película de Benjamin Heisenberg. Malacostumbrados a que el cine criminal nos lo ofrezca todo mascadito, en el caso de "The Robber", cada uno que se las componga.

Podría tomarse como una metáfora del estancamiento y la asfixia que sufre la sociedad contemporánea o también podría interpretarse como un mero retrato personal de alguien a quien la vida no le da o le ha quitado lo que necesita para sentirse vivo. Desde luego, Johann lo esta fisicamente pero ni de lejos espiritualmente. Es algo así como un muerto viviente, un 'zombie' que corre, corre, corre y corre...pero nunca llega a ninguna parte.

Así es la película de Benjamin Heisenberg. Fría, áspera, desoladora, lúgubre y dramática, sin ser una gran película, "The Robber" me acaba resultando una estimulante mirada situada a medio camino entre el cine de género y el cine de autor que deja su poso en mi ya hastiada persistencia retiniana. Y esto ya es mucho decir...

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