"Corridor", un thriller claustrofóbico... ¿tras los pasos de "Déjame entrar"?

Fuente: Cienuropa

Es una de esas  'pequeñas' películas que pasan por uno de esos 'pequeños' festivales, no tan conocidos, como puede ser, por ejemplo, el de Bruselas. Una de esos tantos films que muy a pesar de su calado cualitativo y su novedosa aportación al género pueden pasar inadvertidos y quedar abandonados en tierra de nadie, estrenarse únicamente en su país, llegando como mucho a Francia, y dar por finalizado su breve y decepcionante recorrido comercial en un estante secundario de un abandonado videoclub. Sin embargo, también puede ser un "Déjame entrar", una de esas pequeñas joyas que que comienza hacer ruido desde certámenes con menor impacto en el que algún ojo atento les presta la atención que merece, se la lleva a un gran festival,como por ejemplo, Sitges, y acaba convirtiéndose en una de las mejores películas de género de la última década. Es el caso de "Corridor", un thriller claustrofóbico dirigida por los suecos Johan Lundborg y Johan Storm que no pasó, precisamente, inadvertido en el pasado Festival de Bruselas.

Un estudiante de medicina concentrado en sus exámenes, un vecino recién instalado y bastante insoportable, y el amante de la vecina, el tipo de hombre que nadie quisiera tener como enemigo. Tres personajes que giran en torno a un pequeño apartamento y al pasillo de un edificio que significa hacer frente al terror, un terror mayor cuando se tienen dificultades a enfrentarse a la realidad. Con pocos medios, compensados con un control irreprochable de los códigos del cine de género, los suecos Johan Lundborg y Johan Storm entregan con su primer largometraje "Corridor" un ejemplar manual de como trabajar el género que muchos aspirantes a cineastas deberían hacerlo propio.

En palabras de Cineuropa, Frank es cobarde y calculador, el antihéroe por excelencia que hace pensar al espectador en sus propios miedos. Johan Storm crea una especie de anti-Harrison Ford. En las películas interpretadas por este último, los personajes se comportan como quisiéramos hacerlo idealmente, mientras que en Corridor actúan como la mayoría de la gente haría en la vida real. Interpretado como en el cortometraje por el noruego Emil Johnsen, el joven estudiante de medicina está convencido de que su vecina Lotte (Ylva Gallon) ha sido asesinada por su celoso novio (Peter Stormare). Siguen una serie de aventuras, fraudes, llamadas telefónicas y persecuciones con consecuencias inesperadas.

Con una dirección innovadora y sin recurrir nunca a efectos especiales para crear tensión, Corridor confirma la idea clásica según la cual lo que no se dice y los fantasmas son a menudo más peligrosos (y más seductores) que la sofocante realidad. La cinta confirma también que es posible que un thriller psicológico de calidad no permanezca confinado a los mercados y festivales especializados en el cine fantástico, intentando al mismo tiempo, de manera brillante, emocionar al público.

De esta forma tan persuasiva definen nuestros compañeros de Cineuropa una película que esperemos, llegue algún gran festival (¡¿Sitges?!) y logre la repercusión que merece. De momento, aquí va su tráiler:

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