Balance Donosti 2010: El Zinemaldia en 5 miradas
San Sebastián cierra sus puertas, Sitges comienza a abrirlas. Tras nueve intensos días de certamen Donosti clausura la 58 edición del festival a lo grande, con la visita de Bono y sus U2 a la capital gipuzkoana. Un broche de oro para una semana que, sin embargo, ha concluído con sabor eminentemente amargo en lo que al apartado cinematográfico se refiere. No es este nuestro caso pero si el de la mayoría de los principales medios. No es nuestro caso gracias a saber abrir nuestras miras fuera de una sección oficial cuyo paupérrimo valor cinematográfico ya lo esperábamos. No es nuestro caso con secciones como Horizontes o Perlas, donde hemos podido dar con nuevas y estimulantes miradas que ayudan a configurar un nuevo paisaje cinematográfico contemporáneo. Aquí van 5 de ellas.
1.-LA MIRADA OFICIAL
Únicamente seis titulos han despuntado en una sección cuyas limitaciones vienen generadas por verse obligados a alimentarse de los resquicios que desechan los Cannes, Berlín o Venecia.
Villaronga se muestra sobrio, sutil y tan malsano como siempre con su demoledor "Pan negro". Raúl Ruiz se lleva justamente el premio al mejor director por su mastodóntica aventura oliveirana de cuatro horas y media de duración en forma de "Misterios de Lisboa". Cadena y Colell nos revuelven en nuestras butacas y se llevan con "Elisa K." el Gran Premio del Jurado haciéndonos sufrir, sentir, pero también gozar con un maravilloso ejercicio de estilo de una pieza tan sensible y delicada como el tema que toca. La enfermiza, retorcida, sangrienta "I saw he devil" demuestra que simpre que sea bueno, el gore puede tener cabida en una sección obligada a abrir sus miras."Colours in the dark" nos pone el corazón en un puño con un romance (sí, romace) 'made in Haneke' "Aita" confirma, aún más si cabe, que emerge un nuevo cine español, subversivo, inconformista, personal, muy personal, como es la pequeña joya de José Luis de Orbe. Y finalmente, Peter Mullan confirma que le va el oro. Tras alzarse con el León de Oro en Venecia por "Las Hermanas de la Magdalena", ahora es la Concha de Oro por "Neds". Con el Oso y la Palma ya tendría, como Nadal, el completo Grand Slam.

2.- LA MIRADA INFANTIL
Infancia divino tesoro...¿o no? Esta es una de las cuestiones que muchas películas inclúidas en las diferentes secciones del certamen plantean. Es el caso del "Pan negro" de Villaronga donde en medio de la guerra civil, unas tormentosas relaciones familiares, tuberculosos en cuarentena, hastiados homosexuales, violentos asesinatos y abusos sexuales terminan por corromper la mirada de un inocente niño que acaba por no serlo tanto. Éste es también el caso del sobrecogedor trauma infantil que planea sobre "Elisa K.", o la delincuencia de los "Neds" de Peter Mullan, el niño que juga a ser papá en "Abel", las adolescentes preñadas de "Blog", los niños punkies de "Shelter" en nuevos directores, el "Agua fría de mar" de Paz Fábrega en Horizontes Latinos, la poética mirada infantil de "Miel" en Perlas o la particular nueva versión colombiana de "Las tortugas también vuelan" en forma "Los colores de la montaña." Títulos, todos ellos, unidos por una estimulante y virginal mirada infantil que dota de gran capacidad sugestiva a las diferentes obras. Cada una a su forma.

3.-LA MIRADA LATINA
De Uruguay a Perú, de "Whisky" a "Octubre" o a Chile, a "Post Mortem" o a Argentina, a "Rompecabezas o vuelta a Uruguay con "La vida útil." Todas ellas unidas por las mismas señas de identidad que distinguen el mejor cine latino visto en el certamen y también en los últimos años. Cinco filmes unidos por su austeridad, su minimalismo, su firaldad, su frontalidad, su poca expresividad, y, sobre todo, su particular sentido del humor. Unas señas de identidad implantadas por Stoll y el malogrado Rebella hace más de una década y que ahora empieza a mostrar verdaderamente sus frutos. Los títulos mencionados son un ejemplo más de ello gracias a que sus innovadoras y estimulantes miradas aportan un punto de vista sencillamente, diferente, alejando la película de cualquier categorización posible. No son dramas pero tampoco comedias y mucho menos romances. Son un nuevo cine latino. Un cine de sello inconfundible cuyas bases asentaron en su momento los Martel, Trapero o Lisandro Alonso y ahoran confirman Pablo Larrain, Federico Veiroj, Natalia Smrirnoff o los hermanos Vega. En definitiva, sabia nueva para una nueva ola de cine latino. Bienvenida sea.

4.- LA MIRADA REBELDE
Lo advirtió Carlos Losilla en Cahiers du Cinema (Septiembre nº37), "no sucedía nada parecido desde el cine de la Transición". Una época en la que se dio rienda suelta a la libertad creativa de un nuevo cine desatado, impulsivo, voraz e inventivo, un cine despojado de toda influencia que únicamente respondía a su propia esencia. Nombres como los de Carlos Saura o José Luis Borau en los 70 dieron pie a los Jaime Chávarri o Iván Zulueta en los 80. Nombres que sin embargo no tuvieron continuidad en los 90, una década dominada por la necesidad de unir el discurso comercial con el autorial (Medem, Coixet, De la Iglesia, Amenábar). Sin embargo, algo está pasando con la entrada en este nuevo milenio, algo se mueve en un nuevo cine español.
El primer aviso lo dieron los Joaquín Jordá o José Luis Guerín, cuyo ideal cinematográfico rápido interiorizarón los Marc Recha, Albert Serra o Mercedes Álvarez. Cada uno con su estilo, con su sello, con su esencia, pero unidos por su descaro, su rebeldía, su insobornable personalidad, en definitiva, su independencia. Ahora llega el turno de una nueva terna de jóvenes directores con la lección bien aprendida. Ellos son los Gestos de Rebeldía reivindicados por Cahiers du Cinema, Gestos de Rebeldía que también se han percibido en el Festival de san Sebastián. Es el caso de Ava Gardner según Isaki Lacuesta en la maravillosa "La noche que no acaba." La inclasificable, resistente pero ante todo estimulante "Caracremada", la insobornable, controvertida y polémica "Aita" de José Luis de Orbe, el "Blog" de Elena Trapé, real como la vida misma, la malasana "Pan negro" de un sobrio Villaronga o la sobrecogedora "Elisa K." de Colell y Cadena.
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5.- LA MIRADA DE JULIA
Elegante, glamourosa, guapa, simpática, pomposa...pero ¿necesaria?. Lamentablemente, si. Así es, el Premio Donostia, este año, como todos sabéis, otorgado a Julia Roberts, sigue siendo un filón perfecto para obttener el impacto mediático que un festival de clase A merece. Aunque ellos signifique presentar un auténtico engendro de película, no apta ni tan siquiera para domingos lluviosos y resacosos, como es el caso de "Come Reza Ama". Todo sea por 'Pretty Woman' y por Javier Bardem, su príncipe azul, San Sebastián debe comenzar a replantarse su condición, sus premios, sus invitados, y sobre todo, su programación tratando de hacerla mucho más coherente y equilibrada. Sin duda, el año que viene podremos ir despejando dudas con José Luis Rebordinos ya al frente. Una figura que al menos desprende pasión cinematográfica y que por descontado, sabemos que no fallará...siempre y cuando le dejen.
