"Código desconocido", notas del director Michael Haneke

Para mi es muy difícil, casi imposible, resumir en unas cuantas frases esta "cosa" que ha terminado siendo tan compleja y a la que he dedicado la mayoría de mi tiempo y energía durante el pasado año y medio.

Pienso que, incluso más que mis anteriores películas, "Código desconodico", se resiste a ser reducida a un único tema. Destacando sus ideas más obvias (la confusión babilónica de lenguas, la incapacidad de comunicación, la frialdad de la sociedad de consumo, la xenofobia...) no podemos evitar una mera sucesión de clichés. Esto es lo que ocurre siempre que tratas de aislar temas. Creo que para lograrlo, un corto resumen es suficiente.

Además, poco se puede decir fuera del marco estético de la película: si fuera de otra manera habría escrito un artículo periodístico en lugar de hacer una película. No creo que mis opiniones en estos temas sean más interesantes que las de otros (no tendría porqué serlo), no soy un falsificador de opiniones. Lo interesante de una mesa es su calidad, su forma, su naturaleza funcional, la manera en que el materual fue trabajado...no la opinión del ebanista.

Lo único que me queda por decir una vez que la película ha sido terminada, y que puede interesar a alguien, es lo que desencadenó y motivó el proyecto, que en este caso no es más que un intento de poner a prueba algunas soluciones.

Ninguno de estos asuntos es nuevo, pero siguen siendo tópicos en los medios.

Por supuesto fueron elegidos de un modo arbitrario e incompleto, pero espero que evoquen algo del clima intelectual que me llevó a hacer "Código desconocido"

¿Es cierto el total de lo que vemos y oímos?

¿Puede la realidad ser representada?

¿Qué hace a ojos del observador que el objeto representado sea real, creíble?

¿Cuál es la responsabilidad del titiritero si el títere imita a la perfección la vida real?

¿En el mundo del cine, son la ilusión y la decepción gemelas o simplemente están fuertemente relacionadas?

¿Son mentira las respuestas?

¿Son preguntas las respuestas?

¿Es el fragmento el responsable estético de la naturaleza incompleta de nuestra percepción?

¿Es la edición la simulación del todo?

¿Es la precisión algo estético o una categoría moral?

¿Puede la alusión sustituir a la descripción?

¿Es más preciso lo que está fuera de cámara que lo que está dentro?

Espero no haberos decepcionado a aquellos que lean este dosier.

Mis mejores deseos,

Michael Haneke

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