Berlinale # Día 1

Fuente: filmin

Una película premiada en Sundance, el regreso de uno de los grandes directores del cine francés, el relevo de "American Beauty", una de las últimas películas de Michael Caine, un thriller británico basado en un best-seller inédito en España y la segunda película de Lucía Puenzo. Ese fue el menú del primer día de Berlinale para filmin. En breve ofreceremos una crítica de todos esos films...empezamos. SIN NOMBRE Del Sur al Norte, de la América de drogas, delincuencia y desesperanza a la América de los últimos días de Bush. De Venezuela a Nueva Jersey. Road-movie pero también runaway-movie protagonizada esencialmente por dos semiadolescentes. Ella viaja a Estados Unidos junto a un padre que la abandonó cuando aún conservaba sus dientes de leche. Se fue para abrazar el sueño americano. La migra lo despertó. De vuelta a su hogar, ruinas, ruinas, en Sudamérica, vuelve a intentarlo. Esta ves sí, esta vez se lleva a su hija con él. Y allí, en el tren que los debe llevar a medio raíl de la frontera, ella se encuentra con Él, adolescente de cuerpo fibroso, mente atormentada y pasado insuperable. Él huye de ese pasado, de su vida en pandilla. Él, que ha matado al jefe, machetazo a la yugular, venganza por el asesinato de su novia. Él, con el destino escrito en el lomo de una bala, es la única esperanza de Ella, la chica con padre recuperado y futuro por definir. “Sin nombre” es una opera prima que seduce por la belleza de sus planos, por la fuerza de su luz, por una narración sin fisuras, sin sorpresas. Es violenta pero no obliga a retirar la mirada de la pantalla, es romántica pero nunca nos hace acudir al pañuelo, es didáctica pero nunca se proyectará en instituto alguno. “Sin nombre” es una promesa que nunca se llega a cumplir del todo. Eso sí, cuando el film se evapora en la mente de quien lo ve queda una certeza absoluta: Cary Fukunaga es uno de los nombres a seguir del cine mundial. GRADO COMERCIAL: 4/10 LA CHICA DEL TREN Techiné había vuelto, o eso creíamos. “Los testigos” , también presentada en la Berlinale, era una de sus mejores películas pero quien la sucede, acaba demasiado lejos. Retroceso, advertencia. “La chica del tren” intenta mantener el ritmo vivo de la anterior, montaje directo, escenas breves, Techiné filma a brochazos, despreocupado por los aspectos formales y con actores que necesitan bien poco para adaptarse a cualquier personaje (Michel Blanc y Catherine Deneuve), se vale de una trama poblada por personajes extremos, singulares, dos polos, ricos pero tensos, felices aunque pobres. A la derecha, un abogado que ha hecho fortuna defendiendo la causa judía; su hijo, un alegre divorciado que quiere volver con su ex y su nieto, un preadolescente camino de su Bar Mitzvah que apenas habla pero cuyas dudas, acerca de su familia pero también de la religión son obvias. A la izquierda, madre, hija y amante. La primera fue pretendida por el abogado, la segunda pretendía entrar en su bufete y el tercero, con su aparición, lo impide. La segunda es la chica del tren es rubia, carnal, ojos azules, exhuberancia poco contenida. Lolita después de soplar las velas de su 18 cumpleaños, la protagonista central de un relato construido sobre mentiras. “La chica del tren” exhibe inconsistencia, si es intencionada o no queda en manos de un espectador que nunca acaba de sentirse cómodo con un relato que da demasiados bandazos. La firma de Techiné es obvia, el carácter menor de la obra también. GRADO COMERCIAL: 5/10 RED RIDING 1974 Se deseo, el cine. Su destino, la televisión. La nueva película de Julian Jarrold ("Retorno a Brideshead") adapta la primera parte de la tetralogía de bestsellers firmados por David Peace que, dinero manda, han sido condensados en dos volúmenes cinematográficos, el segundo de los cuales también ha sido presentado en la Berlinale bajo el título "Red riding 1983" la firma Anand Tucker. Olvidémosla, retrocedamos, regresemos. " Red riding 1974" es un thriller mil veces visto: niñas secuestradas y posteriormente asesinadas en una pequeña y muy fea localidad británica dirigida por un multimillonario cuya fortuna procede del negocio inmobiliario. El magnate es malo; el periodista, chico joven, atractivo, visceral, es bueno. Él quiere destapar todas las cloacas de la ciudad aunque corra el riesgo de acabar en una de ellas. Reparto solvente capitaneado por Rebeca Hall (la amiga de Penélope Cruz en "Vicky Cristina Barcelona"), Sean Bean y Peter Mullan y fotografía vistosa; ritmo mejorable y personajes estereotipados, sí y yo para un film que se ve y se olvida como esa anécdota que te cuenta un amigo un viernes noche en un bar ruidoso. GRADO COMERCIAL: 3/10 (EN CINE) 8/10 (EN TV) IS THERE ANYBODY THERE? He aquí una reunión de la que se esperaba más: Michael Caine frente la cámara y John Crowley tras ella. Del primero se sabe que difícilmente defrauda ("Lío en Río" queda demasiado atrás), del segundo se espera (tras "Boy A" e "Intermission") que acabe convirtiéndose en uno de los grandes nombres del cine británico. De ninguno de los dos se obtiene la perfección. Era una antigua casa familiar, ahora es un asilo de ancianos dirigida por una singular familia: madre trabajadora, padre desconcertado e hijo soñador. Los tres tienen a su cargo a media docena de entrañables personas; algunas no recuerdan, otras no hablan, no se mueven. Risas y lágrimas para la inevitable senectud. Una grabadora de cassete (pues estamos en los 80) para grabar el último suspiro de quien ya no dará más. Eso es lo que hace el niño de la familia (visto en "El hijo de Ranbow" ), amante de lo paranormal. ¿Y Michael Caine? Pues bien, él interpreta a un mago huraño que acaba en la residencia sin quererlo. Su relación con el chico definirá esta muy previsible pero bienintencionada película. Con un guión más elaborado, con esta misma plantilla de actores, con el propio John Crowley tras las cámaras, "Is there anybody there? " sería una candidata incuestionable a éxito cinematográfico, la perla por la que los distribuidores de medio mundo querrían pagar más de la cuenta. Desgraciadamente la película no es lo que uno quiere que sea. Sano entretenimiento con gotas de humor negro protagonizadas por un solvente Michael Caine . Eso sí. Pero, ¿es suficiente? GRADO COMERCIAL: 6/10 LYMELIFE Aplaudida en Sundance , descrita como la nueva " American Beauty" y protagonizada por Alec Baldwin , Timothy Hutton y dos miembros de la saga Culkin (no, no está Macaulay entre ellos), "Lymelife" es una tragicomedia ambientada en los años 80, rodada con más sencillez de la que sería deseable (planos descuidados, luz desagradabe), cuyos momentos de humor quedan disueltos en el océano del desencanto que plantea una película que es, y de eso no hay duda, hija de Sundance . Cine independiente americano que narra las miserias de dos famiiias vecinas en la época de Reagan; matrimonios a punto de quebrarse en mil pedazos, hijos problemáticos que buscan novias y no las tienen, esperanzas que huyen como sombras en la noche. "Lymelife" es cine de incuestionable calidad artística y dudosa capacidad comercial. Cine en cuyo pasaporte difícilmente aparecerá nuestro país. GRADO COMERCIAL: 4/10 EL NIÑO PEZ Su pase con público se saldó con un aplauso entusiasta. Sorprende. Lucía Puenzo adapta su propia novela, historia de pasión y muerte protagonizado por dos chicas, una rica, otra pobre, las dos amantes. Tras el éxito de "XXY" , "El niño pez" no supone avance ni retroceso, más bien modificación de la trayectoria. Muchísimo más críptica que la primera, montada a tres tiempos, la película resulta fascinante por el poder de sus silencios, por un duo interpretativo de primer nivel y, también, por el interés que despierta su trama de suspense, asesinato por resolver, huída y posible redención. En cualquier caso se trata de un viaje no apto para todos los públicos, de ahí las sorpresas ante los aplausos del colectivo. Si se da lo que te exige, "El niño pez" se disfruta y, ésta sí, difícilmente se olvida. GRADO COMERCIAL: 6/10

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