"Caminar sobre las aguas", notas del director Eytan Fox
Creo que el pasado juega un papel muy importante en la vida de todos los jóvenes, sean de donde sean. Hice una película acerca de jóvenes que sólo desean vivir y pasarlo bien, y creen que son libres y diferentes a sus padres, pero el pasado les persigue. Para ser libres de verdad, no les queda más remedio que hacer las paces con el pasado.
¿ Le inspiró algún acontecimiento en particular?
Ningún acontecimiento en especial, pero me preocupa mucho la situación política en Israel. Estoy convencido de que los israelíes siguen obsesionados con el Holocausto y su posición de víctimas; por eso no ven que se han convertido en agresores, causando dolor y sufrimiento a los palestinos. Creo que para ayudar a los israelíes a comprender lo crueles que se han vuelto es necesario que lleguen a hacer las paces con un pasado traumático. Me interesa mucho la masculinidad, Israel es una sociedad muy masculina, por eso decidí contar una historia en la que un hombre conecta con sus sentimientos más profundos y consigue cambiar enfrentándose al acontecimiento más aterrador de su pasado.
¿ Qué le hizo escoger este reparto? ¿Hubo algún problema con los protagonistas?
Israel no es un país muy grande y cuando empecé a trabajar en el guión con Gal Uchovsky (guionista y productor), supe desde un principio que, de todos los actores israelíes, sólo me interesaba Lior Ashkenazi para el papel protagonista. Nos vimos y empecé a hablarle de la película. Con el tiempo, se metió cada vez más en el papel y cada vez el papel era más como él. Fue un proceso de lo más interesante. Hicimos pruebas con los actores alemanes. Vi a muchos actores jóvenes en Berlín, me llevé las cintas de las pruebas a Israel y, después de visionarlas, todos estuvimos de acuerdo en que Knut Berger y Carolina Peters eran perfectos. No sólo actuaron en la película, sino que también vinieron a Israel y echaron una mano con el guión. Se esforzaron en que sus personajes alemanes fueran realistas.
¿ Tuvo que enseñar el guión al Mosad? ¿Le dijeron algo? ¿Interfirieron en el rodaje?
Qué pregunta tan curiosa. Claro que no se lo enseñamos, ¿para qué? Hablamos con ex agentes del Mosad informalmente para asegurarnos de ciertas cosas. En cuanto a su reacción, bueno, algunas personas que habían estado en el Mosad vieron la película y no les gustó. En su opinión, no era un retrato heroico del Mosad. Se quejaron de que eran demasiado torpes, demasiado vulgares, como funcionarios de correos. A mí me pareció un cumplido.
¿ Hubo algún problema por rodar en tres países diferentes?
Sí. Primero, es más caro. Segundo, la logística es mucho más complicada. Pero creo que da un mayor horizonte a la película. Empieza en el maravilloso Estambul, recorre Israel, el mar de Galilea, el Mar Muerto, Jerusalén, y acaba en Berlín. Tres climas diferentes, tres atmósferas diferentes, tres ambientes diferentes. Creo que añade mucho a la película y que le da un toque épico.