Berlinale # Día 4
Primera nevada, primera gran película. Bendita coincidencia. Ayer el día empezó como de costumbre en el Festival : muchas proyecciones, mucho público que huía en masa a mitad de las mismas, historias que no interesaban y así, hora a hora, las posibilidades de ver una obra realmente memorable se iban diluyendo sin remisión hasta que sucedió lo inesperado. Tras la ceremonia que coronó a las Estrellas Europeas del Futuro (entre ellas encontramos a Verónica Echegui pero también a Carey Mulligan y David Kross ) se proyectó "The messenger" , un drama absolutamente turbador, elegante en su realización, con excepcionales interpretaciones, convenció como pocas películas lo habían hecho hasta ahora en la Berlinale. Cine de gran altura. Pero ayer, día de bonanza cuando se creía perdida la cosecha, también se vio pequeño gran cine, el de "Gigante" , obra urugayoargentina que bebe (vaso y medio de influencia) de "Whisky" . Entre una y otra, "Adam resurrected" , la triste realidad cinematográfica de un director cuyo momento fue: Paul Schrader. "Adam resurrected" El Holocausto revisitado. En medio de la nada, en el desierto de Israel, entre los muros blancos de una institución psiquiátrica Adam recuerda las vejaciones a las que fue sometido durante sus días en un campo de concentración durante la 2ª Guerra Mundial. Adam fue un cómico, un payaso, lo que se denomina un clown . Fue. Ahora es un ser desequilibrado que mantiene su pose de seductor y centra la atención de médicos y pacientes, locos y cuerdos. Adam es un Jeff Goldblum en estado de gracia, actor sobrado de carisma a quien esa mirada de cansancio perturbado le ayuda lo suyo. Willem Dafoe interpreta al nazi malo, malísimo, que obliga a Adam a comportarse como un perro durante sus días de reclusión. Historia de buenos y malos, de pasado que deja dolorosa huella en el alma, "Adam resurrected" contaba con todos los ingredientes para convertirse en el billete de vuelta que tanto necesita su director, Paul Schrader ("Afliction", "La mujer pantera", "Hardcore"). El regreso deberá esperar. "Adam resurrected" es una historia de personajes desquiciados que desquicia a quien la ve por su comportamiento histriónico y errante, por el desinterés de sus acciones pero también por el histrionismo de una planificación, cámara inquieta, mentes mareadas, inusual en alguien que hasta la fecha había hecho alarde de clasicismo. Sí, oportunidad perdida. NIVEL COMERCIAL: 2/10 "Gigante" Un vigilante de seguridad, ojos azules inolvidables, panza inabarcable, camiseta de grupo nu-metal, Biohazard, se obsesiona primero, se enamora después, de una chica de la limpieza del supermercado para el que trabaja. Él mira pero no actúa, ella se pasea como si nada. Y ya está. Cinta que hace del menos es más su lema. Su director debutante, Adrián Bínez, reconoce la herencia de " Whisky" . Obra minimalista, llena de pequeños detalles, escasos pero acertados diálogos y planos cuya naturalidad aparente no debe llevar a confusión: son planos muy pensados. En "Gigante" no hay espacio para ningún tipo de improvisación, todo está calculado como calculan sus recursos quienes los tienen limitados. Aplaudida de forma entusiasta por público y crítica, candidata a algún premio secundario, "Gigante" es una obra simpática que puede tener vida comercial en nuestro país. Se verá en cines pero antes lo hará en festivales. El de San Sebastián podría ser un buen destino. NIVEL COMERCIAL: 6/10 "The messenger" En un mundo perfecto esta película se estrenaría con 400 copias en España, llenaría los cines, conseguiría algún Oscar, la proyectarían en las escuelas. O no. En un mundo perfecto una película así no existiría. No tendría motivos para hacerlo. Irak, Guerra presente. Allí han muerto más de 4.000 soldados norteamericanos. Cada uno tiene una familia que debe ser notificada de la pérdida de un ser querido . Esta es la tarea que llevan a cabo los dos protagonistas del film: Ben Foster (visto en "A dos metros bajo tierra") y Woody Harrelson . Llaman a la puerta, se aseguran que su interlocutor es la persona adecuada y entonces, sólo entonces, empiezan a entonar su gélido discurso de pena no sentida y agradecimiento por los servicios prestados a familias para siempre rotas en unos pocos pedazos. En el film se ven cinco notificaciones, cada una más demoledora que la anterior, todas basadas en hechos reales. Sin caer en la tentación del recurso lacrimógeno, de los personajes banales, "The messenger" es ficción de gran calado, una obra elegante en lo formal y extraordinariamente compleja en un guión que, como muchas de las grandes obras, parece más sencillo de lo que es. El viaje de esos mensajeros de la muerte se hace minuto a minuto más humano gracias a la labor de Harrelson y Foster y a la compañía memorable de dos secundarios de lujo , Steve Buscemi y Samantha Morton y sobretodo gracias a la soberbia realización de Oren Moverman , un director debutante que cuenta ya con recursos de veterano. Obra maestra. NIVEL COMERCIAL: 6/10