Gijón 2010: "Año Bisiesto," una historia masoquista de amor perverso
Será una de las indiscutibles estrellas del próximo Festival de Gijón. Es “Año bisiesto”, o lo que es lo mismo, la Cámara de Oro y una de las sensaciones del pasado Festival de Cannes. Un éxito que, sin embargo, no vino exento de polémica, y es que, más de siete años tuvo que esperar Michael Rowe para lograr la producción de su ópera prima. En la línea de "Batalla en el cielo", o, incluso, "La pianista", "Año bisiesto" se presenta como una intensa historia de amor perverso plasmada con una radical propuesta visual construida a base de cámara fija, enteramente filmada en largos planos secuencia y una sola localización en la que los dos actores ocupan prácticamente la totalidad del encuadre en todo momento. ¿El problema? Michael Rowe no es Carlos Reygadas ni mucho menos Michael Haneke, ni sus credenciales las del responsable de “La cinta blanca” o "Luz silenciosa". Tan estimulante como arriesgada, "Año bisiesto" no obtuvo la confianza de ninguna productora hasta que pasados los siete años Machete Films aceptara el reto...ahora llega a tierras asturianas
Hoy día, por supuesto, Rowe sigue sin ser Haneke, sin embargo, este emergente realizador mexicano de origen australiano es desde ya una de las más firmes promesas del actual panorama independiente, y su ópera prima, sin duda, es desde ya uno de los films más polémicos, controvertidos y contundentes del año.
"Año bisiesto" cuenta la historia de Laura, una chica oaxaqueña emigrada al Distrito Federal vive sola en un modesto departamento, intentando sobrellevar “el sueño capitalino” como colaboradora en una editorial trabajando desde su casa. Poco sabemos de su relación con el exterior salvo las esporádicas visitas de su post-adolescente hermano, y los furtivos encuentros sexuales que sostiene con amantes de una sola noche. Cierto día conoce a Arturo, quien despierta en ella un deseo masoquista que los llevará a frecuentarse cada vez con más y más pasión hasta que, como todas las mañanas desde que inició febrero, con ese conglomerado de hastío en los ojos, termine por tachar los días en el calendario de este año bisiesto.
Mientras esperamos su más que posible llegada a España, ahí va su traíler: