Crónica Berlinale: día 2

Fuente: filmin

Al final del pase de prensa, silbidos. Es la proyección de "Shutter island" el film de terror psicológico dirigido por Martin Scorsese, suerte de "Luz que agoniza" en clave épica, es decir, en malentendido exceso. No es el único film que decepciona en la sección oficial, ni "Apart together", la nueva película del director de "La boda de Tuya" , ni siquiera la experiencia anti-Dogma de Thomas Vinterberg ("Submarino") han cumplido las expectativas con las que llegaban a Berlín. Además de estas tres películas en la Berlinale ha podido verse..

"CENTURION" d. Neil Marshall

¿De qué va?
Primero la nieve, luego el barro, siempre la sangre. Estamos en Inglaterra, allí el Imperio Romano sufre su primera gran derrota. Los centuriones de la Novena Legión son incapaces de vencer a un grupo de nómadas que, a juzgar por sus peinados y el maquillaje con el que aparecen en cada plano de este pretendidamente épico film, parecen groupies de un concierto de Alaska en su época de "La bola de crista". 

Conclusiones: 
Más cercana a "El guerrero número 13" que a "Gladiator", esta superproducción protagonizada por Michael Fassbender ("Malditos bastardos"), Dominc West ("The wire") y Orga Kurylenko sufre de tremenda arritmia, de irregular acabado. A ratos se deja ver como un entretenimiento ahogado en sangre. Es decir, si una flecha tiene que atravesar el cuerpo de un soldado por la Ley de Marshall esta lo hará a través de un ojo (plano de ojo reventado por flecha), las espadas sirven para cortar cabezas, la sangre sí o sí, llega plano tras plano a la óptica de la cámara. Marca de la casa del director de "The descent"). Con eso no es suficiente pues el guión de "Centurionestá zurcido con los peores tópicos del género y la voluntad e sus creadores de meter en el saco todas las subtramas que uno pueda imaginar, hacen de la película un refrito algo indigesto de otros títulos que, con menos presupuesto, alcanzaron cotas más altas. Menos, en cine, sigue siendo más.

"HESHER d.Spencer Susser

¿De qué va?
Familia disfuncional número un millón del cine indie norteamericano. A saber: un padre adicto a los antidepresivos, un hijo que debería tomar alguno, una abuela que fuma marihuana para mitigar el dolor de una enfermedad demasiado común y, apuntalando las penas de todos ellos, el recuerdo de la madre fallecida en accidente de tráfico hace demasiado poco tiempo. A este trío de desafortunados supervivientes se les une un vagabundo drogadicto que, tras muchos golpes, cristales rotos y amenazas varias, servirá de catalizador para esta desgraciada familia.

Conclusiones: 
Tedio, mucho tedio. Un marido triste y feo (protagonizado con absoluta indiferencia por Rainn Wilson ("A dos metros bajo tierra"), un niño demasiado repelente, una abuela que debe hacer gracia y causa sopor y, para rematar la faena, una secundaria que sigue en tobogán de bajada hacia la piscina del olvido (Natalie Portman). Todos ellos deberían quedar ensombrecidos por la ¿magnética? composición de personaje de Joseph Gordon Leavitt, la estrella de la función. Pues no, Hesher (que así se llama este quimérico inquilino) es tan poco interesante como la del resto de seres que pueblan un film sin alma, de ritmo comatoso, de visión no recomendada.

"MAIN STREET" d. John Doyle

¿De qué va?
A los habitantes de un pueblo en bancarrota de las entrañas de América se les plantea un dilema: si acceptan almacenar residuos radiaoactivos, verán más dinero del que nunca han imaginado. Eso sí, es posible que ni ellos ni sus hijos, con mutaciones múltiples, puedan llegar a disfrutarlos jamás. ¿Verdad que esta temática suena conocida?

Conclusiones: 
Por orden de desaparición: Orlando Bloom, Ellen Burstyn, Colin Firth y Patricia Clarkson. Lástima infinta es lo que uno siente al ver a este reparto en una película que podría pasar por telefilm de los años 80. Con una de las peores direcciones de fotografía que se recuerdan y una banda sonora a cargo de Patrick Doyle (hermano del director y conocido colaborador de Kenneth Branagh) que intenta llenar de sentimientos un guión anémico, "Main street" es ya, a meses de su estreno en cines en Estados Unidos, un recuerdo doloroso en las filmografías de la gente talentosa que aceptó formar parte de una película inverosímil.

"THE ILLUSIONIST" d. Sylvain Chomet

¿De qué va?
Un mago de mediana edad colecciona fracaso tras fracaso en sus actuaciones en Londres o París. La magia no interesa, sus trucos no funcionan. No hay salida o eso cree hasta que llega a un pequeño pueblo del norte de Escocia en el que encuentra el éxito cuando menos se lo espera y del que se marcha acompañado de una inocente damisela que le hará la vida más fácil en términos estrictamente emocionales, nada de sexo que ella es menor y el muy mayor.

Conclusiones: 
Es una de las grandes películas de la Berlinale. Un guión de Jacques Tati dirigido por la creadora de "Bienvenidos a Belleville", película de animación sin apenas diálogos que debería gustar a pequeños y adultos por igual pero cuyo tono sombrío, cuya infinita melancolía hacen que, en comparación, los primeros minutos de "Up" parezcan una desternillante comedia. En "The illusionist" hay un puñado y medio de evocadoras atmósferas de la Europa de mediados de siglo XX. La música, la luz, el humo, todo acompaña para llevarte hasta ese pasado nada remoto, animación extraordinaria. El primer acto del film es sencillamente perfecto, narración cuidadísima, situaciones emocionalmente intensas, todo fluye, todo apunta a genialidad hasta que, a la media hora, la magia deviene rutinaria, las sorpresas se desvancecen y Chomet pierde ese toque genial presente hasta entonces en "The illusionist". Tiene momentos geniales, un final extraordinario pero le falta fuelle entre principio y fin para que alguien se atreva a distribuirla en nuestro país. Una lástima. 

 

The illusionist

 

Publica un comentario

unnamed

Sin comentarios