De Flex a Aitana Sánchez-Gijón
Julio Médem, Alejandro Amenábar o incluso el maestro Víctor Erice llegaron a la publicidad cuando ya se habían convertido en estrellas del cine. Pero ¿existe también el tránsito inverso? “Yo nunca estudié Cine, me licencié en Historia, así que toda la técnica del audiovisual la he mamado rodando spots”, decía la directora de “Mi vida sin mí” hace unos años. Isabel Coixet, María Ripoll o Daniel Benmayor dieron el salto de la publicidad al Séptimo Arte. Eso sí, tanto unos como otros han pasado por la imprescindible escuela del cortometraje. Esta semana arranca en Barcelona el rodaje de “La muerte de Otilia Ruiz”, nuevo corto del joven realizador publicitario Ida Cuéllar que se puso en boca de todos tras alzarse con el Sol de Oro en el pasado Festival de Publicidad de San Sebastián. ¿El motivo? La sensible y transgresora campaña documental que retrató un parto real para Flex. Ahora cambia docu por ficción; y actores desconocidos por Aitana Sánchez-Gijón. ¿Cuál será el resultado?
“La muerte de Otilia Ruiz” es la nueva apuesta de Picnic, sorprendentemente se trata de una productora barcelonesa dedicada casi en exclusiva a la realización de spots publicitarios. Y aunque ciertamente no es la primera vez que la factoría tantea el terreno de la ficción (ya lo había hecho con el corto “Clara no lo esperaba”, de Roser Aguilar, o lo hará con el proyecto de miniserie “Agua en la boca”, de María Ripoll), sí que es la primera ocasión en la que uno de sus realizadores exclusivos, Ida Cuéllar, es lanzado al mundo del cine desde el propio seno de la empresa. La apuesta no vacila, pues ese impulso creativo al prometedor director viene acompañado de una baza segura: Aitana Sánchez-Gijón, Arly Jover, Timothy Gibbs y Blanca Martínez encabezarán este reparto de altura.
Este thriller psicológico, que habla de una joven que arrastra el peso de su nombre como una maldición, está ambientado en la Barcelona del 2019 y se rodará entre los días 20 y 26 del presente marzo. Mientras que el tono surrealista establece lazos directos con la obra de culto “Blue Velvet”, la propuesta formal del cortometraje bebe del esteticista look que Christopher Doyle pusiera de moda en los 90 en películas de Wong Kar Wai como "Chunking Express". Y a nosotros, en Filmin, el proyecto nos remite directamente a otro cortometraje, “Diente por ojo”. Ni la sinopsis ni la propuesta se asemejan, pero se trata del caso análogo sucedido hace poco más de un año con otro joven realizador publicitario, Elvind Holmboe, lanzado al mundo de la ficción en forma de corto pero esta vez en Madrid. Y si en ese caso la avalancha de galardones festivales fue abrumadora, a “La muerte de Otilia Ruiz” le deseamos la misma suerte.