Crónica Berlinale: día 5

Fuente: filmin

Segundo día sin nieve, quinto de concurso, primero de gran cine. En el ecuador del Festival, mientras la industria española presente en la Berlinale celebraba eufórica el éxito de los Goya más vistos de la historia, apareció la primera candidata seria a conseguir el Oso de Oro a la Mejor Película: "The Robber", thriller austriaco de Benjamin Heisenberg. Su triunfo estuvo acompañado por el del documental italiano "La boca del lobo" firmado por Pietro Marcelo que recordaba los mejores momentos de otro film ejemplar, "Of time and the city" de Terence Davies. Son dos de las mejores películas de esta Berlinale pero ayer no llegaron solas...

"GREENBERG" d. Noah Baumbach

¿De qué va?
Ben Stiller está deprimido o, mejor dicho, su personaje lo está. Es un ser emocionalmente inestable que toma varias pastillas al día y otras tantas copas de whisy. Regresa a Los Angeles -desde Nueva York, para cuidar durante un mes y medio de la casa de su hermano y muy especialmente de su anciano perro, Mahler. En Los Angeles se encontrará a amigos de la adolescencia a los que traicionó, al amor de su vida con el que no llegó a casarse y, por último a Florence, primero un polvo de una noche, luego un polvo de varias noches y finalmente una relación casi seria. 

Conclusiones: 
Es incuestionable que Baumbach sabe construir personajes -todos los de "Greenberg" se sienten como reales, además tiene habilidad para crear situaciones cómicas de puntos de partida dramáticos pero últimamente parece que ha perdido cierta habilidad para conseguir que ninguna de sus criaturas empatice ni con el espectador más entusiasta. Lejos quedan los tiempos de "Una historia de Brooklyn", aquí todos los personajes han enterrado la adolescencia y tienen medio perdido el combate con la madurez pero ni su pasado ni su presente interesa demasiado. Seres sin dirección ni objeto que pasan las noches en fiestas escuchando a Duran Duran, que van de un lado a otro con la música de LCD Soundsystem y cierran las madrugadas en camas siempre desechas. ¿Real?, sí. ¿Cinematográficamente relevante?, más pien poco.  Cuando el personaje más emocionante de tu función es el perro, algo está fallando. Baumbach aún tiene tiempo y crédito para recuperarse.

 

 

"EXIT THROUGH THE GIFT SHOP" d. Banksy

¿De qué va?:
Que nadie se llame a engaño, el documental estrella de la Berlinale, firmado por el artista guerrillero más enigmático de todos los tiempos, no es una autobiografía. Banksy aparece en su película, lo hace con capucha, entre sombras y con la voz modificada (piensa en Christian Bale en su bat-traje), pero la verdadera estrella de la función es Thierry Guetta, una criatura que ejemplifica a la perfección la sinrazón de cierto arte contemporáneo: empieza vendiendo camisetas a 100$ que a él le cuestan 8$ (fingiendo que son ediciones limitadas), posteriormente lo deja todo para rodar un documental, "EL" documental sobre el mundo del graffity y lo que surge es un collage de planos que ni el Oliver Stone más lisérgico sería capaz de perpetrar. Su vida aún depara una última sorpresa, esa es la que Banksy se encarga de retratar.

Conclusiones: 
Triunfo total. Ayer, cinco minutos de cerrada ovación en su primer pase con público, más de dos mil personas gritando Bravos y sí, estamos hablando del gélido público germano. "Exit music through the gift shop" es una interesantísima reflexión sobre el mercantilismo del arte de nuestros días y tiene doble mérito pues quien la hace es, quizás, la principal figura de este movimiento artístico cuyo epicentro no está en el museo sino en la tienda de regalos. Una obra más sólida de lo que muchos pensaban cuyo incuestionable valor comercial la traerá a España en breve.

Mr Brainwash Michael Jackson

"DOG POUND" d. Kim Chapiron

¿De qué va?
Tres adolescentes llegan a un centro correccional de Montana para pasar varios meses de condena por robo y agresión. Ninguno de ellos es inocente pero cuando llegan al centro existe la esperanza de su reinserción en la sociedad, unos meses después el fracaso es total, el centro los ha devorado.

Conclusiones: 
Golpe a golpe, diente a diente y así recordando las mejores escenas de "Fight club", el director Kim Chapiron ("Sheitan") se entretiene en el centro correccional. Los personajes son puro estereotipo, las situaciones se han visto una y mil veces pero el ritmo ágil del relato y la habilidad interpretativa de un puñado de actores jóvenes con el futuro garantizado hacen de "Dog pound" una guilty pleasure menos ofensiva de lo que sería de esperar de alguien que plantea la problemática de la reinserción social de jóvenes delincuentes sin sutileza alguna, sin solución posible. 

 

"AMPHETAMINE" d. Scud

¿De qué va?
En pleno hundimiento de la economía occidental, en esos días en que la Banca de medio mundo pedía auxilio y los políticos les firmaban cheques, uno de los hijos del mal, un brooker de la filial en Hong Kong de la aseguradora AIG, chico bien plantado, con dinero a espuertas, ático de trescientos metros y Ferrari amarillo   inicia una relación amorosa con un chapero, modelo y karateka que tiene problemas con la droga a la que hace referencia el título. Bueno, ese no es su único problema: su hermano es narcotraficante y va en silla de ruedas, su madre está en coma en el hospital, su novia (sí, tiene novia) está obviamente insatisfecha  y para rematar el desfile de demonios personales: hace unos años fue violado por una panda de gángsters. Ahí es nada.

Conclusiones: 
Sus agentes de venta decían de ella que tenía el espíritu de "Happy together", quienes la han podido ver han descubierto estupefactos que la realidad es bien distinta: "Amphetamine" es el film más vergonzoso que se ha podido ver en sección oficial alguna del Festival de Berlín desde que hace un puñado de años Antonio Banderas y Jennifer López presentaran su "Bordertown". Ver para creer, sin más. "Amphetamine"  es una comedia no intencionada, un despropósito de luz y de color con uno de los peores montajes vistos jamás: ahora un flashback, al rato un flashforward, siempre algún plano en cámara lenta y, para que nadie se aburra, una banda sonora la mar de estridente. La pregunta es obvia, ¿habría sido seleccionada en la Berlinale "Amphetamine" si no describiese una relación homosexual? La respuesta es clara: nunca, nunca, nunca.

 

 

 

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