El adiós de un grande
Ayer fallecía uno de los directores más controvertidos, pero a su vez, uno de los cineastas más personales de la cinematografía española: José María Nunes. Fue uno de los creadores de la Escuela de Barcelona, una corriente experimental surgida en los años sesenta que supuso una visión innovadora en la cinematografía de nuestro país, una experiencia que se distanció del adocenado cine español de la época. Nunes fue uno de sus más destacados impulsores. Hoy toca rendirle un sentido y merecido adiós, "Mañana...
...o cuando se abren las puertas de la poesía" Así es como Sebastián Gasch tituló en la revista "Destino" su reseña sobre "Mañana...", película que supuso la ópera prima pero también, la verdadera obra maestra de Nunes. Gasch, con un prestigio labrado en su larga trayectoria como crítico de arte de vanguardia y crítico de las artes del espectáculo, amigo de personajes tan carismáticos como Joan Miró, Salvador Dalí, Vicente Escudero o Charlie Rivel dedicaba estas elogiosas a un joven debutante en la que suponía su primera crítica como cineasta. Una crítica que le marcó la dirección a seguir para lograr, como lo hizo, la consolidación de una obra propia e inimitable.
Las películas de Nunes lo eran todo menos convencionales: huían en lo temático y en lo formal de las concesiones comerciales, de los tributos al gran público. Nunes hacía un cine para minorías, no había por qué encubrir lo que a mi entender resultaba una evidencia. Y es que, lejos de convertirse en algo pecaminoso, eso debía ser subrayado: el suyo era un camino original que pretendía, por encima de todo, enaltecer la inteligencia e interpelar al espectador sensible, a un sujeto que se dejara llevar por los ritmos sincopados, por las armónicas composiciones visuales y los casi gestuales movimientos de cámara, por esos gritos desesperados de algunos de sus personajes, por ese constante amor por la noche, por el secreto de la poesía... Nunes sustituyó la narración por un relato poético y arriesgado que cautivaba el sentido profundo del cine como arma cultural.
Además de "Mañana..." (1957) Nunes deja como legado títulos únicos y personales como lo son "No dispares contra mí" (1961), "Noche de vino tinto" (1966) o su ópera póstuma "A la soledat" (2008).
En filmin rendimos su merecido homenaje recuperando el heermoso texto que Gasch dedicó a un por entonces desconocido pero ante todo valioso y emergente José María Nunes:
"Se dice en todas las historias del cine que las imágenes móviles se paseaban en un reportaje bastante sórdido hasta que llegó el mago Méliès y abrió las puertas de la poesía, enarboló la imaginación y multiplicó por mil los medios de expresión de un descubrimiento que, anteayer, no era sino técnica.
Después han llegado otros magos. José María Nunes es uno de ellos. Mañana..., película que Nunes ha escrito y dirigido, es una obra distinta de cuantas han sido rodadas en España hasta la fecha. Susceptible, por tanto, de despertar el interés de los aficionados al cine que desean internarse en caminos jamás trillados. Mañana..., en efecto, es la obra de un realizador que sigue su camino, sin importarle un bledo los que siguen los demás. El suyo es el que conduce directamente a la poesía".