Entrevista con Javier Angulo, director del Festival de Valladolid
La cultura ha sido una de las primeras perjudicadas por una crisis que ha azotado de forma contundente los certámenes cinematográficos. Los recortes en las ayudas públicas y las retiradas de los patrocinios privados convergen inexplicablemente ante un panorama festivalero en el que se rebasan, de sobra, los más de 200 festivales en España.¿Es ésta una cantidad excesiva? ¿Cuáles son los requisitos que verdaderamente debe cumplir un festival?¿Cual es el estado de cada uno de ellos? Todas estas preguntas tuvieron respuesta en nuestro "Especial Festivales," una serie de entrevistas que mantuvimos con los directores de los principales festivale nacionales. Por supuesto, también conversamos con Javier angulo, máximo responsable de la Seminci. Así está Valladolid, así está la Seminci.
La Semana Internacional de Cine de Valladolid es uno de los festivales más antiguos y consolidados de Europa. Nació un 20 de marzo de 1956 como Semana de Cine Religioso de Valladolid, vinculado a la Semana Santa, tras tomar el séptimo arte como soporte de transmisión de los valores morales católicos.La exigencia de calidad ya desde los inicios, seña de identidad del festival que ha perdurado en el tiempo, no siempre venía acompañada de cantidad. Es decir, no siempre había el suficiente número de películas como para componer un certamen. No de temática puramente religiosa, lo que llevó al primer gran hito en su evolución, su conversión, cuatro años después, en Semana Internacional de Cine Religioso y de Valores Humanos.
El nombre hace honor a la gran novedad que se introdujo: la admisión de filmes en cuyo contenido predominaran los valores humanos y comprometidos. El segundo se dio en 1973, cuando pasó a llamarse, definitivamente, Semana Internacional de Cine de Valladolid. Se llegó a ello tras eliminar el carácter religioso del festival merced a una evolución marcada por dos factores: el crecimiento del número de películas que concursaban y el hecho de que los productores comenzaran a reservar sus obras para la cita de Valladolid. Así, son ya 55 los años que Valladolid lleva reivindicando el cine de autor.
A continuación la entrevista realizada con su director Javier Angulo:
1.¿Podría definir cuáles son las señas de identidad de su certamen, aquellas que lo diferencian del resto?
La Seminci destaca ante todo por ser un festival serio con 55 años a las espaldas reivindicando un cine de autor en el que el director es el verdadero protagonista. Somos un certamen especializado únicamente en el cine de autor. Hablamos de un cine independiente que siempre se mantiene al margen del cine comercial y los grandes blockbusters en los que nunca hay un gran presupuesto ni efectos especiales. Lo que hay es un furte y comprometido carácter humano y social, y ésta es una política a la cual hemos sido siempre fieles a lo largo de los 55 años que ya tiene el festival.
2.¿Considera suficientes las ayudas públicas (Ministerio, Consejerías, Ayuntamientos) que recibe su festival?
Desde el año pasado son ya mucho más las ayudas públicas que las privadas. Tenemos que tener en cuenta que somos un certamen de patronato municipal, ya que el 60% de nuestro presupuesto nos lo sostiene el Ayuntamiento mientras que un 15% nos lo subvenciona el Ministerio de Cultura. También recibimos una pequeña ayuda, de la de la Diputación de Valladolid y de la Junta de León y Castilla, que por cierto, este año han bajado. En este sentido, cabe destacar que aunque cada vez sean menos, las ayudas del ICAA también son muy importantes, y aunque evidentemente, no podemos dejar de lado las ayudas privadas, el sustento base de un festival debe ser público. Estas ayudas son básicas para nosotros y me parece bien que las exigamos, tanto nosotros como otros festivales.
3.¿Cómo cree que afectará el recorte de ayudas públicas a los Festivales? Y más concretamente, ¿al que usted dirige?
En nuestro caso, tenemos la suerte contar con un claro protagonista número uno que es el ayuntamiento y que el año pasado incluso subió en un 8% su subvención. Para este año nos han comunicado ya que se mantendrá el presupuesto. En cuanto a las ayudas del Ministerio se mantienen. Los verdaderos recortes provienen de los patrocinadores privados. Este año tenemos un recorte de 600.000 euros, una cantidad muy importante que evidentemente tendrá sus consecuencias sobre todo en el apartado de protocolo y actividades paralelas, teniendo que prescindir así de la organización de fiestas, conciertos o exposiciones, además de reducir el número de invitados así como la duración del festival, ya que este año tendremos un día menos de certamen.
4.¿Cuál ha sido la evolución de asistencia de público durante los últimos años?
El año pasado batimos el record con 80.000 espectadores, una cifra prácticamente insuperable atendiendo a las características de Valladolid. Resulta de gran apoyo la cantidad de público cinéfilo que acude desde fuera y que muchos de ellos incluso se piden una semana de vacaciones en le trabajo para poder asistir al festival.
5. Cada año se celebran en España más de 200 festivales de cine, ¿cree que son demasiados? ¿Cuáles son los requisitos mínimos que un festival debe cumplir?
Opino que son demasiados y creo que es principalmente responsabilidad del Ministerio reordenar este panorama a la hora de dar las ayudas. Cabe destacar que de esta cantidad más de 70 festivales son de cortometrajes. En este caso no me parecen excesivos, ya que los cortometrajitas son la cantera y futuro del cine, y cuantas más ventanas tengan para exponer su obra, mejor.
Los criterios básicos que un festival debería cumplir, opino que son:
-La profesionalidad: Debe de tener una estructura mínimamente eficiente y deb estar presente a lo largo de todo el año, no sólo durante el festival.
-La especialización: Excepto festivales de la categoría como la de San Sebastián, un evento cinematográfico nunca debería ser generalista, sino especializado en un tipo de cine o una temática concreta
-Carácter geográfico: Los festivales no pueden solaparse en una misma ciudad o provincia. Debe haber una coherencia.
-Interés cultural
-Deben cumplir con un mínimo código ético y seguir unas normas básicas como son los premios, el tiempo dedicado...etc.
6.¿Tiene alguna solución para que más empresas privadas se animen a colaborar/patrocinar más Festivales?
Hay que darles mucha más presencia. Más allá de mostrar únicamente un simple logotipo, debemos ofrecerles la sponsorización, por ejemplo, estando presentes en pantalla antes de las proyecciones o dándoles mucha más visibilidad en los diferentes espacios públicos de la ciudad. Debemos ser insistentes, rompernos la cabeza e intentar ofrecérselo todo. Todo excepto el condicionamiento o influencia en la programación. Esto es inamovible.
7. ¿Cree en la posibilidad de expandir su Festival a Internet con, por ejemplo, una sección online?
No lo descarto. Nosotros tratamos de mantener la web siempre viva y en movimiento a lo largo de todo el año siguiendo el itinerario de las películas que han pasado por el festival. En este sentido, en el transcurso del certamen es internet la herramienta en la que más empeño ponemos para poder tener así a lo medios y a los blogs (que por cierto, son el futuro) permanentemente informados. Otro aspecto que opino, no debemos perder de vista es el de las nuevas equipaciones en salas. Opino que tanto el HD como el 3D nos son ya el futuro, sino que están a la vuelta de la esquina.