El secreto entre Gondry y Björk
Han pasado ya dos años desde que el ingenioso Michel Gondry estrenara su último gran proyecto, “Rebobine, por favor”. Desde entonces, ha continuado con su polifacética e hiperactiva trayectoria centrada en el videoarte, los videoclips, la participación en el filme coral “Tokio” y la creación de un modesto documental, “L´épine dans le coeur”, que toma como protagonista a su tía Suzette para revisitar la Francia rural donde ella trabajó como profesora durante los años 50. Y para promocionar esta película, el director de “Olvídate de mí” acudió al último SXSW Film Festival y desveló, allí, que su secretísimo y misterioso próximo proyecto es “tan indefinido que resulta difícil dar detalles”. Eso sí, dejó caer tres pistas sobre lo que promete ser su nuevo plato principal: se tratará de un musical científico, estará rodado en IMAX 3D y la protagonista, ahora sí, será la mismísima Björk. ¿Alguien da más?
Gondry, paroxismo de la tradición más méliènesca del cine de truco y efecto, nunca ha estado demasiado cerca de la narración convencional. Pero es cierto que desde su divorcio del guionista Charlie Kauffman, tras “Human Nature” y “Olvídate de mí”, se ha ido emborrachando más y más de su propio imaginario y no cesa de experimentar. Así que no es de extrañar que ahora se arriesgue con tan desconcertante proyecto, un “ambicioso tipo de musical de divulgación científica que, pese a ser una película, quizás sea más para museos que para salas convencionales”, dijo en la rueda de prensa del Festival. “Se trata de un proyecto IMAX en 3D de unos 40 minutos de duración”.
El realizador francés tuvo en el pasado un apasionado romance con la cantante islandesa, cuya exitosa carrera no se ha basado sólo en su genio musical, sino en la creación de una imagen de marca reconocible por una propuesta estética tan formidable como extravagante, presente en todas las actividades de Björk. Y de ese éxito es en parte responsable un Gondry, con quien ha filmado hasta 7 de sus videoclips (entre los que destacan los hitos “Jóga” y “Bachelorette”), que se corresponden con la etapa más resplandeciente de la ex vocalista de los Sugarcubes. Pero el último de esos vídeos promocionales, “Declare Independence” (del álbum “Volta” del 2007), se alejaba de las ficciones que tradicionalmente habían rodado juntos. Se trataba de una instalación+performance, filmada en multicámara, que en lugar de un hueco en la MTV podría haber ocupado el hall de la TaTe Modern londinense durante un semestre. Con este clip, además de confirmar su reconciliación tras la ruptura, ponían de manifiesto su simpatía hacia la creciente presencia en el Museo que vive el audiovisual (incluido el cine) en las dos últimas décadas. ¿Una declaración de intenciones?
¿Pero por qué vuelve Björk a la interpretación tras “Bailar en la oscuridad”? Aunque el drama musical que interpretara junto a Catherine Deneuve le valiera la Palma de Oro a Mejor Actriz en Cannes, en la propia alfombra roja la islandesa declaró que el rodaje había sido un “absoluto infierno” y que su trabajo con Von Trier era el fin de su carrera como actriz. Llegó a afirmar que el danés era un frustrado que necesitaba de una fémina para canalizar su escaso talento y que eso lo enfurecía hasta el punto de querer acabar con esa musa durante el rodaje, poco a poco. Gondry le ofreció por aquel entonces el papel protagonista de “La ciencia del sueño” y la compositora, escarmentada, declinó la propuesta. Pero Björk finalmente volvió a protagonizar un filme en el 2005, “Drawing Restraint 9”, dirigido por su actual marido Matthew Barney, el videoartista creador del afamado ciclo "Cremaster” que produjera en los 90 el Guggenheim de Nueva York. Y con la confirmación de la participación en el nuevo musical 3D de Gondry, aún sin título, la cantante natural de Reikiavik deja claro que sigue abierta a proyectos cinematográficos. Siempre que le resulten interesantes, claro.