"Contra la pared", notas del director Fatih Akin

Hace tiempo que me acompaña esta película. Una vez, una medio novia turca me preguntó si me casaría con ella por conveniencia. Le dije que no, pero la idea siguió conmigo. Pensé que era una buena historia para una película. Cuando empecé con el primer tratamiento hace años, lo enfoqué como una comedia.

 El punto de partida es la típica situación cómica en la que una persona engaña a otra.
Luego conocí a Birol Ünel cuando rodamos Kurz und schmerzlos. Me quedé fascinado. Hay hombres así, como Kurt Cobain, James Dean o Marlon Brando que hechizan a la gente. Son hombres autodestructivos, tan brillantes y con tanto talento que nada más importa. Además de todo eso, él es turco, los dos tenemos los mismos orígenes, y las tradiciones le importan un bledo. Me inspiré mucho en eso para la película. El tercer punto en importancia fue el cine turco y la ciudad de Estambul. Empecé a quedarme más tiempo en Estambul, conocí a gente, vi de qué iba la movida, descubrí la música y el cine turco. Han producido verdaderas obras de arte que nadie conoce en Europa en las que la tragedia y la comedia se dan la mano. La tragedia siempre es más dolorosa cuando se mezcla con la comedia. También empezaron a fascinarme las chicas turcas que se ven en Alemania, me parecen mucho más atractivas que muchas mujeres alemanas. Quería saber cómo reaccionaban divididas entre la tradición y las costumbres alemanas.

En muchas películas alemanas, la mujer hace el papel de guinda del pastel, se la necesita para poder contar una historia de amor, pero ya está. En esta película, me pareció todo lo contrario, es un personaje muy fuerte. ¿Cómo encontró a la actriz? Es excelente y no da la impresión de hacer un papel, está muy presente.

Fue todo un reto encontrar a Sibel Kekilli, que interpreta a otra Sibel en la película. Necesitaba a alguien que pudiera trabajar con el excéntrico Birol, que tuviera poder como él y cuyos dones interpretativos fueran comparables a los suyos. Era como buscar una aguja en un pajar. Cuando nos dimos cuenta de que ninguna actriz conocida encajaba con este perfil, empezamos a buscarla en la calle. Sibel era una de las 350 candidatas. Tenía el valor de enfrentarse a Birol y ganas de hacerlo. Casi al principio, dijo: “Cuando empiezo algo, voy hasta el final”. Pensé que no era más que una frase, pero hoy sé que no es así. Llegó hasta el final y lo hizo bien. Siempre digo que fue un regalo del cielo.

Veo una historia de amor completamente loca, pero en cuanto lo digo, me doy cuenta de que no es así, que sólo es una frase. La película va más allá. Me pregunto qué me atrae tanto, como algo en vena. No es una película codificada, de eso estoy seguro, pero, ¿la describiría como una historia de amor, una película turca, una película barriobajera? Es una película muy auténtica. ¿Me equivoco si digo que ante el infortunio, la única alternativa es el amor?

Bueno, en última instancia es una película de amor, o parte de un triángulo formado por el amor, la muerte y el diablo. Aquí, el amor no es sólo constructivo, también es destructivo. Tiene que ver con la muerte vista como metamorfosis. También tiene que ver con el diablo, con el demonio que llevamos dentro, el deseo, la lucha entre el bien y el mal. Esta película es mi interpretación del bien y del mal. Mucha gente nos enseña lo que se supone es bueno y malo, sobre todo en cuanto a la religión. Por eso me pregunté cuándo algo es realmente malo o realmente bueno. Creo que el amor tiene un lado luminoso y otro oscuro, y que el lado oscuro puede convertirnos en seres destructivos. Al principio de la película, Birol está muerto, es un zombi. Despierta cuando Sibel le besa y le libera, dándole fuerza. Pero toda energía positiva también tiene un lado negativo, posesivo. Incluso se han llegado a librar guerras por este motivo. En mi opinión, cualquier guerra carece de sentido. Y si hubiera una que lo tuviera, sería el amor. Quizá pueda sonar azucarado y memo, pero lo digo con toda sinceridad. El amor es una fuerza que se apodera de uno y esta película habla de esta fuerza. Por eso es una historia de amor.

Volviendo a Estambul, ¿qué representa la ciudad? Ha dicho antes que le entusiasmó rodar allí. ¿Tiene algo que ver con el amor entre los dos protagonistas? Y si es así, ¿por qué?

Ya que la película contiene muchos temas personales, siempre tuve muy claro que rodaría gran parte en Estambul. Al fin y al cabo, esta ciudad cada vez cobra más importancia en mi vida. Para mí, es una mezcla entre la Ciudad Santa y Babilonia, un lugar lleno de contradicciones, loco, incluso peligroso y muy agotador. En mi opinión es la ciudad “per se”. Y, desde luego, era el mejor telón de fondo para esta historia.

La película no tiene un final feliz. Me habría encantado un final al estilo cuento de hadas “Todos fueron felices...”. Los dos han sufrido mucho pero no acaban por unirse. Él pone su vida a los pies de ella, pero ella le rechaza. ¿Por qué no va con él a su pueblo natal, por qué se queda con su familia?

Hay al menos 50 buenas razones para no acompañarle. En mi opinión, si le acompaña, no habría sido una conclusión honesta. Para Sibel, la guerra ha acabado. Intentó encontrar la paz. Ha sido castigada, Dios la ha castigado, pero ha sobrevivido. Ahora entiende que la razón a veces puede a la pasión. Que no siempre es bueno rendirse a la pasión.

Es una película muy espiritual, muy arcaica. ¿Qué les ocurre? ¿Es un viaje a través de los infiernos? ¿Es necesario pasar por el infierno para alcanzar la vida auténtica? ¿Qué es el amor de ella, en qué se convierte?

Los dos empiezan siendo dos “yo” y acaban convirtiéndose en un “nosotros”. Un “nosotros” muy destructivo, aunque tiene un lado constructivo ya que ninguno sigue sintiendo el deseo de morir. Se dan fuerza mutuamente, pero vuelven a separarse y recuperan su “yo”. No es el mismo “yo” que al principio, ha habido un desarrollo, la vida es así. Mi mayor preocupación era conseguir que la tensión dramática surgiera del desarrollo de los personajes. No quería la típica cuerda floja con los obstáculos habituales. Al rodar en orden cronológico, los dos pudieron desarrollar sus personajes y su interpretación. Al principio de la película, Sibel es una muchacha insegura y, de hecho, lo era, todo era incierto para ella. Con cada día de rodaje, su confianza en sí misma aumentaba y pasaba lo mismo con su personaje.

CONTRA LA PARED es una película radical y altamente contagiosa. La controversia está asegurada en Alemania. Ya puedo oír a los críticos tratándole de loco. ¿Por qué asusta a los grandes gurus culturales alemanes? ¿Está de acuerdo conmigo o cree que exagero?

Intento alejarme de todo esto. No puedo dejar que me afecten las críticas. Es la primera vez que no tengo otro proyecto esperándome, puse toda mi concentración y mi fuerza al servicio de la película. Pero no estoy descansando por una razón muy pragmática: estoy sin blanca. Por eso empecé a trabajar en tres o cuatro proyectos. He fundado una productora, Corazón International. Quiero conseguir una buena estructura para mis proyectos ya que eso significa libertad para las futuras producciones. Mi siguiente película será mucho más pequeña y mucho menos nociva. Me parece peligroso intentar superar una película como ésta. Puede que llegue otra algún día o puede que no, pero lo que no puedo hacer es dormirme en los laureles. Sería letal.

Entrevista realizada por Feridun Zaimoglu.

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