Duncan Jones, con premios, sin dinero
Lo dijo el otro día: "si mi padre no ha participado en la película es porque no teníamos dinero para pagarle". Su padre es, ya se sabe, David Bowie. Su película es "Moon", gran triunfadora del Festival de Sitges cuyo ínfimo presupuesto 4 millones de euros, ínfimo según entienden en Hollywood, le permitió a su director operar con total libertad creativa pero con algunas restricciones. Si "Moon" era un cruce entre "2001: una odisea en el espacio" y "Solaris", el nuevo proyecto del director, "Mute", se entiende como un descendiente directo de "Blade Runner" y, bienvenido problema: para llevarlo a acabo necesita dinero, muchísimo más dinero del que contó con "Moon". Y, de momento, no lo tiene.
"Mute" está ambientada en la misma época que "Moon", de hecho estaba confirmado un cameo del personaje de Sam Rockwell. La acción transcurre en un Berlín futurista, con coches voladores, calles sucias y mucho neón. Su protagonista, un barman. Su objetivo, encontrar a su novia. El género: cine negro futurista. Es decir, "Blade runner" revisitado.
"Mute" debía iniciar su rodaje a principios del próximo año pero según declaraciones del propio Jones, la situación se ha complicado, falta dinero, ya se sabe, la crisis, productores en bancarrota, distribuidores en quiebra, producciones en suspensión indefinida. En cualquier caso Jones es optimista, "cada uno de los problemas que tenemos son una prueba de cuán diferente es la película que queremos hacer de las que se ruedan hoy en día". Quizás el póquer de premios en el Festival de Sitges atraiga mayor financiación y le permita a su director, rodar "Mute" tal y como tenía planeado. Es más, ojalá esta vez tenga dinero suficiente para contar, incluso, con su padre.
Recordemos que David Bowie tiene sobrada experiencia en extraños proyectos de ciencia ficción: protagonizó la excelente "The man who fell to Earth" de Nicholas Roeg (editada en DVD por Avalon) y fue la estrella virtual de uno de los mejores juegos de todos los tiempos, "The nomad soul".
