Gijón 2010: Crónica 8 "Todos vós sodes capitans"
“Todos vós sodes capitans” es un documental, es también una ficción, es también cine dentro del cine pero, sobre todo, es el resultado de la lucha de un cineasta por dar vida a una propuesta personal, enormemente personal, que emana una vitalidad cinematográfica demoledora, más aún si cabe tratándose de una ópera prima. Sí, Oliver Laxe nos ofrece así un estimulante retrato social, pero lo que sobre todo nos ofrece, es el retrato de lo que el cine supone para él reflexionando mucho más allá de los límites que separan la ficción de la realidad.
Rodada en depurado blanco y negro “Todos vós sodes capitans” nos traslada al Tánger para asistir a las evoluciones de un taller cinematográfico para niños problemáticos impulsado por el joven cineasta gallego en el que se usaban cámaras de 16 mm y que terminó con la supuesta (como siempre en estos casos… ¿realidad o ficción?) expulsión del propio Laxe a causa de la escasa ortodoxia de sus métodos pedagógicos denunciada por sus compañeros.
Con este particular planteamiento, la ópera prima de Oliver Laxe se erige en un sugerente juego de espejos que confronta primero la creación del arte con la autoexploración personal para finalmente diluirse y acabar relacionándo ambos. La formación y el autoconocimiento de un director, un cineasta, que, es capaz de hacerlo a través de la mirada infantil de ‘sus capitanes,’ siendo hábil a su vez de reflexionar acerca de la utilidad del cine y de lo que este arte, el séptimo, dicen, significa para él.
Premio FIPRESCI de la Quincena de Realizadores de Cannes, Oliver Laxe se ha convertido en una de las más firmes promesas del actual cine español y desde ya, “Todos vos sodes capitans” es también una de las principales favoritas a alzarse con el máximo galardón en Gijón.