Entrevista a Carlos Sorín, director de "La ventana"
Carlos Sorín es junto a Juan José Campanella uno de los máximos exponentes del cine argentino contemporáneo. Responsable de entrañables películas como “El camino de San Diego”, “Historias mínimas” o “Bombón el perro”, la obra completa de Sorín se distingue por una exquisita ternura y una particular sensibilidad que permiten a su cine cruzar fronteras, llegando así a Estados Unidos y los principales países de Europa, hecho que pocos realizadores sudamericanos logran hoy día.
El caso que hoy nos ocupa es “La ventana”, su última película. Con un carácter poético atronador, “La ventana” nos presenta a Antonio, un hombre de 80 años que se despierta en el que será su último día de vida. Enfermo y cuidado por sus sirvientes, espera que su hijo llegue desde el extranjero para verle. Con una sensibilidad envidiable y evitando cualquier tipo de cliché melodramático, Sorín nos expone en forma de poesía las sensaciones, sentimientos y recuerdos que invaden a Antonio en sus últimas horas de vida. Durante su visita a España, en filmin hemos tenido la ocasión de charlar con Carlos Sorín sobre “La ventana” y mucho más.
1.- ¿Reconocido por usted, concibe “La ventana” como un remake de “Fresas salvajes” de Ingmar Bergman. Cuénteme un poco como nace la idea de rodar una película de las características de “La ventana”.
“Fresas salvajes” es una película que realmente admiro. La veo una y otra vez y se mantiene intacta, y entre otras muchas, esta es una de las grandezas de “Fresas salvajes”. Nunca me canso de verla. Como decía Francis Bacon, la obra de arte se distingue sobre todo por ser capaz de permanecer intacta ante el paso del tiempo. Estoy totalmente de acuerdo con él, es algo muy difícil de lograr y en le caso de la película de Bergman es algo incuestionable. Hace más de 50 años que fue rodada y hoy día, aún mantiene toda su frescura. Por ello, no sería capaz de abarcar un remake consciente de esta película y en cuanto comencé con el guión de “La ventana” en ningún momento la tomé como referencia. Ahora sí, una vez acabado el guión me di cuenta que parecía no sólo un remake, sino un plagio de “Fresas Salvajes!” Supongo que la influencia de Bergman es tan grande que inconscientemente me habrá condicionado. En mi caso y en el caso del cine de autor en general, las ideas para una película surgen de todo lo que uno vive y conoce, y éstas vienen, no se buscan. En el caso del cine comercial es diferente, las ideas se buscan y son enfocadas a argumentos predeterminados, adaptaciones literarias…etc. En mi caso, cuando tengo una idea lo suficiente potente que me entusiasme, comienzo a escribir. Y esta idea siempre surge a partir de mis experiencias personales y sobre todo, mi conocimiento.
2.- Debido a la corta duración, al escaso sentido narrativo y al carácter existencial (tanto personal como espacial) y sensitivo que caracteriza “La ventana”, una vez visionada, uno tiene la sensación de haber visto y escuchado un poema más que una película.
El cine, al igual que la literatura, es de carácter necesariamente narrativo. Yo diría que su carácter narrativo abarca incluso más que un libro o un cuento. En mi caso, con “La ventana” quise hacer todo lo contrario y en efecto, intenté despojarla de toda narratividad posible. Realmente seguí un proceso mucho más cercano a la construcción poética que a la histórica o narrativa. Mi objetivo era rodar una película que transmitiera sensaciones y que según la percepción de cada uno, pudiera adquirir un significado u otro. Anteriormente hemos hablado de “Fresas salvajes”, pero en esta fase de construcción mi mayor influencia fue “Madre e hijo” de Aleksandr Soukurov. Salvando las distancias, evidentemente, creo que el carácter perceptivo y poético que engloba “La ventana”, se asemeja mucho a la película de Soukurov.
3.- En este sentido, algo que me llama mucho la atención de “La ventana” es que una vez llega el hijo, finaliza la película. Es decir, en el momento en el que comenzaría el nudo de cualquier otro film de carácter más convencional, usted lo finaliza. Deduzco que el guión sobre el que trabajó no debería ser demasiado denso.
Exacto. Volviendo al hilo de lo comentado anteriormente, uno de mis principales objetivos era el de obligar al espectador a pensar y hacerle partícipe de la historia, dándole su espacio para que pueda imaginarse el desenlace a su manera. Es una película de libre interpretación, en el que el argumento es de carácter abierto y en el que cada uno debe asimilarla a su propio modo. Normalmente, la fase de escritura de un guión es un proceso de construcción, en mi caso fue un proceso de deconstrucción. Un guión que en principio superaba las 100 páginas, al final quedó en 30. Quité todo lo posible para que pudiera funcionar con lo mínimo, obteniendo así la mayor eficacia con la menor cantidad de recursos posibles. En este sentido, un recurso que utilicé por ejemplo fue el de quitar la música. En una película, normalmente la música lleva un gran peso narrativo, por ello, decidí prescindir de ella y llenar los vacíos con sonido ambiente. He de reconocer que el carácter perceptivo de la película creció sobremanera.
4.- Desde su comienzo, tiene gran presencia en la película la ensoñación de su protagonista en la que se evoca una mujer que permanece en el recuerdo de su infancia. Este recuerdo se visualiza en blanco y negro con una textura muy desgastada que evoca directamente al cine primitivo. Hábleme un poco de ello.
Esta evocación si que remite directamente a “Fresas Salvajes”, ya que al igual que en la película de Bergman, el protagonista finalmente se reencuentra con su infancia en su lecho de muerte. Y es que, según está demostrado, los recuerdos de la infancia son los que verdaderamente permanecen en el interior de cada uno, y por muy escondidos que estén, al final acaban emergiendo. Cierto es que utilizar este recurso narrativo fue una decisión muy complicada. Para alguien que viene del realismo como yo, utilizar un recurso así, resulta muy complicado. Ante esta situación, decidí recurrir a la ensoñación, ya que funciona como un elemento inclasificable y adquiere convención de imagen evanescente. Para ello, creí adecuado utilizar una película antigua y desgastada en la que predominaran las sombras fantasmales y las figuras evanescentes.
5.- ¿El hecho de contar para el papel principal con un escritor como es el caso de Antonio Larreta, fue predeterminado?
En efecto. El escritor tiene una relación con la palabra, con la manera de decirla, que es muy particular. Justamente por su condición de escritor. No es como cualquier persona. Y yo quería que eso se notara. Hubiese sacrificado el requisito si no aparecía a tiempo, pero apareció Antonio.
CUESTIONARIO FILMIN
1- ¿Cuáles fueron los títulos que marcaron tu infancia?
Durante mi infancia, más que títulos concretos me marcaron los géneros. El cine bélico, el cine de aventuras y sobre todo los westerns son quienes me dejaron más huella. A partir de aquí, una vez que fui creciendo me marcaron títulos como “Fresas salvajes”, “Hiroshima mon amour”, “El año pasado en Marienbad” o las películas de Godard. Tuve la suerte de formarme como espectador justo en una etapa de resurgimiento cinematográfico con la Nouvelle Vague.
2- ¿Un director de cine al que admires?
Te podría dar muchos nombres, pero si debo quedarme con uno, Luis Buñuel.
3- ¿Una película que querrías haber firmado?
Mi próxima película. Admiro el trabajo de muchísimos directores, pero yo no me veo rodando una historia que no nazca de mi interior por ello, no me imagino rodando ninguna de las películas a las que admiro.
4- ¿Un plano que siempre recuerdes?
En “Close up” de Abbas Kiarostami hay una secuencia en la que el protagonista se dirige en taxi y entra en una casa en la que se supone que transcurre la acción principal. Kiarostami en vez de mostrar todo lo que sucede en el interior, decide quedarse fuera con el taxista decantándose así por seguir la política de lo cotidiano. Opino que es una decisión muy acertada que dota de gran personalidad a la película. Es un recurso que me marcó y lo tuve muy presente sobre todo en el rodaje de “Historias mínimas”.
5- Recomiéndanos tres películas recientes.
La verdad es que veo muy poco cine reciente pero si tuviera que destacar algunas te diría “Luz silenciosa” de Carlos Reygadas que me parece estupenda y “El arco” de Kim Ki Duk.
6- ¿Rodarías alguna vez una serie de tv?
Nunca. Jamás. Si fuera por dinero, robaría antes de rodar una serie para televisión!
7- ¿Hay alguna novela que querrías adaptar?
No. La verdad es que apenas leo novelas. Se que no debería y muchas veces intento obligarme, pero me agotan! No consigo adaptarme al ritmo marcado que me propone una novela. Tiendo más a leer cuentos y relatos cortos que novelas.
8- ¿35mm o rodaje digital?
“La ventana” la rodé en 35mm a modo de despedida y premeditadamente utilicé la misma dolly que utilizó Tarkovski para rodar “Sacrificio”. Opino que el digital indudablemente acabará imponiéndose, y no me refiero al digital primitivo, sino al digital de calidad. Indudablemente la calidad que nos puede ofrece un digital de 4k, 5k o incluso 6k es muy alta. El caso es que tiene una estética diferente pero simplemente habrá que adaptarlo. No opino que uno sea mejor que el otro pero es un hecho que resulta más factible.
9- En el rodaje, ¿improvisas o te ciñes al guión?
Los rodajes en general resultan muy caóticos y accidentados. En micaso, busco y provoco el accidente o lo no previsto. En realidad siempre dibujo y planeo la escena con detalle antes de empezar a rodar, pero una vez han pasado 15 o 20 minutos rompo con el planteamiento inicial y me guío por mi propia intuición.
10- ¿Cuál es la escena de tu filmografía que más te ha costado filmar?
Quizá la escena final de “La ventana”. Fue un ejercicio de estilo clásico muy complicado, al igual que en la escena final de “Historias mínimas”, los silencios juegan un papel básico e imprescindible y lograr captar todas las sensaciones que quería me resultó muy complicado en ambos casos.
11- ¿Un consejo para alguien que quiere dirigir o que está a punto de hacerlo?
Que confíe en su propia intuición. Lo importante es saber formarse como persona y saber interiorizar todo aquello que vemos y vivimos. A partir de aquí surgen las ideas.
12- ¿Crees que hay alguna solución para que el cine independiente sea visto por más gente?
Últimamente a crecido mucho el circuito independiente mediante festivales especializados como es el caso del de Rótterdam. Además creo que se ha dado un gran salto cualitativo con los nuevos medios de difusión como es el caso de Internet. El camino que lleva el cine es parecido al de la música y creo que hay que adelantarse y trabajar en el tema de las descargas legales. Sino, acabará siendo un bombazo que pillará desprevenida a toda la industria cinematográfica.
13- ¿La revolución digital nos permitirá ver más y mejores películas o simplemente nos dejará aturdidos?
Creo que dependerá de la capacidad de selección de cada uno. Habrá mucho más donde escoger y todo dependerá de lo que se elija.
14- Y por último, ¿son útiles las escuelas de cine?
No. Creo mucho más en el conocimiento extra académico que en el académico. Lo importante es cultivarse uno mismo.