Crónica Berlinale: día 6
Se acerca el final, asoma el cansancio y los críticos, gente quejumbrosa por naturaleza, agotan su paciencia entre películas que demandan más atención de la que ellos, tras triple sesión diaria, pueden ofrecer. Se acaba la nieve, aparece el hielo. Antes había belleza, ahora sólo peligro. Berlín, la pista de patinaje más grande del mundo, sigue sin tener un claro favorito para llevarse el Oso de Oro a la Mejor Película. Ayer pudo verse un film rumano que encabeza las apuestas, "If I want to whistle, I whistle", hoy llega la ganadora del Festival de Sundance, "WInter´s bone", el viernes será el turno de Winterbottom y el sábado de la comedia desenfadada con Gerard Departdieu titulada "Mammut". De momento, lo que se pudo ver ayer fue...
"KAWASAKI´S ROSE" d. Jan Hrebejk
¿De qué va?:
Un antiguo héroe de la resistencia checa lleva una vida feliz, compartiendo apacible senectud junto a su entusiasta mujer, tomando te a diario con su hija felizmente casada y con una niña adolescente peinada como si fuese una Pink checa. Una familia de postal cuyo reverso se descubre bien pronto: el héroe no es tal sino que colaboró con el régimen dictatorial de su país, su hija ve como su matrimonio se desmorona a las primeras de cambio y la nieta, bueno, pues a la nieta la detenien por robar chocolatinas en un supermercado regentado por chinos.
Conclusiones:
Definiida por Variety y el portal indieWire como "la verdadera joya del Festival de Berlín", escogida por Dietter Kosslick para una Sesión Especial de la Sección Panorama, de "Kawasaki?s rose" uno esperaba grandeza, esencia de buen cine de hechuras clásicas, una suerte de "La vida de los otros" en clave checa.
La realidad es bien distinta. La película tiene buenas intenciones, analizar la situación de los colaboracionistas en la Chequia de hoy a través de una familia que se viene abajo es un punto de partida sólido que acaba fundido al fuego de la incompetencia por quien lo moldea, un director empeñado en subrayar todos y cada uno de los planos del film con una música de cuerdas extremadamente irritante. La música no es el problema más importante de la película, sí lo es su estructura: "Kawasaki" empieza como un melodrama en clave doméstica, vira hacia un film documental y tras pasar un acto y medio en fangosos terrenos de telenovela acaba en intento desesperado de trascendencia política. Y en cine, más casi siempre es menos. Y demasiado casi siempre es nulidad.
"ZONA SUR" d. Juan Carlos Valdivia
¿De qué va?:
Una mujer de cincuenta años bien llevados, tacones hasta para tomar el café, maquillaje hasta para cortar las rosas, divorciada pero no infeliz: la madre.
Una adolescente con inquietudes artísticas, relacionada sentimentalmente con una activista cultural de su país, o sea, lesbiana militante: la hija.
Un adolescente que antes de marchar a estudiar a España apura sus últimos días haciendo el amor una y otra vez con su insustancial novia: el hijo mayor.
Un niño que pasa los días en el techo de su mansión hablando con un amigo imaginario llamado Spielberg y las tardes entre los fogones de la cocina conversando con sus criados: el hijo pequeño.
Esta es la familia, clase alta en caída libre. Evo Morales ha llegado al Gobierno y los ricos como ellos pronto dejarán de serlo. "Zona Sur" describe el fin de su sueño. The impending doom.
Conclusiones:
Una elección errónea y todo se echa a perder. El problema de "Howl", haberse decidido por el uso de animación para describir los poemas. El de "Zona Sur", empeñarse en que todos los planos del film sean travelling preciosistas que hasta en Max Ophüls provocarían hartazgo. Una verdadera lástima que Valdivia no optase en algún momento por dejar quieta la cámara; tiene actores solventes, tiene un guión excelente, tiene una localización perfecta y, no hay duda, tiene mucha idea de cómo realizar travellings que ayuden a que la acción fluya pero mientras la cámara fluye, la emoción se estanca, todo deviene artificial. Sea como sea, "Zona sur", premiada en Sundance, es una película infinitamente más arriesgada y encomiable que la totalidad del cine indie norteamericano que ha podido verse estos días en Berlín.
"IF I WANT TO WHISTLE, I WHISTLE" d. Florin Serban
¿De qué va?
Chico rumano ingresado en un correccional de menores del que saldrá en quince días tras haberse pasado los últimos cuatro años allí, entre ladrones, traficantes y demás gente de triste pasado, peor presente y sin futuro alguno. El chico tiene un hermano, ocho años menor, y una madre, dieciocho años mayor. La madre los abandonó a ambos cuando el primero era un adolescente y el segundo un recién nacido. Pues bien, ella ha vuelto y quiere llevarse al niño a Italia ante la rabia, al principio contenida, luego desatada del hijo mayor, el chico entre rejas.
Conclusiones:
El film más valorado por los críticos de cuantos se han podido ver en la Sección Oficial. Cine rumano con todos los signos de identidad: ritmo lento pero cámara inquieta, actores amateurs pero verosímiles y mucho silencio, roto por el estallido final de violencia. Eso sí, la película de Serban, está varios peldaños por debajo de "4 meses, 3 semanas, 2 días" y posee menos atrevimiento (pero más encanto comercial) que el de las otras dos grandes película rumanas; "Police, adjective" y "The Death of Mr. Lazarescu". Un premio en Berlín la llevaría en volandas hasta los cines españoles.